03/03/2024

Normas de puntuación en español

Saber puntuar al escribir hace que el texto tenga más sentido, además de ayudar al lector a comprender las frases, quien las dice y como las dice. Ejemplos hay a miles como: Vamos a comer, niños → Vamos a comer niños. No comáis grasas animales → No comáis grasas, ¡animales! O este otro en el que el César hace cosas extrañas si no se ponen bien las comas.

César entró sobre la cabeza,
llevaba el casco en los pies,
las sandalias en la mano,
la fiel espada…
César entró, sobre la cabeza
llevaba el casco, en los pies
las sandalias, en la mano
la fiel espada…
El punto ➡ es un signo de forma circular (.) que se escribe pegado a la palabra o signo anterior y separado del elemento siguiente por un espacio. No se debe confundir el punto de cierre de enunciado con el punto usado en la abreviatura. Aunque tienen la misma forma, se emplean de manera diferente. Después del punto de cierre de enunciado, siempre se sigue con mayúscula.
Punto y comillas, rayas, paréntesis y corchetes ➡ El punto se escribe siempre fuera de signos dobles como las comillas, las rayas, los paréntesis y los corchetes:

Tras estas palabras se marchó. (Creo que estaba muy enfadado. No me extraña).

«Verde que te quiero verde.

Verde viento, Verde ramas».

No se debe omitir el punto después de estos signos si delante de ellos no hay un signo de interrogación o exclamación:

Preguntó: «¿Quién ha venido?».

Salió de detrás de la puerta (¡qué sorpresa le dio!).

Punto y signos de interrogación y exclamación ➡ Nunca se escribe punto después de interrogación o exclamación de cierre, pero si antes del de apertura:

¿Quién ha venido? Me ha parecido oír la puerta.

Me ha parecido oír la puerta. ¿Quién ha venido?

Elementos que no se cierran con punto ➡ En principio, todos los enunciados que forman un texto, incluso los de los diálogos, deben cerrarse con punto (salvo si otro signo hace su función) por muy breves que sean. Aun así, no llevan punto los siguientes elementos:

  • títulos (y autores), subtítulos y titulares que aparecen aislados (centrado o no) en su propia línea o líneas;
  • fechas escritas en línea aparte;
  • lemas y eslóganes que aparecen aislados una o varias líneas;
  • pies de foto o de imágenes;
  • expresiones simples que aparecen dentro de cerdas de tablas y otros espacios bien delimitados (si se suele poner en los bocadillos o globos de cómics);
  • el nombre del autor de una cita exenta.

Salvo en los títulos, en los demás casos el punto al final será tanto más válido, o incluso necesario, cuanto más complejo sea el elemento, especialmente si se trata de un enunciado con puntuación interna o compuesto de más de un enunciado.

Punto después de números ➡ Nada impide que se pueda escribir un punto después de una pipa integrada en un enunciado, incluso si esta pertenece a una fecha o a una hora. De hecho, si corresponde ponerlo, sería incorrecto prescindir del punto: Nací en 1984. ¿Tú?
Punto después de abreviatura ➡ En caso de coincidir punto abreviativo con un punto de cierre de enunciado, solo se escribe un punto: Estuvo en casa de mi madre recogiendo ropa, libros, papeles, etc. Luego nos quedamos un rato hablando.
Punto después de símbolo ➡ Aunque los símbolos no se cierran con punto, este debe escribirse si el símbolo aparece al final del enunciado: Llegaron a las 12 horas, eso era una hora antes de lo esperado.
La coma ➡ Es una raya curvada (,) que se escribe pegada la palabra o signo anterior y separado del elemento siguiente por un espacio. La palabra que sigue a la coma se escribe con minúscula, a no ser que la mayúscula esté justificada por otro motivo.
La coma y otros signos ➡ La coma no puede aparecer antes ni después del punto, el punto y coma o los dos puntos. Por el contrario, puede escribirse coma detrás de puntos suspensivos, así como de signos de cierre de interrogación, exclamación, comillas, rayas y paréntesis: Miguel…, ¿Te apuntas?; ¿Qué haces?, ¡Para! Asimismo, puede escribirse coma tras el punto de una abreviatura: Los melones, naranjas, manzanas, etc., Están en el cajón de arriba.
Coma ≠ pausa ➡ La coma se usan distintos contextos para señalar determinadas fronteras sintácticas, las cuales no siempre se corresponden con una pausa en la pronunciación. Así, no siempre que hay una pausa en la pronunciación debe escribirse una, ni siempre que se escriba una, debe realizarse una pausa en la pronunciación.
Coma en enumeraciones repeticiones ➡ La coma se emplea para separar elementos de igual naturaleza y posición sintácticas que se enumeran (o repiten) en un mismo enunciado: Los alumnos, los profesores y los padres se juntaron en el salón de actos; El reloj es bueno, bonito y barato; Sí, sí; así se hace…
Coma y elementos periféricos ➡ La coma se emplea para aislar elementos periféricos, es decir, aquellos que añaden información complementaria un enunciado que por sí mismo ya puede considerarse completo. Entre los elementos periféricos destacan los indecisos, que pueden corresponder a estructuras explicativas, construcciones absolutas y otras expresiones accesorias: El pobre Juan, que no sabía nada, apareció de repente; Al acabar la obra, nos fuimos a un bar; Dice que, si quieres, puedes venir ya. Asimismo, son elementos periféricos los vocativos, las interjecciones, los apéndices, afirmativos y algunos elementos adelantados: Dime, Antonio; ¡Ay, qué alegría!; Lo sabías, ¿no?; Sinceramente, no me esperaba algo tan bueno. Con todos estos elementos debe prestarse atención para no omitir una de las dos comas o escribirla en el lugar que no le corresponde:

No quería hacerlo y, encima, se enfadó conmigo.

❌ No quería hacerlo y encima, se enfadó conmigo.

❌ No quería hacerlo, y encima, se enfadó conmigo.

