Frases que nunca han sido pronunciadas

En la cultura popular y no tan popular se han creado una serie de frases míticas que van dando vueltas por doquier. Hay tantos libros que las refutan y explican, como tantos que las desmienten y explican también. Lo que me viene a la mente es que hay dos bandos de escritores, unos las defienden y otros las desmienten, así ganamos todos y podemos seguir mareando la perdiz indefinidamente. Os voy a contar algunas de las más importantes.

NOSOTROS, QUE SOMOS TANTO COMO VOS…
La fórmula completa es:
Nosotros, que valemos tanto como vos* y juntos podemos más que vos, os hacemos nuestro rey, con tanto que guardareis nuestros fueros; si no, no
* Otra versión dice: «cada uno por sí somos tanto como vos»

Se supone que esta fórmula tan rimbombante como arcaica, se usaba en el reino de Aragón para nombrar reyes. Como siempre lo que hace es dar esplendor y boato a los actos. Pero que sepamos desde los orígenes del reino hasta Felipe V no se ha encontrado constancia documental escrita que diga que se utilizaba. Parece más un invento de los reinados franceses, pero aquí en España, no.

Lo que si se solía decir eran indicadores de la unión de los pueblos, el obrar correctamente, la unidad de España y alguna alocución para dar seriedad y sobriedad a este tipos de actos, con juramentos recargados, con fines poco claros o de dudoso cumplimiento.

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EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS
Pues parece que Noccolò Machiavelli, más conocido por estos lares como Nicolás Maquiavelo (1469-1527) no lo escribió nunca. Lo que si fue es funcionario e historiador de la ciudad en la que vivió, Florencia. Se le acuso de muchas cosas por culpa de intereses políticos encontrados. El intento de degradación de Maquiavelo surgió de parte de los más allegados a Catalina de Médicis, reina de Francia, que no tenía buen rollo con los propios Médicis, ni con nada que fuera o tuviera que ver con Italia. Y nuestro escritor había sido beneficiado por la familia de Catalina, aunque sin demasiado apego. Se decanto más Nicolás por César Borgia, Fernando el Católico y algunos papas y cardenales, y por supuesto, a la ciudad de la cual era relator, Florencia. Por eso los que tenían sentimientos afrancesados lo veían con antipatía.

Todo surge de su obra más conocida, El príncipe, en la cual recoge muchas frases que posteriormente se le achacan a él directamente, que originariamente si están en las páginas de la obra, pero que en todo momento el autor liga directamente a pensamiento de otros. Es un tratado político en el que se aluden a las formas correctas de gobernar, de las que por cierto había muchas en aquella época.

 Il fine giustufica i mezzi, el fin justifica los medios , nunca fue escrito en esta obra, lo más parecido que podemos encontrar es  los medios serán siempre estimados honorables y aplaudidos por todo el mundo . Eso es todo lo que podemos indicar.
TOPAR CON LA IGLESIA
En la obra más importante de la literatura española, El Quijote de Miguel de Cervantes y que algunos nos atrevemos, porque nos da la gana, a decir que mundial, siempre se escucha en tertulias, charlas y demás, cuando al tema religioso atañe, decir «Con la Iglesia hemos topado, mi buen amigo Sancho». Pues en ningún momento Don Alonso utiliza estos términos en la obra y menos con la intención que se le otorga.

Don Quijote en el capítulo IX de la segunda parte de la novela le dice a Sancho:

Con la iglesia hemos dado, Sancho
Pero la situación es la siguiente. Los dos están entrando en El Toboso, a medianoche, a oscuras.
Guió don Quijote , y habiendo andado como doscientos pasos, dio con el bulto que hacía sombra, y vio una gran torre, y luego conoció que tal edificio no era alcázar, sino la iglesia principal del pueblo.
Todo se reduce a estás diferencias:

  1. Confundir «Iglesias», con mayúscula, institución, con «iglesia», en minúscula, edificio.
  2. Sustituir con «topado», que implica choque o conflicto, el «dado», que primordialmente significa encuentro, hallazgo y más remotamente, el contacto de un cuerpo con otro.
EL ESTADO SOY YO
Luis XIV no dijo esto. Y solo hay dos momentos históricos en los cuales se le pudo escapar de su pensamiento por la boca esta frase al rey.

La primera fue cuando el 7 de septiembre de 1645 se presentó ante el Parlamento para que aprobarán 19 decretos autoritarios. Pero solo contaba con 7 años.

La segunda cuando el 13 de abril de 1655, el rey con 17 años de edad, con traje de caza y con la fusta de atizar al caballo, se coló de nuevo en el Parlamento para expresar su disgusto por los temas que allí se estaban tratando. Lo que hizo el rey es imponer silencio por su presencia real, aunque era escasa por su altura y presencia. Nada más.

NO ESTOY DE ACUERDO CON LO QUE DECÍS…
En la entrada anterior de las frases súper fuertes se ha colado está que se atribuye a Voltaire. Voltaire era más sarcástico y no abnegado como está frase, por otra parte espectacular. Los historiadores no la han encontrada reflejada en ninguno de sus escritos.

Era más de frases del estilo:

  • ─ A los vivos se les debe respeto y a los muertos solo les es debida la verdad.
  • ─ Ese ente llamado Sacro Imperio Romano no es ni sacro, ni imperio, ni romano.
  • ─ El considerar que la virginidad es una virtud es una de las supersticiones del espíritu humano.
Voltaire
SI NO TIENEN PAN, QUE COMAN PASTELES
Esta es la frase por la que María Antonieta (1755-1793) ha quedado para la posteridad. Pero es más un problema de traducciones que de otra cosa. Para empezar su nombre es María Antonia, en español, claro. Y la frase francesa es: Qu’ils mangent de la brioche en tendiendo brioche por torta. Hay otros historiadores que se declaran más a favor de pasteles. Ni hubo escasez de pan en la revolución francesa y todo parece que fue una forma de calumniar a la reina de origen austriaco que nunca fue perdonada por ello, más por los deslices de su madre y hermano en otras tierras que por ella misma.

Pero no, no lo dijo. Podemos leerlas en las Confesiones de Jean-Jacques Rousseau que se pueden leer así:

Recogí el alocado dicho de una gran princesa, la cual, al ser informada de que los campesinos no tenían pan, replicó: Que coman torta.
SE PUEDE ENGAÑAR A TODO EL MUNDO ALGUNA VEZ…
La frase es atribuida a Abraham Lincoln (1809-1865). Incluso afirman saber el día, el 8 de septiembre de 1858, en Clinton, Illinois cuando se presentaba para senador. La verdad es que la frase es una pasada. Ojala la hubiera dicho yo.
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Pero no aparece por ningún lado, ningún texto de Lincoln de aquella época la refleja. Es como su fantasma, que gente que es capaz de dirigir el país más potente del planeta dicen que lo ha visto deambulando por la Casa Blanca. Y claro la bola de la frase fue creciendo con su fama. En 1905, cuando las dudas sobre esta y otras frases atribuidas a su persona, el Chicago Tribune y el Brooklyn Eagle hicieron una ardua búsqueda de alguna fuente que pudiera refutar las mismas y no encontraron nada. Referencias y poco más.