07/02/2023

Arthur Schopenhauer: el arte de insultar

Ha caido en mis manos de rebote un libro que resume la forma tan especial que tiene Arthur SchopenhauerArthur SchopenhauerArthur SchopenhauerWikipedia de pensar sobre el mundo y queda plasmado en esta breve recopilación de como se puede insultar la prójimo, a las instituciones, a la iglesia y a todo lo que se menea de la forma más correcta y docta posible, sin caer en el vulgarismo y sin tener que mancharse los pies de barro.

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Era Schopenhauer un pesimista nato, pero supo disfrutar de la vida. Se enamoró múltiples veces, pero era un misógino de manual. Su madre tuvo mucho de culpa en este sentimiento. La culpaba de divertirse mientras su padre estaba enfermo, justo antes de que se suicidara. Prefería la compañía de su perro a la de cualquier ser bípedo. Pero da igual como sea, lo importante es lo que fluía por su cerebro, aunque muchas ideas han quedado anticuadas, desfasadas, inútiles y polvorientas. Os dejo unas cuantas reseñas impresionantes e imprescindibles, para conocer la mente del hombre del siglo.

AFINIDAD CON LO MALO
Parece que sobre el género bípedo pende una maldición en virtud de la cual, por su afinidad con todo lo torcido y malo, incluso es las obras de los grandes hombres, es precisamente lo peor, los errores, lo que más gusta. Los admira y elogia, mientras que lo realmente digno de elogio, simplemente lo tolera.Raíz, p. 185
LOS ALEMANES Y LAS ABSTRACCIONES
Un defecto propio de los alemanes es que lo que tienen delante de sus narices lo buscan en las nubes. (…) Al oír ciertas palabras, como «Derecho», «libertad», el «bien», el «ser» (este infinitivo del verbo copulativo, que carece de todo contenido), etc., el alemán se marea, cae pronto en una especie de delirio y empieza a emitir frases grandilocuentes, pero que nada dicen, formadas por la yuxtaposición artificial de los más amplios y por tanto más huecos de los conceptos, todo ello en vez de dirigir sus miradas a la realidad y observar las cosas y situaciones concretas de las que esos conceptos se han abstraído, y que por tanto constituyen su único contenido verdadero.Paralipomena, § 120, p. 284
LOS ALEMANES Y LA BREVEDAD
Téngase presente siempre la frase de Baltasar Gracián: «Lo bueno, si breve, dos veces bueno» (en español original), que creedme, se debe recomendar muy especialmente a los alemanes.Paralipomena, § 242, p. 559
APARIENCIAS
A la vida humana le sucede como a cualquier género de mala calidad, que la parte externa se recubre con una capa de falso resplandor. Se ocultan los sufrimientos, mientras que se pone todo el empeño en sacar a relucir lo que de pompa y brillo se puede encontrar. Y cuanto menor es la satisfacción interior del hombre, mayor es su deseo de que los demás lo tengan por afortunado; hasta tal punto llega su necedad.El mundo, I, p. 446
CRUELDAD HUMANA
El hombre es el único animal que causa dolor a otros sin ninguna finalidad ulterior. Los demás animales nunca lo causan más que para saciar su hambre o en el calor de la pelea (…) Ningún animal tortura nunca meramente por torturar, pero sí lo hace el hombre, y en esto consiste el carácter diabólico, que es mucho peor que el meramente animal. (…) Por ejemplo, cuando dos perros jóvenes juegan entre sí ─espectáculo pacífico y risueño donde los haya─ y llega un niño de tres o cuatro años, poco tardará en pegarles con un látigo o un palo, casi inevitablemente, mostrando así que ya entonces es l’animal méchant par excellence [el animal malvado por excelencia].Paralipomena, § 114, p. 254
CURAS
Nunca a faltado gente dispuesta a aprovechar las ansias metafísicas del ser humano y explotarlas con el propósito de hacer de ello su medio de vida. En todos los países hay quienes monopolizan y se encargan de administrar esa necesidad, a saber, los curas. Más para que su negocio estuviera asegurado han tenido que hacerse con el derecho de inculcar sus dogmas a los hombres muy temprano, antes de que el juicio haya despertado de su primer sueño. Pues es entonces cuando los dogmas inculcados, por absurdos que sean, prenden para siempre. Si tuvieran que esperar hasta el pleno uso de razón, los curas no podrían conservar sus privilegios.El mundo, II, p. 209 y s.
