30 muertes reales aunque extrañas

  1. A las 10:00 horas de la mañana del 12 de diciembre de 1794, el barco de John KendrickJohn Kendrick (marino estadounidense)John Kendrick (marino estadounidense)Wikipedia celebró la victoria en la Batalla de Kalauao disparando 13 salvas para saludar al Jackal, el barco amigo inglés. Este respondió con salvas también, pero desgraciadamente una de ellas llevaba munición real, que explotó en el Washington matando al Capitán Kendrick y a otros. Los muertos fueron enterrados en una playa próxima, entre palmeras. John Howel, capellán de Kendrick, ofició el funeral.
  2. A John Bowie en 1979 durante el transcurso de un partido de fútbol americano le golpeó un cortacésped aparecido de no se sabe dónde que, desafortunadamente, lo mató.
  3. Garry HoyMuerte de Garry HoyLa muerte de Garry Hoy (n. Toronto, 1 de enero de 1955) ocurrió el 9 de julio de 1993 cuando este abogado canadiense murió defenestrado desde el vigésimo cuarto piso del Toronto-Dominion Centre. El hombre intentó demostrar que las ventanas de vidrio del edificio eran irrompibles a un grupo de estudiantes de derecho abalanzándose directamente contra una pared de cristal. Si bien esta no se rompió, el marco de la ventana cedió y Hoy cayó desde el vigesimocuarto piso, falleciendo en el acto. Wikipedia, socio de una prestigiosa firma de abogados de Toronto, era estúpido y estúpida fue su muerte. Convencido de que el vidrio de las ventanas del Toronto Dominion Centre era irrompible, se lanzó contra un ventanal para hacer una graciosa demostración. La primera vez rebotó; la segunda, rompió el cristal y cayó desde la planta 24. Una muerte estúpida que trajo consecuencias: el bufete perdió reputación —¿cómo fiarse de una firma que contrata a un estúpido como Hoy? — y fue a la quiebra.
  4. Jimi HeseldenJimi HeseldenJimi HeseldenWikipedia compró la compañía Segway en enero de 2010. Era uno de los hombres más ricos del Reino Unido gracias a su empresa de defensas bélicas Hesco Bastion. Decidió probar uno de los vehículos y en el transcurso de la misma se resbaló por una de las colinas situada cerca de su fábrica, a unos 8 km. El vehículo estaba unos pocos metros más arriba de donde se encontró el cuerpo.
  5. El HMS TrinidadHSM TrinidadLa segunda guerra era un crucero de la Marina Real de la clase Crown Colony (también conocido como la clase Fiji). Se perdió mientras servía en el Ártico en un convoy después de sufrir daños escoltando al PQ 13. Mientras escoltaba el Convoy PQ 13 en marzo de 1942, entraron en combate con destructores alemanes de clase Narvik. Disparó y dañó el destructor alemán Z26 y luego lanzó un ataque con torpedos. Uno de sus torpedos tenía el mecanismo de dirección defectuoso, debido, posiblemente, a las aguas heladas; el torpedo dio la vuelta, giro 180°, impactando en el Trinidad y matando a 32 hombres. Uno de los supervivientes fue el compositor George Lloyd, un músico de la banda de los Royal Marines que había escrito la marcha oficial del barco.