Coma entre sujeto y verbo ➡ En general, no se escribe coma entre sujeto y verbo: Los niños están muy bien. También en sujetos con enumeraciones o relativas, como El presidente, el rey y los ministros acaban de llegar al Congreso; Quienes hayan entregado ya la prueba pueden ir saliendo; Los alumnos que no hayan entregado el trabajo en el tiempo establecido no podrán presentarse al examen. Se pueden entrar algunas excepciones:
a. Con incisos. Debe aparecer coma entre sujeto y verbo cuando entre ambos se intercala un inciso: Los bomberos, que estaban preparados, no tardaron en llegar.
b. Con etcétera. Se usará, cuando el sujeto termina la con etcétera o su abreviatura (etc.), que se escriben entre comas: Los melones, las naranjas, las manzanas, etc., están en el cajón de arriba.
c. Con o bien…, o bien… y similares. Puede escribirse coma tras el sujeto cuando el predicado contiene elementos como o bien…, o bien…; ya…, ya…: Los asistentes, o bien se reían, o bien se asustaban.
Coma y elementos internos ➡ No se escribe coma entre el verbo y los complementos internos del verbo (complemento directo, indirecto, de régimen…), como en Dijo varias veces que lo quería (no Dijo varias veces, que lo quería). Sólo cuando se utilizan (ante puestos en la mayoría de los casos) como información periférica para expresar aquello de lo que se va a hablar, se podrán delimitar con comas: Eso, lo digo yo. Tampoco se debe emplear la coma para separar elementos pertenecientes a un mismo grupo sintáctico (como la preposición o la conjunción y su término), como en ✔Habló de cine, política y arte (no ❌Hablo de, cine…); Debo decirte que lo has hecho muy bien (no ❌Debo decirte que, lo has hecho muy bien).
Coma y elementos externos ➡ Se recomienda escribir coma tras los complementos circunstanciales externos antepuestos (en el siglo XX, se vivía bien sin Internet), además de tras otros elementos externos, igualmente antepuestos, como lo se me los encabezados por o aunque (Si no sabes cómo hacerlo, pregúntame; Aunque no lo sepas, he estado observando) y las construcciones causales (Como te vi cabizbajo, pensé que estabas triste). También se escriben entre comas estos elementos cuando aparecen en posición medial: Ya sabes que, si no entiendes cómo hacerlo, puedes preguntarme. Cuando estos elementos son muy breves y no se plantean problemas de interpretación, es posible omitir la coma: Si vienes tráeme la maleta; cuando te decidas avísame… No se deben separar con coma si aparecen pospuesto, salvo que funcionen como incisos: Te traeré la maleta si vienes esta tarde (frente a Tráeme la maleta, si te parece bien).
Coma y gerundio ➡ Las construcciones de gerundio pueden funcionar como elementos periféricos o internos e ir, por tanto, delimitadas o no con coma: Prestando atención, no tiene por qué pasar nada; Lo he hecho prestando mucha atención. En casos como –¿Qué has hecho? – Dijo Juan abriendo mucho los ojos, lo normal es interpretar el gerundio con información interna y, consecuentemente, no escribir coma.
Coma y construcciones especificativas y explicativas ➡ Mientras que las construcciones especificativas se escriben sin comas, las explicativas deben ir delimitadas por ellas: Los papeles que estaba encima de la mesa se volaron (especificativa), frente a Los papeles, que estaban encima de la mesa, se volaron (explicativas); Ha venido mi hermano Antonio (especificativa), frente a Ha venido Antonio, mi hermano menor (explicativa).
Coma ante y, o y ni ➡ Aunque en general no se escribe coma delante de las conjunciones y, o y ni, existen algunos casos en lo que es válido e, incluso, necesario:

a. Si introducen el último elemento de una enumeración cuyos miembros se separan con punto y coma, la coma es obligatoria (más recomendable que el punto y coma): Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha, y el tercero, de frente.

b. Si enlazan con toda la parte precedente del enunciado, y no sólo con el último de los miembros de una coordinación anterior, la coma es necesaria: Compró pan, leche y huevos, y salió.
c. Si el segmento que encabezan es un inciso o se entiende como información periférica, la coma es necesaria: Lo hizo todo sólo, y me parece fenomenal.
d. En construcciones en la que la con opción se repite delante de tres o más elementos de una enumeración, la coma es opcional: No había ni datos (,) ni perro (,) ni ningún animal.
Coma y pero ➡ Se escribe necesariamente coma delante de pero: Te lo iba a decir, pero no estaba seguro. Sólo se puede prescindir de la coma cuando pero une segmentos inferiores a la oración, generalmente adjetivos o adverbios: Trabajo lento pero seguro. Nos escribe coma después de pero, salvo que le siga un elemento de los que deben aparecer entre comas: Lo puedo hacer yo, pero, si prefieres hacerlo tú, te dejo.
Coma y sino ➡ Se escribe, ante sino incluso cuando introduce grupos sintácticos no oracionales: No digo que lo quiera, sino que lo necesito; No lo hizo María, sino Teresa.
Coma y tanto… como… ➡ No se escribe coma entre los dos miembros introducidos por tanto… como…: Tanto los veteranos como los novatos deben presentarse.
Coma y o bien…, o bien… y similares ➡ En construcciones con elementos como o bien…, o bien…, ya…, ya…, ora…, ora…, se deben separar con coma los dos bloques, pero la coma delante del primero es, en principio, opcional: Los asistentes (,) o bien se reían, o bien se asustaban.
Coma y vocativos ➡ Se deben delimitar con coma los vocativos, esto es, las expresiones que se refieren al interlocutor y sirven para llamarlo o dirigirse a él explícitamente: Dime, Juan; Hola, chicos; Gracias, amigas, por esta velada.
Coma e interjecciones ➡ Se deben separar con coma las interjecciones: ¡Ay, qué susto! De igual manera, se escribe coma entre las interjecciones que se usen repetidas: ja, ja, ja; ay, ay, ay.
Coma y conectores discursivos como ahora bien, es decir, no obstante, o sea, por (lo) tanto, sin embargo… ➡ En general, los conectores discursivos van seguidos de coma. Pueden ir precedidos de coma, punto y coma o, si se utilizan al principio del enunciado, punto: Ahora bien, habría que estar seguros antes de actuar; No sabía hacerlo y, sin embargo, le salió muy bien; dijo que intentaría venir, es decir, no vendrá.
Coma y más… que…, tan(to)… como…, tan(to)… que… ➡ El segundo elemento de estas construcciones que va introducido por que o como, suele ir precedido de una pausa en la cadena hablada, pero no debe separarse con coma: Estoy más feliz que nadie en el mundo; Había tantas opciones que no sabía cuál elegir.
Me gusta el café café ➡ No son casos de repetición (como los de Coma en enumeraciones y repeticiones) y no se escriben con coma las construcciones en la que una expresión modifica a otra enfatizando o precisando su significado: Me gusta el café café; Es muy muy bonito.
El punto y coma (en plural, los punto y coma) está formado por un punto encima de una coma (;). Se escribe pegado a las palabras o signo anterior y separado por un espacio del elemento siguiente. La palabra que sigue al punto y coma se escribe con minúscula, salvo que la mayúscula esté justificada por otro motivo.
El punto y coma y otros signos ➡ El punto y coma no puede concurrir con el punto, la coma ni los dos puntos. Por el contrario, puede escribirse detrás de puntos suspensivos, así como de signos de cierre de interrogación, exclamación, comillas, rayas y paréntesis: Tengo unas ganas…; sin embargo, no voy a poder ir; ¿Cómo te llamas?; ¿de dónde eres? También puede escribirse punto y coma después del punto de una abreviatura: Invité a toda mi familia: a mis padres, mis hermanos, a mis tíos, etc.; no quería que se lo perdiera nadie.
Uso del punto y coma para separar oraciones ➡ Se recomienda el uso del punto y coma para separar oraciones que forman parte de un mismo enunciado, pero muestran cierto grado de independencia, sobre todo cuando presentan puntuación interna: Visitamos dos museos, el parque y la torre; después hicimos un descanso; Me apetece mucho hacerlo; sin embargo, no creí que fuera el mejor momento.
El punto y coma en enumeraciones ➡ Se recomienda el uso de punto y coma para separar elementos de una enumeración que a su vez contengan comas. En estos casos se puede optar por emplear la coma antes de la conjunción final (lo más recomendable) o el punto y coma: Vinieron Martín, mi primo; Antonio, mi hermano, mis tíos, Javier y Elena, y mi madre. Además, se debe poner punto y coma entre los elementos enumerados en que algunos de ellos no contengan comas: Vinieron Martín, mi primo; Antonio, mis tíos, Javier y Elena, y mi madre.
Los dos puntos son un signo de puntuación formado por un punto encima de otro (:). Se escriben pegados a la palabra o signo anterior y separados por un espacio del elemento que lo sigue. Después de los dos puntos se escribe normalmente a, pero también puede seguir A en algunos contextos.
Los dos puntos y otros signos ➡ Los dos puntos no pueden coincidir con el punto, la coma y el punto y coma. Por el contrario, pueden escribirse detrás de puntos suspensivos, así como de signos de cierre de interrogación, exclamación, comillas, rayas y paréntesis: Si tú supieras…: ¡no vino nadie!; ¿Sabes qué?: ¡he aprobado el examen!; Esto lo que quiere –según entendido–: acelgas, puerros y berenjenas. Además, pueden escribirse dos puntos tras punto abreviativo: Tel.: 12 345 678.
Los dos puntos como elemento anunciador ➡ Los dos puntos detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente: Siempre consigue hacer lo mismo: empieza mal, pero acaba muy bien. Por eso se usan ante elementos enumerados, siempre y cuando estos estén convenientemente presentados: Se hablan tres lenguas: inglés, español e italiano.
Los dos puntos para relacionar ➡ Los dos puntos se pueden usar para separar oraciones entre las que se establece una relación de causa-efecto, premisa-conclusión, afirmación-explicación u oposición: Yo que tú, iría: te va a ir bien seguro.
Los dos puntos y las citas ➡ Los dos puntos sirven para presentar citas textuales que no se incluyen como parte interna de la oración:

