Leopold Von Sacher-Masoch, padre del masoquismo

Todos estamos de acuerdo en que la sexualidad humana es complicada. Si tenemos que hablar de sexualidad en ciertos círculos de la sociedad considerada educada, nos daremos cuenta con que es casi un tabú, lo que no coincide con la idea de que todos somos fruto de un acto sexual. Un ejemplo de acto sexual innombrable es el sadomasoquismo, consistente en infligir y sobre todo recibir dolor. Puede que lo hayas oído e incluso probado, pero ¿sabemos realmente lo que significa? Como hemos visto recientemente, la palabra sadismo proviene de las ideas literarias y, sobre todo, de la aplicacion en las actividades sexuales del marqués De Sade. Sin embargo, si te nombro a Leopold von Sacher-Masoch ¿sabrías decirme quién es y a qué se dedicaba? No es tan famoso y aquí te vamos a desvelar qué relación tiene con el masoquismo.

Leopold von Sacher-Masoch, antes de 1895
Leopold von Sacher-Masoch, antes de 1895
Leopold: la persona y el escritor

Coincide con el Marqués De Sade en que Leopold von Sacher-Masoch también pertenecía a la nobleza. Nació en el Reino de Galicia y Lodomeria (actual Ucrania) el 27 de enero de 1836, hijo de Leopold Johann Nepomuk Ritter von Sacher y Charlotte von Masoch. La pareja fue una de las primeras pioneras en la tendencia a la separación de los apellidos con guiones. Como Charlotte era la última descendiente de su familia y por lo tanto su apellido se extinguiría con ella, acordaron ponerle un guion al apellido masculino y añadirlo, para que el nombre Masoch no se extinguiera.

Reino de Galicia y Lodomeria
Reino de Galicia y Lodomeria

Vivían en una época en que los disturbios políticos en Europa del Este favorecieron que Masoch tuviera movilidad habitacional, vamos que se mudaba constantemente, terminando en la Universidad austriaca de Grazt donde finalizaría sus estudios de derecho. Una vez graduado se convirtió en profesor, trabajando de forma paralela como escritor y activista social. Como escritor, su trabajo estaba centrado en las leyendas locales y los cuentos cortos de los diversos grupos étnicos de su región, centrándose sobre todo en los de la población judía. En la literatura europea de esa época los estereotipos judíos eran abundantes y la obra de Sacher-Masoch transmitía al lector con realismo y complejidad la vida judía cotidiana.

La Venus en pieles

La Venus en pieles, escrito en 1870 que trataba sobre un joven llamado Severin y que se han enamorado tanto de una mujer que llega a ofrecerse como un esclavo. Esta historia no surgió espontáneamente. Sacher-Masoch contaba con 33 años de edad y una joven escritora llamada Fanny Pistor le confesó que estaba locamente enamorado de él ¿Coincidencia?

En La Venus de las Pieles se describe el meollo de la famosa relación sexual nacida de la mente y los actos de Sacher-Masoch: una mujer enfundada en un hermoso vestido, luciendo brillantes joyas y con un enorme abrigo de piel, mientras porta en una de sus manos un látigo. Esta imagen fue, casi con total seguridad, inspirada por Fanny Pistor, que a menudo utilizaba este tipo de atuendo en sus salidas públicas, donde mantenían sus respectivos roles sexuales. Sirva como ejemplo que él solía sentarse detrás de ella en el tren o incluso comprar un billete de otras clases inferiores para que no fueran relacionados por los desconocidos pasajeros como amigos o pareja.

La trama se circunscribe exclusivamente a la adoración que un hombre llamado Severin siente por Wanda, una joven de 24 años, a la que convierte en su ama, dueña, diosa y propietaria. La primera característica que impresiona en la actitud de Severin respecto a Wanda es la obsesión por verla como un objeto, en este caso de culto. Se reitera hasta el hartazgo la comparación entre la joven y la figura de la diosa Venus, ya sea en forma de estatua (la Venus de Medicis) o pintada sobre lienzo (la Venus del espejo, de Tiziano). Para Severin, Wanda no es realmente una mujer de carne y hueso sino que él la dota de un significado místico, superior, acorde con sus deseos.