  6. El 2 de octubre de 1920, se produjo un incidente mientras Alejandro IAlejandro I de RusiaAlejandro I de RusiaWikipedia paseaba por sus dominios de Tatoi. Un mono doméstico, que pertenecía al administrador de los viñedos del palacio atacó al pastor alemán del soberano y este, al intentar separar a los dos animales, fue mordido en la pierna y en el estómago por otro primate. Los criados acudieron y cazaron a los monos. La herida del soberano fue limpiada enseguida y vendada, pero no cauterizadaCauterizarDel lat. tardío cauterizāre, y este del gr. καυτηριάζειν kautēriázein «abrasar, marcar con un hierro al rojo». || 1. tr. Med. Quemar una herida o destruir un tejido con una sustancia cáustica, un objeto candente o aplicando corriente eléctrica. || 2. tr. Corregir con aspereza o rigor algún vicio. || 3. tr. Calificar o tildar con alguna nota.. El soberano no prestó ninguna atención a lo que acababa de suceder e incluso pidió que la noticia no fuera comunicada. Sin embargo, Alejandro empezó a sufrir una fuerte fiebre a partir de aquella tarde: su herida se infectó y enfermó rápidamente de sepsisSepticemiaDel gr. σηπτικός sēptikós "que corrompe" y -emia. || 1. f. Med. Infección generalizada producida por la presencia en la sangre de microorganismos patógenos o de sus toxinas.. Debido a la rápida evolución de los síntomas, los médicos pensaron en amputarle la pierna, pero ninguno quería hacerse responsable. ​Durante varios días, el joven monarca sufrió atrozmente debido a la infección y sus crisis de dolor llenaban, a veces, el palacio real. El 19 de octubre comenzó a delirar y llamó a su madre a su lado durante el coma. Sin embargo, el gobierno griego rechazó permitir a la reina Sofía que entrara en el país. En Sant Moritz, donde estaba exiliada con el resto de la familia real, la soberana suplicó a las autoridades helenas que la dejaran entrar en el país, pero VenizelosEleftherios VenizelosEleftherios VenizelosWikipedia se mostró inflexible. Finalmente, la reina viuda Olga, viuda de Jorge I, fue autorizada a acudir a Atenas a reunirse con su nieto. No obstante, debido a un mar agitado, llegó doce horas después de su muerte, el 25 de octubre de 1920. Informados por telegrama por la noche, los otros miembros de la familia real acogieron la noticia del fallecimiento con mucha tristeza.
  7. Clament VallandighamClament VallandighamClament VallandighamWikipedia murió en 1871 en el Lebanon, Ohio, a la edad de 50 años, después de dispararse accidentalmente en el abdomen con una pistola. Era el abogado defensor de Thomas McGehean, en un caso de asesinato por matar a un hombre en una pelea de bar en Hamilton, Ohio. Vallandigham intentó probar que la víctima, Tom Myers, se había disparado accidentalmente al sacar su pistola de un bolsillo mientras se levantaba de la posición de rodillas. Mientras Vallandigham estaba reunido con sus colegas que eran a su vez abogados defensores, en una habitación de hotel en la Casa del Líbano, más tarde el Golden Lamb Inn, les mostró cómo haría la demostración al jurado de lo que ocurrió. Utilizando una pistola que creía descargada, la puso en su bolsillo y teatralizo los hechos de como podrían haber ocurrido en la pelea, con tan mala suerte que enganchó la pistola cargada en su ropa y hacinedo que, sin querer, se disparara en su estómago. Aunque estaba herido de muerte, la demostración de Vallandigham demostró que su punto de vista era una posibilidad, y el acusado, Thomas McGehean, fue absuelto y puesto en libertad (aunque fue asesinado a tiros cuatro años más tarde en su taberna). Los cirujanos buscaron la bala, que se cree que se alojó cerca de la vejiga de Vallandigham, pero no pudieron localizarla, y Vallandigham murió al día siguiente de peritonitis. Sus últimas palabras expresaron su fe en esa buena y vieja doctrina presbiteriana de la predestinación.
  8. El 17 de febrero de 1974, una investigación forense ha dictaminado que la muerte de un entusiasta de la comida sana de 48 años fue causada por la adicción al zumo de zanahoria. El tribunal forense escuchó las pruebas en las que Basil Brown, un científico, había tomado 70 millones de unidades de vitamina ALas vitaminas, imprescindibles para la vidaLas vitaminas, imprescindibles para la vidaLas vitaminas, imprescindibles para la vida en 10 días. Además, debía cerca de un galón (3.8 litros) de zumo de zanahoria al día durante este tiempo. Su piel era de color amarillo brillante cuando murió. El Dr. David Haler, patólogo que realizó la autopsia, dijo que el efecto de la enorme ingesta de vitamina A de las zanahorias hacía parecer la muerte como si de una intoxicación alcohólica se tratase. Produce el mismo resultado que la cirrosis del hígado.
