17/06/2024

Echar una filípica

FILÍPICA
Del lat. Philippĭca {oratio} ‘{discurs} sobre Filipo’, por alus. a los pronunciados por Demóstenes contra Filipo II de Macedonia.
1. f. Invectiva, censura acre.

Como en otras ocasiones, el DRAE no recoge (ni siquiera en su edición de 2014) la frase estereotipada de amplio uso en el español «echar una filípica», ateniéndose únicamente a dar dos sinónimos de la palabra clave por toda explicación: «invectiva» y «censura acre». Aun así, al comienzo de la entrada y entre paréntesis, una breve glosa aclara que el término «filípica» se emplea «con alusión a los discursos de Demóstenes contra Filippo, rey de Macedonia». En efecto, las cuatro Filípicas que pronunció reflejan su hostilidad contra el rey macedonio, aunque su verdadero destinatario era el pueblo ateniense, al que el orador pretendía alertar del peligro real que significaba Filippo II.

Macedonia había sido un pueblo atrasado en relación con el resto de la HéladeHélade (en griego, Ἑλλάς, Hellás) es el endónimo con el que identificaban su región los antiguos griegos., hasta que el año 359 a. C., Filippo, que se había educado en Atenas, decidió ponerse al frente de los destinos de Grecia por cualquier medio. Unas veces sublevaba las colonias atenienses empleando mil intrigas, otras las atacaba sin ningún pudor hasta apoderarse de ellas; incluso llegó a existir en Atenas un partido filo macedónico acaudillado por Esquines, el otro gran orador y antagonista político de Demóstenes, el cual jamás cesó de amonestar y estimular a sus conciudadanos en todos sus discursos, en particular con sus famosas alocuciones a las que la posterioridad se ha encargado de imponerles el nombre del enemigo de su patria.

Con la primera Filípica, Demóstenes trata de elevar la moral de los atenienses a la vez que les reprocha su indolencia, principal causa del mal; les propone, además, el envío de un ejército Macedonia que hostilice y distraiga a Filippo a fin de impedir un ataque en masa sobre Atenas. La segunda contiene la denuncia de la Paz de Filócrates (año 346 a. C.), político que, en unión de Esquines, había negociado una paz fraudulenta y lesiva en consecuencia para los intereses de la ciudad, conseguida mediante el soborno de ambos por parte de Filippo. La tercera Filípica es una pieza cumbre de la oratoria universal, es decir de los estudiosos, por su estrategia argumental y el ardor de su fuerza suasoría: se impone una alianza panhelénica con las demás ciudades que las salve del invasor. Por medio de la cuarta, su autor exhorta a la concordia a todos sus conciudadanos, ricos y pobres, y al olvido de sus diferencias; finalmente propone una alianza con el rey persa.

Los sucesos posteriores, desgraciadamente, vinieron a darle la razón: los planes hegemónicos de Filippo se cumplieron con su victoria total sobre el bando aliado en la batalla de Queronea (338 a. C.). Por último, muertos Filippo y Alejandro, surgió de nuevo la rebelión antimacedónico, que fue desbaratada por el general Antípatro en la decisiva batalla de Cranón. Demóstenes huyó a la isla de Calauria, acogiéndose como aislado al templo de Poseidón, pero esto no le valió, pues tuvo que envenenarse para no caer en las manos de sus perseguidores. Como reconocimiento a su patriotismo, los atenienses eligieron una estatua de bronce, en cuyo pedestal podía leerse el siguiente dísticoComposición de dos versos formada por un hexámetro seguida de un pentámetro.:

Si hubieras tenido, Demóstenes, una fuerza igual a tu temple, jamás el AresEn la mitología romana, Ares se corresponde con Marte, le dios de la guerra. macedonio habría prevalecido sobre los helenos.

Siglos más tarde, Cicerón, a imitación de Demóstenes, compondrá otras Filípicas contra Marco Antonio, que se perfilaba en Roma como futuro dictador. Al igual que su modelo griego, denunciará sus planes y capitaneará la oposición, y con no menor suerte, será degollado por orden suya.

Monedas con la imagen de Filippo II
Monedas con la imagen de Filippo II
FILIPPO II
]La irresistible personalidad de Filipo II (Pella, 382 a. C. – 336 a. C.), el hijo más joven del rey Amintas III de Macedonia, se forjó en los tres años de su adolescencia de los 14 a los 17 que pasó como rehén en Tebas, siguiendo una costumbre muy extendida por aquellos lares para garantizar la paz. Adquirió durante este cautiverio conocimientos sobre la cultura griega y estrategia militar que le llevaron a ser uno de los grandes guerreros, comandantes y estadistas de la historia, y a convertir a la ─hasta su llegada al poder─ pobre e irrelevante Macedonia en el arieteUn ariete es un arma de asedio originada en épocas antiguas, usada para romper las puertas o las paredes fortificadas. En su forma más simple, un ariete es tan sólo un tronco grande y pesado, cargado por varias personas e impulsado con fuerza contra un obstáculo. El ímpetu del ariete es suficiente para dañar el objetivo. Normalmente lleva incorporada al tronco la cabeza de un carnero para aprovechar su cornamenta enroscada en forma de círculo (ariete deriva del latín aries, carnero). que sometió a toda Grecia.