En Persiles y Segismunda Cervantes dice: «El ver mucho y el leer mucho aviva los ingenios de los hombres».

Los dos puntos en saludos de cartas y correos electrónicos ➡ En español, el saludo de cartas y correos electrónicos que aparecen aislados deben ir cerrados con dos puntos, no con coma:

Estimados vecinos:

En relación con la reunión de la semana que viene…

Casos en los que no se debe usar los dos puntos:

a. ➡ Entre elementos que forman parte del mismo grupo sintáctico. No se deben usar: entre elementos que forman parte del mismo grupo sintáctico: A habló de cine, política y arte (no ❌Hablo de: cine…); Debo decirte que lo has hecho muy bien (no ❌Debo decirte que: lo has hecho muy bien). Si se acepta el uso de los dos puntos en estos casos cuando introducen una enumeración en forma de lista:Contamos con oficinas en:

  • Madrid
  • Barcelona
  • Buenos Aires
b. ➡ Ante enumeraciones dentro del párrafo sin elemento introductor. No se deben usarlos: delante de enumeraciones dispuestas en un mismo párrafo si no hay un elemento introductor: ❌Compre: arroz, verduras y carne. En estas situaciones lo indicado es o bien prescindir de los dos puntos (Compre arroz, verduras y carne), o bien añadir un elemento introductor (Compre lo siguiente: arroz, verduras y carne).
c. ➡ Después de otros dos puntos. Se desaconseja usar los dos puntos en un enunciado en el que ya se hayan utilizado dos puntos: ❌Le ofrecemos numerosas ventajas: tarifa plana en los siguientes servicios: teléfono, Internet y televisión; la más avanzada tecnología; etc. Sería preferible optar por una redacción como esta: Le ofrecemos numerosas ventajas: tarifa plana en los servicios de teléfono, Internet y televisión; la más avanzada tecnología; etc.
Los puntos suspensivos son un signo que consta siempre de tres puntos (…). Se escriben pegados a la palabra o signo que los precede y separado de la palabra que lo sigue. Si lo que lo sigue es un signo de puntuación, se escribirá pegado a los puntos suspensivos (salvo que el signo sea de apertura): Oye…, tengo… muchos asuntos de los que hablar contigo… ¿Puedes ahora…? Tras los puntos suspensivos se escribe en mayúscula o minúscula dependiendo de si con ellos se cierra o no el enunciado. Es importante tener en cuenta que, cuando se usan los puntos suspensivos, la puntuación y las mayúsculas deben corresponder a las que se utilizarían en ausencia de ellos: Quisiera comer una hamburguesa… de pollo.
Los puntos suspensivos y otros signos ➡ Tras los puntos suspensivos nos escribe punto, pero si puede escribirse coma, punto y coma, dos puntos, signo de interrogación o exclamación y otros signos dobles como paréntesis, comillas o rayas: Después de todo…, no ha estado mal; ¿Qué podía hacer…? Además, los puntos suspensivos pueden inscribirse tras punto abreviativo, caso en el cual concurren cuatro puntos: Si pudieras venir a las 4:00 p.m.…
Los puntos suspensivos para indicar omisión o suspensión ➡ Los puntos suspensivos indican que se ha omitido alguna parte del discurso o que se suspende por algún motivo. En este sentido, pueden tener las siguientes funciones:

a. Indicar que existe una pausa con la que se expresa duda, temor o vacilación: Eh…, yo… diría que… sí.

b. Dejar el enunciado en suspenso: Si yo te contara…

c. Indicar silencios de personajes:

─ ¿Vas a venir hoy?