  9. Según la saga Orkneyinga, hacia el final de su reinado, Sigurd el Poderoso retó al caudillo escocés Máel Brigte a un enfrentamiento concertado con cuarenta hombres por bando en batalla abierta. Traicioneramente, Sigurd trajo a ochenta hombres. Máel Brigte fue derrotado y decapitado. Sigurd ató la cabeza de Máel Brigte a la silla de su caballo como trofeo de conquista, y mientras cabalgaba, los dientes de Máel fueron mordiendo la pierna de Sigurd, la herida se infectó y provocó su muerte. Fue enterrado en un túmulo conocido como «túmulo de Sigurd» (Sigurðar-haugr), del nórdico antiguo haugr que significa túmulo.
  10. Otra muerte por infección como consecuencia de una herida normal y corriente fue la de Jack Daniels, el del whiskey americano, también conocido como bourbon. Un día, Daniels acudió a su fábrica y cuando pretendía abrir la caja fuerte resulta que no se acordaba de la combinación, estuvo todo el día dándole vueltas, sin llegar en ningún momento al recordarla hasta que en un momento de cabreo le pegó una patada a la caja fuerte y se hizo una herida en el dedo que se infectó. En realidad, se había fracturado el dedo y no le dio demasiada importancia, pero la herida produjo una sepsisLa sepsis es un síndrome de anormalidades fisiológicas, patológicas y bioquímicas potencialmente mortal asociadas a una infección. Estas anormalidades son secundarias a una respuesta inmunitaria desmesurada frente a la infección, que termina dañando los tejidos y órganos propios y conduciendo a una disfunción multiorgánica. El síndrome de respuesta inflamatoria sistémica se asocia con la sepsis, pero no es causa absoluta de esta, ya que la sepsis involucra la activación tanto de respuestas proinflamatorias como antiinflamatorias.. En el caso de nuestro protagonista si lo fue, cuando empezó a cojear acudió al médico y éste le amputó el pie, pero ya era demasiado tarde, la zona se fue necrosando y finalmente murió.
  11. Antoni Gaudí, el máximo exponente del modernismo catalán falleció atropellado por un tranvía en Barcelona. Lo extraño, es que tras el percance, Gaudí quedó en el suelo tirado sin que nadie le reconociese, ni las monjas que le auxiliaron en el hospital sabían de quien se trataba. El capellán de La Sagrada Familia fue el primero en reconocerlo, y a los pocos días de su ingreso, falleció.
    La Sagrada de Familia de Antoní Gaudi en Barcelona
    La Sagrada de Familia de Antoní Gaudi en Barcelona
  12. Arnold Bennett, novelista y dramaturgo del siglo XX parecía saber más que nadie, y al final lo pago caro. En 1931 en París se tenía que el agua estaba contaminada por tifus, y Bennet, queriendo demostrar su superioridad, debió el agua para demostrar que el pueblo, inculto, no tenía razón, y que el agua estaba en perfectas condiciones. A los pocos días murió de tifus.
  13. El austríaco Hans Steininger supo ser famoso por tener la barba más larga del mundo (de casi un metro y medio) y por morir a causa de ella. Un día de 1567 hubo un incendio en su ciudad y en la huida Hans se olvidó de enrollar su barba, la pisó, perdió el equilibrio, tropezó y se rompió el cuello.
  14. El 12 de febrero de 1771, se homenajeó a Adolf Fredrik de Suecia que fue uno de los reyes más polémicos de Suecia, con un gran banquete en el que tomó langosta, caviar, chucrut y arenque ahumado, todo ello acompañado de grandes cantidades de champagne. Para finalizar aquel gran banquete decidió tomarse un gran atracón de semla en leche caliente, un postre escandinavo típico. Quizá con dos o tres raciones habría bastado, pero el rey aquella noche tomó un total de 14 raciones. Aquella misma noche, el rey murió a causa de graves problemas intestinales a causa del gran banquete que se había tomado. Desde entonces, se le conoce y se le estudia como The King who ate himself to death (El rey que comió hasta morir).