Como más tarde dijo su hijo, Filipo II fue quien hizo que su reino dejara de ser una tierra desprestigiada y desgarrada por los conflictos internos para convertirse en la primera potencia política y militar de la Helade. Incluso estuvo a punto de unificar a todos los pueblos griegos para empezar una campaña militar contra el imperio persa. Sólo su asesinato abortó este plan cuando ya acometía los preparativos.

¿Cómo lo consiguió? Al regresar de su cautiverio en Tebas, ocupó la regencia su sobrino Amiantos IV, menor de edad, y posteriormente, desde el 356 a. C., se ciñó la corona tras derrocar al joven heredero de su hermano Perdica. Desde el trono se encargó de seducir a la nobleza para eliminar las tendencias autonomistas y erigir un poder incuestionable. Para ello, recuperó la estabilidad interior tras unificar principados, eliminó a otros pretendientes de la corona apoyados por potencias extranjeras y consolidó las instituciones. Fue entonces cuando comenzó a reforzar el ejército macedonio para eludir las amenazas externas de ilirios y peonios, a los que derrotó contundentemente.

Mapa de como era Macedonia trás la muerte de Filippo II
Mapa de como era Macedonia trás la muerte de Filippo II

Al tiempo, mediante la diplomacia, aprovechó las distensiones entre las ciudades-estado y logró expandir su reino tras establecer tratados con Atenas. Logró así tener las manos libres para centrar su esfuerzo en los adversarios menores, a los que aniquiló, y en la conquista de Anfípolis, Crenides, Potineam Pidna, Metone, Calcidia, Tracia, Metona y Tesalia, hasta lograr una salida al mar. Luego, aprovechando la riqueza macedonia en madera y brea, construyó una gran flota. En el camino se hizo con las minas de oro de Pangeo, con cuya producción sufragó las guerras posteriores.

La muerte de Filipo II fue tan interesante como su vida. Diversas teorías sostienen que las relaciones con su hijo Alejando Magno eran muy convulsas y que el asesinato del personaje que hoy tratamos de acercar a los lectores, mientras asistía a una fiesta por el matrimonio de su hija con el rey de Epiro, fue resultado de la maquinación del que luego fuera su sucesor y de su madre, Olimpia de Epiro cuya belleza sólo era superada por su desequilibrio mental, tras ser esta repudiada por Filipo II. Olimpia estaba convencida de que su hijo Alejandro era la reencarnación de todo el catálogo de dioses y héroes juntos. El ejecutor fue su guardaespaldas Pausanias de Orestis y el móvil podría haber sido un posible cambio en la línea sucesoria a favor de un hijo que Filipo II tuvo con una joven macedonia.

Para engrandecer el mito de Filipo II un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona defiende que su muerte, a los 46 años, tuvo un trasfondo sexual, tras un affaire amoroso entre el rey y Pausanias. Nada extraño en el marco cultural de la Grecia antigua, que toleraba las relaciones homosexuales.

«Sabemos también que, una vez Pausanias perdió el lugar central del corazón de Filipo, un aristócrata cercano al poder llamado Atalo invitó a Pausanias a un banquete y, una vez allí, le emborrachó y luego dio su cuerpo ebrio a sus sirvientes para que abusaran de él». Los historiadores creen que después de esta agresión Pausanias acudió a Filipo «a buscar la venganza personal y la justicia del rey», pero este hacía tiempo que perseguía obtener el apoyo de Atalo y, sobre todo, de la aristocracia territorial tradicional que este general lideraba para poder iniciar su campaña militar contra Persia. Al parecer, fue esta falta de reacción de Filipo II lo que llevó a Pausanias a vengarse y a apuñalarlo en un costado.

Alejandro Magno ascendió al poder tras la muerte de su padre y, apoyándose en la sólida base que le proporcionó un reino unido, rico, bien armado y con muchos aliados, logró extender el dominio de Macedonia a todos los confines del mundo conocido por aquella época. En gran medida fue un gran conquistador gracias a su padre.

Expedición e imperio de Alejandro Magno
Expedición e imperio de Alejandro Magno

Filipo II logró hacer frente a todas las adversidades que se le presentaron y, gracias a acciones bélicas y diplomáticas, consiguió estabilizar la región griega, situar a Macedonia como potencia hegemónica y ampliar sus dominios. Alejandro sólo tuvo que poner su ingenio y el razonamiento que adquirió en Atenas de la mano de Aristóteles. Sin duda, Filipo II fue uno de los grandes soberanos de las antiguas civilizaciones. Se le conoce por ser el padre de Alejandro Magno, pero quizá la historia sería más justa si Alejandro Magno fuera famoso por ser el hijo de Filipo II.

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