─ …

─ Si no dices nada, entiendo que no.

e. Evitar dar una referencia o una enumeración completas, por ser conocido lo que falta o por ser poco relevante: Podéis venir a la fiesta con novios, novias, maridos, mujeres…

f. Ocultar alguna parte de un hombre o de una expresión por no ser conveniente su escritura completa: El muy hijo de p… lo sabe hacer mejor que yo.

g. Señalar, como parte de los signos (…) y […] la omisión de un fragmento dentro de una cita. Con esta función, si se quiere indicar que se omite la primera o la última parte de una cita, se pueden usar simplemente puntos suspensivos (e incluso prescindir de ellos): Cervantes continúa así: «… De cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo…». Como se ve, si aparecen al principio, se dejará un espacio entre ellos y se empezará en minúscula.

Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) Son signos dobles en español: ¿Qué hora es?; ¡Qué alegría! Es, pues, incorrecto suprimir los signos de apertura (¿ o ¡) por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre: ❌Qué hora es?; ❌Qué alegría verte!
Los signos de interrogación y exclamación y la mayúscula ➡ Después del signo de apertura, se seguirá mayúscula o minúscula dependiendo del si la pregunta y la exclamación inician o no el enunciado: ¡Qué bien!, pero Ay, ¡qué bien! Tras los signos de cierre, la siguiente palabra se escribe, en principio, en mayúscula, a no ser que tras estos signos aparezcan otro que deba ir seguido de minúscula: ¿Qué quién soy? Soy tu primo; ¿Dónde estás?; no te veo.
Los signos de interrogación y exclamación y otros signos ➡ Se deben tener en cuenta las siguientes cuestiones:

a. Nunca se escribe punto después de signo de interrogación o exclamación. Si pueden aparecer coma, punto y coma, dos puntos y puntos suspensivos después del signo de cierre: ¿Sabes qué?: ¡he aprobado el examen!

b. Si antes del signo de apertura corresponde poner punto porque se cierra el enunciado anterior, dicho punto no debe omitirse: Me llamo Lucía. ¿Tú?; Ya viene ¡Qué nervios!

c. Antes del signo de cierre pueden aparecer puntos suspensivos, además de los signos de cierre de comillas, paréntesis (o corchetes) y rayas: ¡Es tan simpática…!; ¿De verdad te dijo «qué guapo eres»?

d. Antes del signo de apertura también puede escribirse coma, punto y coma, dos puntos o puntos suspensivos: Pero… ¿no ibas a ir?

e. Si una abreviatura cierra una pregunta o una exclamación, no debe omitirse el punto abreviativo: ¿Podrías traerme mi ropa: la camisa, los pantalones, los zapatos, etc.?

f. Las secuencias encerradas entre signos de interrogación o exclamación pueden tener la misma puntuación interna que otros enunciados, como se ve en el ejemplo anterior.

Uso principal de los signos de interrogación y exclamación ➡ El uso principal de los signos de interrogación es el de delimitar preguntas directas: ¿Quién eres?; ¿Cómo te llamas? El uso principal de los signos de exclamación es el de delimitar oraciones exclama activas, es decir aquellas con las que el hablante expresa una reacción emotiva (sorpresa, asombro, satisfacción, rabia, etc.): ¡Qué divertido!
El uso de (?) y (!) ➡ Se utilizan los signos de cierre escritos entre paréntesis para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación), así como ironía en la mayoría de los casos: Ha hablado de paraprosexia (?) En clase; Dijo que existen ranas que tienen pelo en forma de cresta (!).
Elementos que quedan dentro y fuera de los signos de interrogación y exclamación:

a. Elementos generales. Todos los elementos internos de una oración que quedan dentro de la curva entonativa de la pregunta o de la exclamación deben escribirse dentro de los signos. Quedan fuera:

  • Los conectores discursivos antepuestos: Entonces, ¿venís mañana?
  • Los vocativos antepuestos: Antonio, ¡calla!; Paula, ¿qué vas hacer si pierdes el tren? Quedan dentro si aparecen en posición medio final: ¡Calla, Antonio!; ¿Qué vas hacer, Paula, si pierdes el tren?
  • Los tópicos o expresiones que introducen aquello de lo que se va a hablar: En cuanto a ti, ¿qué voy hacer contigo?
  • Construcciones con si, aunque, puesto que… antepuestas a la oración principal: Puesto que ya nos conocemos bien, ¿nos podemos tutear?
  • Adverbios extraoracionales como francamente, sinceramente…: Francamente, ¡qué mal te queda!

b. Conjunciones como pero, y y o. Hay elementos, como pero, y y o, que pueden quedar dentro fuera de la exclamación o de la pregunta. En general, con pero se admiten ambas opciones (Pero ¿qué has hecho?; ¿Pero qué has hecho?); En cambio, se recomienda escribir dentro de la pregunta o la exclamación y y o, pues lo normal es que queden incurridos en la curva de entonación interrogativa o exclamativa (¿Y quién es ella?). La expresión así que (además de otras como conque) queda generalmente fuera de la curva: Así que ¿qué vas hacer?

c. ¿Y tú qué tal estás? | Y tú, ¿qué tal estás? Hay elementos que, según cual sea su función, pueden quedar dentro de la curva entona nativa (por ser sujeto, por ejemplo) o fuera de ella (por ser tópicos, por ejemplo) y, por tanto, escribirse dentro o fuera: ¿Y tú qué tal estas? | Y tú, ¿qué tal estás?; ¿Y ahora qué? | Y ahora, ¿qué?