  15. Bobby Leach fue un acróbata de circo conocido por sus increíbles hazañas, tales como hacer paracaidismo desde un puente colgante o nadar a través de los rápidos del río Niágara. En 1911, logró atravesar las cataratas del Niágara en un barril, convirtiéndose en la segunda persona (y primer hombre) en hacerlo, después de Annie Taylor. Tras este logro, Bobby recorrió diversos países posando junto a su barril y dando conferencias sobre el acontecimiento. En 1926 en las calles de Auckland (Nueva Zelanda) cuando resbaló al pisar un trozo de naranja. El accidente lo llevó al quirófano, donde le tuvieron que amputar la pierna, muriendo a causa de las complicaciones derivadas de la cirugía.
    Bobby Leach sentado sobre el barril en el que se tiro por las catarátas del Niágara
    Bobby Leach sentado sobre el barril en el que se tiro por las catarátas del Niágara
  16. Ray Chapman entró al cajón de bateo un día 16 de agosto de 1920, sin saber que moriría horas después. En esa época, untarle tierra, escupir saliva o saliva con tabaco de mascar e incluso hacer mugre para restregar en las bolas, era una parte rutinaria de cualquier lanzador. Las bolas se cortaban, se raspaban, en fin, el resultado era una pelota muy sucia que, cuando finalizaba un partido, eran difíciles de ver. Era una tarde en los terrenos del Polo Ground, el lanzador en la loma por los visitantes, los Yankees, era Carl Mays. Por los Indians de Cleveland, el bateador era Chapman. Mays lanzó la bola y golpeó fuertemente la cabeza de Mays. El impacto fue de tal magnitud, que la bola rebotó en la cabeza de Chapman y regreso hasta el montículo, donde el lanzador la recogió y tiró a primera base, pensando que la bola había sido golpeada con el bate. Mays cayó al suelo y no se movió. A pesar del impacto, pasado un momento, Mays recuperó la consciencia y logró ponerse en píe, recibiendo aplausos del público, pero cuando le preguntaron cómo estaba, su respuesta fue poco clara, no coordinaba las palabras. Al tratar de caminar, sus rodillas se doblaron y cayó al suelo, siendo sacado del terreno de juego por sus compañeros. Doce horas después, en el New York City Hospital, Ray Chapman fue declarado muerto. La bola con saliva, mierda en general, fue prohibida, los árbitros estaban obligados a reemplazar las bolas sucias y finalmente, aunque tarde para Mays, los cácher o receptores, tenían que usar cascos de protección.
  17. Un Amilcar CGSS –un automóvil pequeño, con más estilo que potencia–, se detuvo frente a uno de los elegantes edificios del paseo, y a él se subió una mujer de cincuenta años, vestida de rojo, con un larguísimo foulard de seda del mismo color rodeando su cuello y ondeando a su paso. Aquella dama que se manejaba con ademanes gráciles y teatrales era Isadora Duncan, la misma que décadas antes había revolucionado la danza al encontrar una alternativa a los rigores del tutú, las puntas y los juanetes de las bailarinas clásicas. Parece ser que el coche recorrió varios metros antes de que el conductor del vehículo, que respondía al nombre de Benoît Falchetto, decidiera frenar, alarmado por los gritos de los viandantes que contemplaron la breve carrera. El vaporoso echarpe, del que se esperaba que serpenteara como una estela con sublime elegancia, se había enganchado en los radios de la rueda trasera del automóvil, oprimiendo el cuello de Duncan hasta estrangularla y arrojando su cuerpo contra la calzada. Murió casi al instante.
