Un traductor podría haber evitado la tragedia de Hiroshima

Hiroshima después de la explosión de la bomba atómica detonada por los Estados Unidos el día 6 de agosto de 1945.
Hiroshima después de la explosión de la bomba atómica detonada por los Estados Unidos el día 6 de agosto de 1945.

A las 8:15 de la mañana del día seis de agosto de 1945 en la ciudad de Hiroshima, al sur de Japón, el cielo se volvió blanco. Estalló la primera bomba atómica de la historia usada contra humanos, detonada por los Estados Unidos. En 700 metros a la redonda desde el centro de la ciudad, una onda expansiva de destrucción total ardiendo a unos 12 000 Cº de temperatura lo arrasó todo. Nada sobrevivió, nada aguanto.

No hay datos exactos de la cantidad de personas que murieron, pero un cálculo aproximado nos dice que más de la mitad de ellos murieron en el acto y el 70 % de las construcciones destruidas.

Esta bomba y la de Nagasaki, que se lanzó tres días después, podrían no haber sido lanzadas nunca.

Mapa de Hiroshima y Nagasaki

Japón ya se había rendido ya. El emperador Hirohito lo había hecho de forma incondicional, solo que con un pequeño contratiempo, había redactado el documento en «japonés imperial» una variante del japonés que los traductores oficiales del Pentágono no dominaban. Como siempre el orgullo pudo más que las ganas de solucionar el problema y por supuesto no pidieron ayuda.

El tiempo atmosférico influyó a la hora de seleccionar el objetivo. En una primera instancia los objetivos propuestos eran cuatro: Niigata, Nagasaki, Kokura o Hiroshima. El avión despegó temprano. El avión de soporte meteorológico anunció que había «nubes densas sobre Kokura». Los que estaban sobrevolando Niigata advirtieron de las mismas condiciones climáticas. A las 7:15 se alertó de «nubosidad escasa a baja altura». El piloto, el comandante Paul Tibbets objeto, «ahí tenemos nuestro objetivo».

A consecuencia de estos acontecimientos la guerra armamentística se disparó, justamente todo lo contrario de lo que esperaríamos de un mundo civilizado. El presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman recibió un documento en el que se le pedía permiso para construir una bomba de 100 megatones que tendría la capacidad de matar a más de 15 millones de persona y un área de seis veces la ciudad de New York.

Hoy en día hay unos cuantos países con poder atómico: Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China. Se supone que otros pueden poseerlas a su vez: India, Pakistán y Corea del Norte. Y hay uno que no se sabe y ellos no contestan: Israel.

Y ahora la lista de los que pueden tener esas armas si lo desearan:

ALEMANIAESPAÑACANADÁ
INDIAREINO UNIDOISRAEL
PAÍSES BAJOSIRÁNCOREA DEL NORTE
PAKISTÁNCHINAARABIA SAUDI
FRANCIAARGENTINARUSIA
Actualmente el 92% de las bombas atómicas están bajo el control de solo dos países: Estados Unidos (que posee 6.970 unidades) y Rusia (que posee 7.300 unidades). Esta última a su vez tiene en sus planes el desarrollo de una bomba atómica con el doble del potencial de la Bomba del Zar, alcanzando los 100 Megatones.

La Bomba del Zar fue responsable de la mayor explosión ocasionada por el ser humano hasta la fecha. Su detonación fue a unos 4 kilómetros al norte de Nueva Zembla, un archipiélago ruso, pero tuvo tanto poder que la onda de choque rompió vidrios a más de 900 kilómetros de distancia.

Existen más de 15.600 bombas atómicas en el mundo hoy en día, e Hiroshima se queda muy corta en potencial si la comparamos con los dispositivos nucleares modernos.

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