Cadenas de preguntas ➡ Cuando se presentan varias preguntas seguidas, caben dos opciones: tratar cada pregunta como enunciado independiente o tratar todas las preguntas como un solo enunciado. En el primer caso, cada pregunta empieza con mayúsculas y no se escribe ningún signo entre ellas: ¿Quién eres? ¿Cómo te llamas? ¿Porque has venido? En el segundo caso, se puede escribir coma o punto y coma entre las preguntas y, consecuentemente, a tras estos signos: ¿Quién eres?, ¿cómo te llamas?, ¿por qué has venido?
¡¡¡Bravoooo!!!; ¿¡Qué me estás contando!? ➡ Es posible repetir los signos de exclamación para dar más énfasis ¡¡¡Bravoooo!!! Con respecto a los signos de interrogación, es preferible evitar su repetición, pues, para expresar mayor sorpresa aguda, se utiliza la combinación del signo de interrogación y el de exclamación. A este respecto, se puede optar por combinar ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa (¡Qué me estás contando? / ¿Qué me estás contando!), pero es preferible abrir y cerrar con los dos signos: ¿¡Qué me estás contando!? / ¡¿Qué me estás contando?!
Omisión de los signos de interrogación y exclamación ➡ Es posible omitir los signos de interrogación o exclamación en los siguientes casos:

a. En títulos de libros, artículos, capítulos o secciones de páginas web en forma de pregunta: Qué es la ciencia; Quiénes somos.

b. En las preguntas retóricas, es decir, en aquellas que no esperan respuesta: Y quién lo sabe.

c. En las oraciones inequívocamente exclamativas: Ay, qué contento estoy.

Las comillas son un signo doble que en español puede ser de tres tipos: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las comillas inglesas (“ ”) y las comillas simples (‘ ’). Las comillas se escriben pegadas al primer y al último carácter de la secuencia que delimitan, y separadas por un espacio del elemento que las precede o las sigue. Si lo que sigue al signo de cierre de comillas es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.
Jerarquía en el uso de las comillas ➡ En español, se recomienda usar en primer lugar las comillas angulares y dentro de ellas las comillas inglesas y las simples: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’se ha comprado Julián”». Esto no quiere decir que el uso de las comillas inglesas en primer lugar sea incorrecto, especialmente si por limitaciones técnicas no es posible emplear las españolas.
Las comillas y otros signos ➡ El punto se escribe siempre detrás de las comillas de cierre. También se deben escribir tras el signo de cierre de comillas la coma, el punto y coma y los dos puntos. Otros signos de cierre, como el paréntesis, la raya o los signos de interrogación o exclamación, pueden aparecer antes o después dependiendo de si estos contienen al segmento entre comillas o si es a la inversa: ¡Cómo se te ocurre decir «te quiero»!; Me dijo: «No te vayas nunca. ¡Te quiero!». Es posible, asimismo, que aparezcan contiguos distintos tipos de comillas de cierre; en esos casos, se deben mantener todas las comillas: «Me dijo: “La palabra que buscas significa ‘hombre’”». Además, si el último elemento del texto entrecomillado es una abreviatura, no debe suprimirse el punto abreviativo: Nuestro profesor dijo: «Aristóteles nació en el año 384 a. G».
Las comillas y los títulos ➡ Las comillas también pueden utilizarse para resaltar títulos de piezas autónomas (capítulos de obras poemas, canciones, artículos académicos) que se incluyen como parte de una obra mayor. Si se citan junto al nombre de la obra en la que se incluyen (que se marcará en cursiva), las comillas son obligatorias:

Me encanta «El rayo de luna» de las Leyendas de Bécquer.

Si no se cita la obra principal, los títulos de las piezas se pueden entrecomillar o escribir en cursiva.

Las comillas para palabras especiales ➡ Las comillas pueden emplearse para marcar el carácter especial de una palabra, como el de una voz usada de forma irónica, un tecnicismo empleado por primera vez, una creación ocasional o una palabra coloquial dentro de un texto formal: Un buen ejemplo de producto novedoso es el de la «batamanta». En este uso alternan con la cursiva.
Las comillas para presentar términos ➡ En casos en los que se presenta un determinado término para indicar que así se llama o se conoce alguna realidad, no son necesarias las comillas, pero su uso no se considera incorrecto (sobre todo en la primera mención en textos didácticos), pues son contextos muy cercanos a los metalingüísticos: Este fenómeno se conoce como «ciclogénesis»; El llamado «síndrome de Stendhal» es más habitual de lo que se cree. En este uso alternan con la cursiva y la negrita.
Las comillas como sustituías de la cursiva ➡ Las comillas se pueden emplear para sustituir a la cursiva en aquellos soportes que no permitan la cursiva.
Usos propios de las comillas simples ➡ Además de emplearse dentro de secuencias enmarcadas por otras comillas O 0-138), las comillas simples se usan, normalmente en obras técnicas, para delimitar significados de expresiones:

La voz apicultura está formada a partir de los términos latinos apis ‘abeja’ y cultura ‘cultivo, crianza’.

Otro uso especial de las comillas simples es el de marcar extranjerismos en los titulares de prensa: Neymar consigue su cuarto‘hat-trick’ esta temporada.

Los paréntesis son signos dobles que presentan la forma ( ). Se escriben pegados al primer y al último carácter de a secuencia delimitan, y separados por un espacio del elemento que los precede o los sigue, salvo cuando encierran segmentos de palabra. Si lo que sigue al signo de cierre de paréntesis es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Su nombre procede de la voz latina parenthesis, y esta del griego parenqesis, «interposición», «inserción». El paréntesis encierra aclaraciones que, por lo general, deben ser concisas para facilitar la lectura y la comprensión.
Paréntesis y mayúscula ➡ La secuencia enmarcada por los paréntesis se inicia con minúscula, salvo que el signo de apertura vaya precedido por un punto o por un signo de cierre de interrogación o exclamación: Estaba muy contento (o eso parecía); Se le veía muy contento. (Le habían subido el sueldo). Tras el signo de cierre se escribirá, en principio, minúscula, a no ser que tras él aparezca un signo de los que deben ir seguidos de mayúscula: Aie salen muy bien (y no lo digo por presumir) las tortitas; ¿Sabes lo que me sale muy bien (y no lo digo por presumir)? Las tortitas.
Paréntesis y otros signos:

a. Con punto, coma, punto y coma y dos puntos ↔ Nunca se escribe un punto delante de un paréntesis de cierre (sí punto abreviativo), incluso si el paréntesis encierra todo un enunciado: Se dejó la puerta abierta al salir. (Supongo que estaba pensando en otras cosas). Tampoco se escriben antes del paréntesis de cierre otros signos simples, como la coma, el punto y coma o los dos puntos: Vienen tres personas (creo): María, Lucía y Pablo.

b. Con el signo de cierre de otro signo doble ↔ Pueden aparecer delante del paréntesis de cierre otros signos de cierre, como la interrogación, la exclamación, la raya o las comillas, si los paréntesis engloban toda la secuencia: Me dijo convencido que lo sabía (¿sería verdad?). El caso es que respondió bien. Si la secuencia escrita entre paréntesis es solo una parte del segmento encerrado entre los signos dobles, la interrogación, la exclamación, la raya o las comillas de cierre quedarán fuera del paréntesis: ¿Han venido todos (María, Antonio y Teresa)? Como se ve, en el primer caso se debe escribir punto después del paréntesis si con él se cierra el enunciado.

c. Con punto de abreviatura ↔ Puede preceder al paréntesis un punto abreviativo: El filósofo griego Aristóteles (384-322 a. C.) fue discípulo de Platón (427-347 a. C.). Estudió con él en Atenas. Como se ve, también en este caso se escribe punto después del paréntesis si tras este signo termina el enunciado.

d. Puntuación interna ↔ Las secuencias encerradas entre paréntesis pueden tener puntuación interna: Se quedó escuchando (en silencio, oculto: no quería ser descubierto) hasta que terminaron la reunión.