    Isadora Duncan la primera victima de la moda documentada
    Isadora Duncan la primera victima de la moda documentada
  18. Christine Chubbuck (24 de agosto de 1944 – 15 de julio de 1974) fue una periodista estadounidense, recordada por haberse suicidado mientras presentaba su programa de televisión en directo. La mañana del 15 de julio de 1974, Christine confundió a sus colegas al decir que ella debía escribir el guion de las noticias para posteriormente leerlo en el noticiario al comenzar su programa, algo que pocas veces había hecho antes. El invitado de esa mañana esperó en el plató mientras Christine se sentó en el escritorio desde donde daba las noticias. En el guion, Christine había escrito un informe en el que se especulaba sobre su inminente suicidio y se señalaba que ella sería dada por muerta once horas después. Christine escondió un revólver en la bolsa donde guardaba sus marionetas y la puso bajo el escritorio. Durante los primeros ocho minutos del programa, Chubbuck leyó tres noticias nacionales y después sobre un tiroteo en un restaurante local el día anterior. Pidió que la noticia del tiroteo fuera acompañada por imágenes de apoyo, pero estas no pudieron ser exhibidas debido a problemas técnicos. La cámara que la enfocaba le informó que el vídeo no estaba listo. Christine la miró y le respondió: Esa película no va a salir. Acto seguido, quitó su largo cabello negro de su cara, tragó, movió nerviosamente sus labios y dio vuelta la página del guion con su mano izquierda. Mirando hacia abajo, comenzó a leer, sonrió y dijo: De acuerdo con la política del Canal 40 de brindarles lo último en sangre y entrañas a todo color, están a punto de ver otra primicia: un intento de suicidio. Su mano izquierda temblaba levemente, pero su voz era firme. Su mano derecha surgió de debajo del escritorio sosteniendo la pistola que apuntó detrás de su oreja derecha. Apretó el gatillo y se oyó un fuerte estruendo. Una nube de humo salió del arma y su pelo se movió como si una ráfaga de viento lo hubiera embestido. Su rostro se desfiguró, su boca se descolgó hacia abajo mientras su cabeza se sacudía. Luego, su cuerpo cayó violentamente hacia adelante y se perdió de vista. El director pasó a negro rápidamente la emisión y corrió al estudio de grabación, esperando encontrar a Christine en el suelo riéndose de la broma que les había hecho. Pero se dio cuenta de que la situación era real al ver cómo la sangre brotaba de su nariz y de su boca, mientras su cuerpo temblaba. La operaria de cámara Jean Reed explicó después que también pensaba que todo se trataba de un elaborado chiste. Enseguida, la cadena de televisión exhibió un vídeo de servicio comunitario y después una película. Algunos televidentes llamaron al 911, mientras otros se comunicaban con el canal para saber si el disparo había sido falso. Christine Chubbuck fue llevada al Hospital Sarasota Memorial y fue declarada muerta 14 horas después. Durante algún tiempo, el canal WXLT exhibió repeticiones de la serie Gentle Ben, en reemplazo del programa de Christine.
  19. Se podría considerar que Robert Williams fue la primera persona muerta «a manos» de un robot. Sucedió en enero de 1979 en la planta que el fabricante de coches Ford tiene en Michigan y fue un poco rollo el relato «La Trituradora» de Sthephen King (El Umbral de la Noche): Williams se acercó a comprobar uno de los robots que estaba dando problemas. Se encaramó sobre el brazo mecánico que repentinamente se activó y golpeó a Williams, quien murió en el acto con la cabeza aplastada.
  20. Tennessee Williams (1911-1983) famoso dramaturgo estadounidense, murió a los 71 años de edad de una forma un tanto peculiar. Estando en la habitación del Hotel Elysse de New York, solo, decidió hacer lo que hacía como costumbre. Abrió el tarro de colirio y lo sujeto entre sus dientes, con tan mala suerte que se lo trago, se atragantó y murió. Vaya tontería ¿no? Sin embargo, muchas personas, incluyendo a su hermano Dakín pensaron, aunque no se pudo demostrar, que había sido asesinado. La policía considero que se debió más bien a las consecuencias del uso de medicamentos y alcohol de forma habitual, de los que se encontraron en la habitación cantidades considerables.
  21. Dick Shawn (1924-1987) fue un comediante que tuvo un ataque al corazón y murió durante una broma que pareció extrañamente apropiada: se estaba burlando de los políticos que en su campaña decían cliches como No me voy a dormir mientras trabajo. Y, entonces, Shawn se tiró al suelo, boca abajo. En un principio, el público pensó que era parte del show, hasta que, pasado un rato, un empleado del teatro subió al escenario, constató su pulso y empezó a administrarle primeros auxilios. Llegaron los paramédicos, y al público se le pidió que se fuese a casa: Dick Shawn había fallecido.