LA DAMA Y LA AMA DE CASA
La auténtica dama europea es un ser que no debería existir, sino que solo debería haber amas de casa y muchachas que esperasen llegar a serlo, y que por tanto no fuesen educadas para la arrogancia, sino para ser mujeres de su casa y para el sometimiento.Paralipomena, § 369, p. 739
DERECHOS DE AUTOR
Los honorarios y la prohibición de la reproducción de obras impresas son el fondo lo que echa a perder la literatura. Solo quien escribe única y exclusivamente por amor al arte escribe cosas dignas de ser escritas. ¡Que inestimables beneficios reportaría que en todos los campos de cada literatura solo hubiese pocos libros, pero que los que hubiese fuesen excelentes! Ahora bien, eso nuca se conseguirá mientras se puedan ganar honorarios. Pues es como si sobre el dinero pesase una maldición: todo escritor se estropea tan pronto escribe con ánimo de lucro.Paralipomena, § 272, p. 589 y s.
EXISTENCIA DE DIOS
Si existiera un Dios, en tal caso la autoría del pecado y del mal, solo atribuibles a él, refutarían su divinidad.Fragmentos, p. 84
EXPECTATIVAS
Por regla general, las alegrías resultan ser muy inferiores a nuestra expectativas; los dolores, por el contrario, muy superiores a ellas.Paralipomena, § 149, p. 244
HOMBRE
La fuente principal de los peores males que el hombre padece es el hombre mismo.El mundo, II, p. 739 y s.
El médico ve al hombre en toda su debilidad, el jurista en toda su maldad, el teólogo en toda su estupidez.Paralipomena, § 344a, p. 708
OPINIÓN DE LOS DEMÁS
Lo que a los demás se les pase por la cabeza cuando piensen en nosotros debería sernos enteramente indiferente. Y así nos lo resultará, de hecho, en cuanto adquiramos un conocimiento suficiente de la superficialidad y futilidad de las ideas que concibe la mayoría de las personas, de la escasez de conceptos que maneja, de la mezquindad de su carácter, de lo absurdas que son sus opiniones y de la cantidad de errores en los que creen; en cuanto la experiencia nos enseñe con cuánto desprecio se habla de cualquiera tan pronto no hay nada que temer de él o se cree que lo que se dice no va a llegar a sus oídos; pero, especialmente, cuando por una sola vez hayamos oído a media docena de imbéciles hablar con desprecio de los más grandes hombres. En ese momento nos daremos cuenta de que quien concede mucho valor a la opinión de los hombres les está tributando unos honores que no merecen.Aforismos, p. 422
FANATISMO RELIGIOSO
¡Cuantos horrores han provocado las religiones, especialmente la cristiana y la musulmana , y cuántas desgracias no han traído sobre el mundo! Pensad en el fanatismo, en las persecuciones interminables, sobre todo en las guerras de religión, esa sanguinaria locura, inimaginable para los antiguos; después en las Cruzadas, que fueron una carnicería de doscientos años enteramente irresponsable y destinada conquistar bajo el grito de guerra de «¡Dios lo quiere!» la tumba de quien había predicado el amor y la tolerancia.Paralipomena, § 174, p. 420
PERIÓDICOS
Los periódicos son el segundero de la historia. Esta manecilla no solo es, la mayor parte de las veces, de metal menos noble que las demás, sino que rara vez marcha bien.Paralipomena, § 233, p. 528
VIDA HUMANA
La vida es un negocio cuyos ingresos no alcanzan, ni de lejos, a cubrir los gastos.El mundo, II, p. 457
Bien puede decirse que nuestra vida es un episodio que viene a perturbar inútilmente la sagrada paz de la nada.Paralipomena, § 156, p. 352
La vida no es en modo alguno un regalo para nuestro disfrute, sino que más bien se asemeja a una penosa tarea que hay que realizar.El mundo, I, p. 462
VIVIR SIN PENSAR
Aunque no sean claramente conscientes de ello, la mayor parte de los hombres tienen en el fondo de sus corazones, como máxima y criterio supremos de su conducta, el propósito de pensar lo menos posible, ya que para ellos pensar es una carga y una molestia. Por tanto, piensan solo lo estrictamente necesario para sus negocios y oficios, y a parte de eso únicamente lo que exigen sus distintos pasatiempos, tanto conversaciones como juegos, que además tienen que ser tales que se puedan afrontar con la mínima cantidad posible de pensamiento.Paralipomena, § 50, p. 83
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