Uso de los paréntesis para aislar información incidental ➡ Los paréntesis se usan para aislar una información complementaria o aclaratoria. Se suelen emplear para delimitar incisos con un alto grado de independencia, como en Alguien (no quiero mirar a nadie) ha hecho trampas; para intercalar datos o precisiones, como fechas, lugares o desarrollos de siglas, como en Según el CORDE (Corpus Diacrónico del Español), la palabra se usó por primera vez en 1916, o para aislar acotaciones teatrales.
Paréntesis dentro de paréntesis ➡ Cuando se añade una aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis, debe ir delimitado con rayas: Para más información sobre este tema (la bibliografía existente —incluso en español— es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes. Por su parte, para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito entre rayas, se usarán los paréntesis: Venezuela —primer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América (1498)— tenía entonces unos 300 000 habitantes.
Paréntesis tras paréntesis ➡ Aunque no es incorrecto que aparezcan contiguos dos segmentos delimitados por paréntesis, es preferible modificar la redacción para evitarlo. Así, es preferible sustituir un ejemplo como La palabra se empezó a usar en 1616 (cf. Sánchez et al., 1918) (ver figura 2) por uno como el siguiente: La palabra se empezó a usar en 1616 (cf. Sánchez et al., 1918), como se puede observar en la figura 2.
Uso de los paréntesis para introducir opciones ➡ De una manera similar a la barra, los paréntesis permiten presentar alternativas de morfemas o palabras: chicos(as), el (los) día(s)… Como se ve, se deja un espacio delante del segmento entre paréntesis si dicho segmento es una palabra completa.
El signo (…) ➡ Se emplean los puntos suspensivos encerrados entre paréntesis para indicar que se ha suprimido una parte de un texto citado. No obstante, hoy es más común emplear los corchetes con este fin.
Los corchetes son signos dobles con la forma [ ]. En relación con la distribución de los espacios, el uso de mayúscula y la concurrencia con otros signos, se comportan igual que los paréntesis.
Corchetes dentro de paréntesis ➡ Los corchetes se usan para aislar datos o precisiones, como fechas, lugares o desarrollos de sigla, que aparecen dentro de un segmento entre paréntesis:

«Pues, si hubiera nacido donde tú dices, me hubiera venido aquí andando» (José María Gironella, Los hombres lloran solos [España 1986]).

Uso de los corchetes para delimitar comentarios ajenos en una cita ➡ Los corchetes se usan para enmarcar cualquier interpolación o modificación de un editor o transcriptor en el texto original, como aclaraciones, adiciones, enmiendas o el desarrollo de abreviaturas: Hay otros [templos] de esta misma época de los que no se conserva prácticamente nada; Subió la cue[s]ta con dificultad [en el original, cuenta].
El signo […] ➡ Se usan los puntos suspensivos entre corchetes para indicar que se ha eliminado un segmento dentro de una cita.
La raya es un signo con la forma —. Este signo se debe distinguir del menos (-) y del guión (-). La escritura de la raya con respecto a otros elementos depende del valor con el que se use, como se ve en los siguientes apartados.
La raya y la mayúscula ➡ Los incisos delimitados por rayas se escriben con minúscula inicial, salvo que el signo de apertura vaya precedido por un punto o por un signo de cierre de interrogación o exclamación: Estaba muy contento —o eso parecía—. Tras el signo de cierre se escribirá, en principio, minúscula, a no ser que tras él aparezca otro de los que deben ir seguidos de mayúscula: Me salen muy bien —y no lo digo por presumir— las tortitas; ¿Sabes lo que me sale muy bien —y no lo digo por presumir—? Las tortitas. Sobre la mayúscula en los diálogos.
La raya y otros signos:

a. Con punto, coma, punto y coma y dos puntos ↔ Como en el caso del paréntesis, cuando la raya se utiliza como signo doble, el punto se escribe siempre detrás de la raya de cierre. También se deben escribir tras el signo de cierre la coma, el punto y la coma y los dos puntos.

b. Puntuación interna ↔ Las secuencias encerradas entre rayas pueden tener puntuación propia: Se quedó escuchando —en silencio, oculto: no quería ser descubierto— hasta que terminaron la reunión. Con el signo de cierre de otro signo doble. Otros signos de cierre, como un paréntesis, un signo de interrogación o uno de exclamación, pueden aparecer antes o después de la raya dependiendo de si estos contienen al segmento entre rayas o si es a la inversa: Me dijo convencido que lo sabía —¿sería verdad?— ; ¿Han venido todos -María, Antonio y Teresa—?

c. Con punto de abreviatura ↔ Puede preceder a la raya de cierre el punto de una abreviatura: Los rayos gamma producen alteraciones celulares —cáncer, mutaciones genéticas, etc.—. Como se ve, también en este caso se escribe punto después de la raya si tras este signo termina el enunciado.

d. Puntuación interna ↔ Las secuencias encerradas entre rayas pueden tener puntuación propia: Se quedó escuchando ─en silencio, oculto: no quería ser descubierto─ haste a que terminarón la reunión.