  22. En 1982, un joven llamado David Grundman de 27 años y su compañero de habitación decidieron salir al desierto para disparar a unos cactus. La primera víctima era un cactus pequeño. Grundman quiso experimentar con uno más grande y decidió dispararle a uno que medía 7 metro de alto y tenía, como mínimo, 100 años. El disparo le arranco un enorme trozo, lo que propicio que el cactus cayera sobre él, aplastándolo hasta la muerte.
  23. En 1999, una anciana británica llamada Betty Stoobs, llevaba un cargamento de alimento para ovejas en la parte trasera de su motocicleta cuando, al parecer, un montón de ovejas hambrientas cargaron contra la moto y la empujaron hacia un acantilado, y aunque la mujer sobrevivió a la caída, perdió la vida al caerle encima la motocicleta y unas cuantas ovejas.
  24. En 1923, Frank Hayes, un jockey sufrió un ataque cardiaco justo cuando estaba terminando la carrera en la que acabaría siendo el ganador. Cuando el dueño del caballo fue a felicitarlo, descubrió que Frank había muerto. Un infarto del miocardio acabó con su vida, y un caso singular en la historia de la hípica: el único jockey muerto que ha ganado una carrera.
  25. Thomas Midgley fue un ingeniero mecánico, ingeniero químico e inventor estadounidense que al morir había patentado 170 invenciones. Entre ellas, destaca el desarrollo del plomo tetraetílico, que se utilizó en la elaboración de la gasolina. Sin embargo, no es tan recordado por esto, sino por la irónica forma en que perdió la vida. Después de cumplir los 50 años, debido a una poliomielitis, Thomas tuvo que pasar varios años en cama, tiempo que ocupó desarrollando un sistema de cuerdas y poleas que le permitían llevar a cabo diversas actividades desde su cama. Pues bien, el sistema falló y terminó estrangulándolo. Convirtió así su cama en un lecho de muerte.
  26. En 1911, en Francia, se ofreció un premio de 10 000 francos a quien desarrollara un buen paracaídas. Uno de los inventores que participó en el concurso se llamaba Franz Reichelt, austríaco, residente en Francia. Aprovechando que su oficio era la sastrería, diseñó un traje especial, que llamó vestido-paracaídas. Tenía un revestimiento de caucho y dos especie de alas que salían de sus brazos, que serían, supuestamente, las encargadas de reducir la velocidad de caída. En febrero de 1912 puso a prueba su invento y se lanzó al vacío desde lo alto de la torre Eiffel. Murió en la caída, a causa de las múltiplesde fracturas y sangrando abundantemente.
  27. En 1998, en Buenos Aires, Argentina, una familia de apellido Montoya, que vivía en un decimotercer piso del barrio de Caballito, se había ido de vacaciones dejando en la vivienda a su perrito. Un amable vecino se encargaba de darle de comer todos los días. Sin embargo, el perro tuvo la mala idea de salir al balcón, donde perdió el equilibrio y se precipito. Una mujer de 75 años recibió el perruno intacto y murió en el acto, concentrándose un grupo de personas que, como sucede en esos casos, corre hacia el lugar, entre gritos de auxilio. Una de esas personas fue Edith Soláde 46 años, que cruzó la avenida sin cuidado y fue atropellada por un autobús. La mujer murió en el momento. Pero como no hay dos sin tres (sin contar al perro, claro) un anciano, al ver el horrible espectáculo, sufrió un ataque cardíaco falleciendo camino al hospital.
  28. Una noche de borrachera, en México el año 1951, el escritor americano William Burroughs y su mujer estaban jugando a ser Guillermo Tell. Jugaban en serio: con una manzana en la cabeza de la esposa, Joan, con la excepción de que Burroughs prefería un Colt 45 al arco y la flecha porque era un excelente tirador. Bueno… al menos lo solía ser. Las consecuencias: para uno prisión por homicidio involuntario, para la otra muerte por hemorragia cerebral.
  29. A Esquilo el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa, por lo que decidió residir fuera de la ciudad. Curiosa, y trágicamente, falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga, que fue soltado por un quebrantahuesos desde el aire. Una casa al fin y al cabo.
  30. Allan Pinkerton, un famoso espía y detective estadounidense, murió en 1884. Sufrió una caída mientras paseaba por una vereda del jardín, mordiéndose la lengua en el acto, gangrenándose la herida.