Sacher-Masoch y Fanny Pistor posando en una pose de enamorados y de ama y esclavo
Sacher-Masoch y Fanny Pistor posando en una pose de enamorados y de ama y esclavo

En 1869, Sacher-Masoch y Pistor decidieron hacer oficial su relación, pero no del modo tradicional, vestida de blanco en una iglesia y ante Dios. Firmaron un contrato de seis meses que marcaba los roles de la pareja: él como esclavo y a ella como ama. El contrato no era demasiado complicado o ambiguo, sólo indicaba que ella podía castigarlo como le viniera en gana, y al final del período de esos seis meses, la relación ama-esclavo quedaría disuelta como un terrón de azúcar en una taza de té. Era una especie de lo que pasa en Las Vegas. Él le pidió que le permitiera seguir con su trabajo habitual y que no basara todo en ese contrato ya que, aunque era su esclavo, toda persona tiene un límite. Nunca se casaron, y no está claro si alguna vez fueron amantes en el sentido tradicional de la palabra. Poco después, el escritor se casó con Aurore von Rümelin, una joven que se enamoró perdidamente de Leopold y que accedió a mantener con él la misma relación sexual que había vivido años antes su marido.

Contrato entre Madame Fanny Pistor y Leopold von Sacher-Masoch

Bajo palabra de honor, Leopold von Sacher-Masoch se compromete a ser esclavo de Madame Pistor y a ejecutar absolutamente todos sus deseos y órdenes, y esto durante seis meses.

Por el contrario, Madame Fanny Pistor no le exigirá nada deshonroso (que pueda hacerle perder su honor de hombre y ciudadano). Además, deberá dejarle seis horas al día para sus trabajos, y nunca mirará sus cartas y escritos. A cada infracción o negligencia, o a cada crimen de lesa majestad, la dueña (Fanny Pistor) podrá castigarle según sus deseos a su esclavo (Leopold von Sacher-Masoch). En resumen, el sujeto obedecerá a su soberana con sumisión servil, acogerá sus gestos de favor como un don maravilloso y no intentará hacer valer pretensión alguna a su amor ni derecho alguno a ser su amante. Por su parte Fanny Pistor se compromete a usar pieles lo más frecuentemente posible y sobre todo mientras ella sea cruel.

(Añadido más tarde). Al expirar los seis meses, este intervalo de servidumbre será considerado como no efectuado por las dos partes, y ellos no harán alusión alguna a lo habido. Todo lo que haya tenido lugar deberá ser olvidado, con retorno a la antigua relación amorosa.

Estos seis meses no tienen por qué ser continuos; podrán sufrir grandes interrupciones, comenzando y acabando según el capricho de la soberana.

Wanda Sacher-Masoch, antes de 1900
Wanda Sacher-Masoch, antes de 1900

Y añadimos el contrato que Sacher-Masoch firmó con su esposa Aurore, mucho más detallado, ya que vivirían como matrimonio:

Contrato entre Aurore von Rümelin y Leopold von Sacher-Masoch

Esclavo mío:

Las condiciones bajo las cuales os acepto como esclavo y os soporto a mi lado son las siguientes:

  • Renuncia de todo punto absoluta a vuestro yo.
  • Fuera de la mía, no tenéis voluntad.
  • Usted es en mis manos un instrumento ciego que ejecuta todas mis órdenes sin discutirlas. En el caso de que olvidarais ser mi esclavo y que no me obedezcáis en todo absolutamente, tengo el derecho de castigaros y corregiros a mi gusto, sin que podáis osar quejaros.
  • Todo aquello que yo os ofrezca de agradable y feliz será una gracia de mi parte, y usted no deberá acogerlo sino agradeciéndolo. A vuestros ojos, actuaré siempre sin error y yo no tengo ninguna obligación.
  • Usted no será ni un hijo ni un hermano ni un amigo; usted no será más que mi esclavo que yace en el polvo.
  • Del mismo modo que vuestro cuerpo, vuestra alma me pertenece también, y asimismo, aunque sufráis mucho, deberéis someter a mi autoridad vuestras sensaciones y vuestros sentimientos.
  • La más grande crueldad me estará permitida, y si os mutilo habréis de soportarlo sin queja. Deberéis trabajar para mí como un esclavo y si me entrego a lo superfluo dejándoos en privaciones, pisoteándoos, habréis de besar, sin murmurar, el pie que os pisotee.
  • Yo podré despediros a cualquier hora, pero no tendréis derecho a abandonarme contra mi voluntad, y si llegáis a huir habréis de reconocerme el poder y el derecho de torturaros hasta la muerte, bajo todos los tormentos imaginables.
  • Fuera de mí no tenéis nada; para usted soy todo, vuestra vida, vuestro futuro, vuestra felicidad, vuestra desgracia, vuestro tormento y vuestra alegría.
  • Usted deberá ejecutar cuanto yo exija, sea bueno o malo, y si exijo un crimen de usted habréis de convertiros en criminal para obedecer a mi voluntad.
  • Vuestro honor me pertenece, vuestra sangre, vuestro espíritu y vuestra capacidad de trabajo.
  • Si llegarais a no poder soportar mi dominación y vuestras cadenas llegasen a ser demasiado pesadas, será preciso que os matéis: nunca os devolveré la libertad.

Yo me obligo, bajo mi palabra de honor, a ser el esclavo de madame Wanda, tal y como ella lo exige, y a someterme sin resistencia a cuanto ella me imponga.

Dr. Leopold von Sacher-Masoch

La invención del masoquismo

Antes de Freud, había científicos que se ocupaban de estudiar la sexualidad humana y como esta moldea nuestras vidas. Uno de ellos fue Richard von Krafft-EbingRichard von Krafft-EbingRichard von Krafft-EbingWikipedia, un psiquiatra austro-alemán famoso por su libro Psicopatía Sexual: Un estudio clínico-forense. Desafortunadamente para Sacher-Masoch, Krafft-Ebing había leído Venus en pieles con tanto interés que le dio un nombre a esta inusual preferencia: masoquismo. Sacher-Masoch estaba horrorizado, cualquiera entendería el motivo, por el que su nombre era citado en un libro llamado Psicopatía Sexual y que sus fantasías fueran observadas bajo un prisma tan negativo, bajo la creencia de que el sadomasoquismo es psicológicamente insalubre. Los psicólogos modernos no clasifican el sadomasoquismo como una parafilia, con la condición de que ambas partes sean mayores de edad y den su consentimiento.

De hecho, el sadomasoquismo se ha abierto camino en la corriente principal, con grandes artistas como Rihanna dejando la exitosa canción S&M en 2011 y The Velvet Underground encontrando fama y éxito con su éxito de 1964 Venus en pieles. Te sorprenderá saber cuánta gente famosa ha confesado abiertamente disfrutar el sadomasoquismo: artistas como Angelina JolieAngelina Jolie VoightAngelina JolieWikipedia o Joe ShusterJoseph «Joe» Shuster Joseph «Joe» Shuster Wikipedia, el co-creador de Superman. Shuster incluso puso en práctica su talento artístico dibujando unos cómics muy obscenos en los que, tanto hombres como mujeres, estaban encadenados y eran azotados.

La razón por la que esta forma de disfrute sexual violento es tan popular, aunque suele chocar frontalmente con la imaginación de muchos mortales, puede tener que ver con el órgano más sexual de todos: el cerebro. Según los neurocientíficos, la dopamina (también conocida como la sustancia química del placer) se activa normalmente cuando una persona está feliz o experimenta algo placentero, pero también se activa para disminuir o eliminar el dolor, razón por la cual algunas personas consideran que el dolor y el placer están intrínsecamente vinculados. Cualquiera que sea el mecanismo subyacente, Sacher-Masoch tuvo un profundo impacto con las ideas de su novela, pero no pudo afrontar el malestar general que producía este tipo de relaciones contra su persona. Al igual que su sádico homólogo, lamentablemente murió solo en un asilo a finales de 1800.