Uso de la raya para delimitar incisos ➡ En general, la raya se utiliza para delimitar incisos con un grado de independencia algo menor que el de los paréntesis, pero mayor que el de la coma: Llámeme si quiere —a no ser que prefiera escribirme—. Sobre el uso de la raya en enunciados que contienen paréntesis. Cuando las rayas se emplean para delimitar incisos, se debe escribir obligatoriamente raya de cierre, incluso cuando el inciso aparece a final de enunciado: Se llama José Luis —al menos que yo sepa—. Ambas se escriben pegadas al texto que encierran.
Uso de la raya para diálogos ➡ La raya se utiliza en español para introducir las intervenciones de los personajes dentro de un diálogo que comienza en línea independiente.
Uso de la raya en enumeraciones ➡ La raya también se utiliza para introducir los miembros de una enumeración en forma de lista. Como ocurre con otros elementos, como los boliches (•), la raya se escribe en este uso separada por un espacio de la primera palabra. Hay distintos tipos de palabras según la sílaba en la que recaiga el acento:

— agudas

— llanas

— esdrújulas

— sobresdrújulas

Puntuación de cartas y correos electrónicos:

a. Saludos. Cuando el saludo se escribe en línea independiente, debe ir seguido de dos puntos. No se debe olvidar la coma para separar la expresión referida a la persona o personas a las que va dirigida la carta, siempre y cuando dicha expresión funcione como vocativo:Hola, Sonia:

¿Cómo va todo?…

Querido Javier:

¿Qué tal las vacaciones?…

Estimados alumnos:

En relación con el examen de la semana que viene…

No es válido escribir coma o punto en lugar de los dos puntos si tras el saludo se pasa a otra línea. En cambio, en correos electrónicos, mensajería instantánea o notas informales, es válido el uso del punto (o el signo que corresponda) si tras el saludo se sigue en la misma línea: Hola, Sonia. ¿Cómo va todo?…

b. Despedidas. Si la despedida no tiene verbo, se escribirá coma antes del nombre del remitente (aunque el uso del punto también se puede considerar válido):

Atentamente,

Sonia López

Un saludo,

Juan Romero

Besos,

María

Si la despedida es una oración completa, esta se cerrará con punto:

De antemano, les agradezco su atención.

Sonia López

Reciba un cordial saludo.

Sonia López

c. Firma. Si la firma es parte de la despedida, no se escribirá ningún signo:

Sin otro particular, le saluda atentamente

Sonia López

Si antes de la firma se escribe firmado (o su abreviatura), es opcional seguir con dos puntos, al igual que en la posdata:

Fdo. Fernando Díez

Fdo.: Fernando Díez

P. D. Llegaré en el tren de las cinco.

P. D.: Llegaré en el tren de las cinco.

d. Lugar y fecha. La indicación del lugar y la fecha se suele situar en la parte superior derecha (a veces en la izquierda) de la carta y sin punto de cierre:

Madrid, 6 de octubre de 2017

Viernes, 2 de febrero de 2018

Diálogos:

a. Punto tras intervención. Todas las intervenciones se cierran con punto, aunque sean muy breves:

—Hola.

b. Uso de las rayas. Si a las palabras del personaje las sigue un comentario del narrador, este va precedido por una raya (sin espacio entre ambos) y cerrado con punto si tras él no continúa la intervención del personaje. Si la intervención continúa, el comentario irá seguido de raya y el signo que corresponda:

—Hola —saludó Juan.

—¿Qué tal? —dijo Silvia.

—Bien —contestó Juan—. ¿Tú?

—También bien —respondió Silvia—, o eso creo.

c. Colocación de las rayas y otros signos. Si la intervención anterior al comentario termina con puntos suspensivos o signo de cierre de paréntesis, interrogación, exclamación o comillas, estos se escribirán antes de la raya que precede al comentario. Si la intervención constituye un enunciado completo, se deberá escribir punto tras el comentario del narrador:

—Hola —saludó Juan.

—¿Qué tal? —dijo Silvia—. ¿Todo en orden?

—¡Sí! —contestó Juan—. ¿Tú?

—También bien… —respondió Silvia—, o eso creo.

Se escribirán tras la segunda raya la coma, el punto y coma y los dos puntos:

—Hola, Silvia —dijo Juan—, ¿qué tal?

—Todo ha ido bien —dijo Silvia—; al menos, eso creo.

Con respecto al punto, este se escribirá después del comentario del narrador si en él aparece un verbo de lengua o cualquiera que describa la manera o la actitud con la que el personaje dice las palabras y si dicho comentario no es un enunciado independiente:

—¿Estás contenta? —quiso saber Juan.

—Sí —sonrió Silvia.

Si el comentario del narrador es independiente, se escribirá punto delante:

—Hola, Silvia. —Juan se ruborizó un poco—. ¿Qué tal?

—Bien. —Silvia notó que Juan se ruborizaba y dijo—: ¿Estás bien?

—Sí. —Juan dijo esto tranquilizándose un poco. Y añadió—: Estoy un poco cansado.

d. Diálogos en interior de párrafo. Cuando una intervención o un diálogo se incluyen en el interior de un párrafo, la intervención se encerrará entre comillas y el comentario del narrador se separará con coma: «Hola», dijo Juan. Si tras el comentario del narrador sigue la intervención, se recomienda delimitar el comentario entre rayas sin cerrar las comillas: «Hola, Silvia —dijo Juan—. ¿Qué tal?».

Enumeraciones en forma de lista:

a. De palabras y expresiones. Si los elementos enumerados son muy simples (palabras o segmentos breves), se pueden cerrar con coma y con punto el último (como en el ejemplo de más abajo), o se pueden dejar sin puntuación. En ambos casos, la primera palabra de cada uno de ellos se escribe con minúscula inicial.

Hay distintos tipos de palabras según la sílaba en la que recaiga el acento:

— agudas,

— llanas,

— esdrújulas,

— sobresdrújulas.

b. De segmentos medios. Si los elementos enumerados constituyen segmentos algo más complejos, se cerrarán con punto y coma, y con punto el último. También en este caso la primera palabra de cada uno se escribirá con minúscula inicial.
Hay distintos tipos de palabras según la sílaba en la que recaiga el acento:

— agudas, cuyo acento recae en la última sílaba;

— llanas, cuyo acento recae en la penúltima sílaba;

— esdrújulas, cuyo acento recae en la antepenúltima sílaba;

— sobresdrújulas, cuyo acento recae en la sílaba anterior a la antepenúltima.

c. De oraciones o enunciados completos. Si los elementos constituyen enunciados completos, se cerrará cada uno con punto y su primera palabra se escribirá con mayúscula inicial.

El guion tiene en español la forma -, que no se debe confundir con el menos ni con la raya. Este elemento se escribe siempre pegado a las palabras o elementos que relaciona.
Uso del guion para unir elementos ➡ El guion sirve para unir elementos que se comportan como una unidad léxica, pero que, por distintos motivos, no se escriben en una sola palabra, como en teórico-práctico, lectura-escritura, Ruiz-Giménez; pro-Mozart o sub-18, re-presentar, así como en elementos integrantes de unidades sintácticas que expresan conceptos unitarios (el ser-para-otro) o interjecciones en las que se interpreta una sucesión continua: ta-ta-ta-ta (para el ruido de una metralleta).
Uso del guion para indicar intervalos ➡ El guion permite indicar intervalos numéricos: 2-3 personas. Se recomienda unir solamente las cifras con guion cuando cuantifican a un mismo nombre, salvo en contextos que precisen la repetición: 25-30 km, mejor que 25 km-30 km.
Uso del guion para indicar relación ➡ Mediante el guion se indican distintas relaciones entre dos elementos: El Madrid-Barça es hoy a las 21:30 h.
Uso del guion para dividir palabras a final de línea ➡ Se usa el guion a final de línea para indicar que el segmento que lo precede es una parte de una palabra dividida que continúa en la siguiente línea:

Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.

Gabriel García Márquez

Aunque la división de palabras a final de línea con guion suele coincidir con la división silábica, es necesario tener en cuenta las siguientes pautas:

a. ❌a-/mor. No se puede quedar sola una vocal a final de línea: ❌a-/mor. Si va precedida de h, sí: he-/bra.

b. paí-/ses, nopa-/íses. Las secuencias de vocales nunca se pueden separar, aunque no formen parte de la misma sílaba: paí-/ses, no ❌pa-/íses.

c. pe-/rro, pero super-/rico o supe-/rrico. Los dígrafos ch, ll y rr no se separan (co-/che, ca-/llarse, pe-/rro); no obstante, sí se puede separar la secuencia -rr- cuando es fruto de unir un prefijo terminado en -r a una voz con r- inicial, como en superrico: super-/rico o supe-/rrico.

d. ane-/xión, noanex-/ión. La x siempre se considera inicio de sílaba a efectos de división a final de línea: ane-/xión, no ❌anex-/ión.

e. ❌de-/shacer. Cuando se dividen palabras con h intercalada muda ( P-24), se debe actuar como si la h no estuviera: adhe-/sivo, no ❌ad-/hesivo, prohí-/ben, no ❌pro-/híben. Aun así, deben evitarse secuencias con grafías anómalas al inicio de línea: ❌de-/shacer.

f. supe-/ramigo o super-/amigo. En las palabras prefijadas o compuestas, se puede respetar la división silábica u optar por dividir en la frontera morfológica: supe-/ramigo o super-/amigo. La segunda opción solo es posible si la base a la que se une el prefijo es reconocible como palabra independiente en español: des-/instalar o de-/sinstalar, pero no ❌des-/afío, sino de-/safío.

g. anti-/rracial, noanti-/racial. En las palabras compuestas o prefijadas con doble r al inicio de la base, el dígrafo se mantiene si aparece a principio de línea: anti-/rracial, no ❌anti-/racial.

La barra propiamente dicha es en español un signo con la forma /. Aunque son signos menos usados, también existen en español la barra doble ( // ), la barra inversa, antibarra o contrabarra ( \ ) y la barra vertical o pleca ( | ).
Usos de la barra:

a. Para indicar división o proporción. La barra une elementos indicando que entre ellos se da una relación de división o proporción: 120 km/h, 100 euros/persona

b. Para indicar alternativa. La barra sirve para presentar alternativas: director/es, padre/madre, a la atención del / de la responsable, así mismo / asimismo. En este uso, la barra se escribe pegada cuando separa segmentos de palabras o palabras completas, pero puede escribirse entre espacios cuando separa grupos de palabras u oraciones.

c. Otros usos. Entre los demás usos de la barra se pueden destacar los siguientes:

  • Para separar el día, el mes y el año en fechas escritas en cifras: 6/10/2017.
  • Como signo abreviativo en algunas abreviaturas: c/ (de calle).
  • Para indicar el final de línea a la hora de citar o transcribir grupos de versos, portadas o inscripciones, en línea seguida: Me encanta este poema de José Martí: «Cultivo una rosa blanca / en junio como en enero / para el amigo sincero…». Para cambios de estrofa o de párrafo, se emplea la barra doble: El poema sigue: «… que me da su mano franca. // Y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo…». En este uso, debe dejarse un espacio a cada lado de las barras.
examen/es, noexámen/es; Teléfono / correo electrónico. Cuando la barra separa segmentos de palabras, la primera forma debe escribirse tal como se escribiría si apareciera sola, con independencia de que al unirse con el segmento siguiente pudiera cambiar su forma. Así, se escribe examen/es (no ❌exámen/es), versión/es (no ❌version/es) o pez/es (no ❌pec/es). Además, si las alternativas con barra aparecen a principio de enunciado, solo se escribirá con mayúscula el primer elemento, pues el segundo no corresponde a la primera palabra: Teléfono / correo electrónico.
El apóstrofo (no apóstrofe: GLOSARIO) es un signo con la forma ’ cuyo uso en español se limita hoy prácticamente a reflejar en la escritura elisiones que se dan en la pronunciación: M’apetece, Ven p’acá
Usos indebidos del apóstrofo. El apóstrofo se usa con frecuencia, pero de forma indebida, en algunos contextos:

a. ❌No sabes na’. No se debe usar para marcar elisiones que se producen con independencia de la palabra que sigue a otra: Vale pa to o No sabes na, no ❌Vale pa’ to’ o ❌No sabes na’.

b. ❌del ’98. No se debe usar para indicar la omisión de las primeras cifras de los años en casos como verano del 98 (no ❌del ’98), promoción del 84 (no ❌del ’84).

c. ❌de los 30’s. No se debe usar para indicar, seguido de s, el plural en décadas o siglas: la década de los 30 (no ❌de los 30’s) y las ONG (no ❌las ONG’s).

d. ❌las 15’34 h. No se debe usar en la expresión de la hora: las 15:34 h o las 15.34 h (no ❌las 15’34 h).

e. ❌3’14. No se debe usar como separador decimal: 3,14 o 3.14 (no ❌3’14).

El asterisco ➡ Entre los usos del asterisco (*), destacan los siguientes

a. Marcar las secuencias que no se ajustan a las normas gramaticales:

Es agramatical la secuencia *¿Doy a tú?

b. Evitar la reproducción completa de alguna secuencia por malsonante o confidencial: Le dijo que era un hijo de p***. Aun así, para esto es más común hoy el uso de los puntos suspensivos.

c. Introducir una corrección o rectificación a algún elemento de un mensaje electrónico o una publicación en redes sociales enviados previamente:

TONI. ¿A qué hora vienes?

MARÍA. A las 14:74

MARÍA. *14:34

ÉCHAME UN CABLE
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