22/05/2024

Unos cuantos chistes II

Un hombre impotente va al médico para ver si lo puede ayudar.

—Doctor, vengo porque soy impotente —le explica al galeno.

—Bueno tómese una de estas pastillas cuando le apetezca echarle un polvo a su señora, pero solo una ¡¡¡eeeeeh!!! —le advierte el médico.

Cuando llega a su casa, agarra a su mujer, se la lleva a la cama, se toma una pastillita, espera un ratito y el cacharro que no funciona.

Se toma otra, se espera otro ratito, y nada.

Impaciente y desesperado se toma una tercera y al momento se le pone como la de un burro.

Le echa siete polvos a la mujer, le hace el salto del tigre y todo; el hombre, que no puede parar se va al baño a remojarse la nuca a ver si se le pasa y al entrar, se encuentra a la cuñada en el suelo a cuatro patas buscando alguna cosa con el culo en pompas, no se lo piensa y se la clava hasta el fondo.

Luego se va para la cocina y allí está la suegra rebuscando algo en la basura, con el culo al aire y no se lo piensa, la arremanga la bata de guatiné y se le mete hasta el fondo. Mientras estaba faenando recuerda que el médico le había dicho que si se daba el caso de la sobredosis debía meterla en leche.

El tío agarra un brick de leche y la mete del tirón. En esto que la suegra asoma la cabeza, lo ve y se pone a gritar toda loca:

─¡¡¡¡¡¡¡Corred, corred, que la está recargando!!!!!!!

Una enana se presenta a la consulta ginecológica. El doctor ante la falta de costumbre se acerca y le pregunta:

—¿Sí?, señora, ¿en qué podría ayudarla?

—Bueno doctor… es que no sé cómo decírselo… pero cada vez que llueve me duele el chumino —explica ella un poco avergonzada.

—¿Se refiere usted a la vagina? —confirma el doctor.

—Sí, doctor… la vagina.

—Bueno, no pasa nada, súbase a camilla que la reviso —responde.

El doctor observa atentamente y le explica:

—La verdad es que no encuentro nada extraño…, pero ¿cómo es el dolor? —insiste el médico.

—Es un dolor muy intenso, lo raro es que solo lo siento cuando llueve —dice la señora pequeña.

—Bueno, lo que vamos a hacer es que el primer día que llueva se viene a la consulta que yo la haré pasar inmediatamente sin cita, ni nada ¿de acuerdo? Será la forma de hacer un diagnóstico acertado a un problema tan extraño.

Pasan quince días y una mañana lluviosa se presenta corriendo en el ambulatorio la señora enana.

—¡Ayyy! Doctor, no puedo más que dolor más grande. Ve, está lloviendo y me duele muchísimo.

El doctor la tumba corriendo en la camilla, le abre las piernas y después de echar un vistazo rápido, coge unas tijeras y comienza a trabajar.

A los cinco minutos la señora se baja del potro y le pregunta que cómo se siente ahora. La mujer comienza a caminar y le dice:

—Me siento fenomenal, increíble, no me duele nada ¿qué me ha hecho, doctor?

—Poca cosa señora, lo único que he hecho es recortar un poco las botas de goma, señora.

Un chaval de unos 16 años estaba en el campo con su padre. Estaba barruntando algo, así que le pregunta al padre:

—Papá ¿qué es echar un polvo?

El padre lo mira muy serio y le explica:

—Mira hijo, eso coges 50 euros, te vas a una casa de putas, escoges a la que está más buena y a follar hasta morir.

—¿Y una orgía, papá?

—Una orgía es coger mil euros, te vuelves a ir para la casa de putas, escoges tres o cuatro putas y ¡follas hasta que revientas! ─le contesta el padre.

—¿Y una bacanal? —insiste el chaval.

─Eso ya son palabras mayores. Te vas con tres o cuatro colegas con cinco mil euros a la casa de putas. Cierras por dentro te emborrachas y te pollas a todo lo que se menea.

—Entonces papá, ¿qué es eso de hacer el amor?

—¿Hacer el amor, dices? Pues… eso es una gilipollez que se han inventado los catalanes para follar sin pagar.

Un niño cavernícola llega a la cueva con las notas. El padre que lo ve y muy contento le pide que se las enseñe. A medida que el padre va leyendo las notas la cara le va cambiando y llega el momento en el que no puede más y le dice:

—Vale que suspendas caza porque eres pequeño y no puedes con los mamuts; vale que suspendas pintura rupestre porque tu sentido de la estética no se ha desarrollado del todo; pero que suspendas historia que solo llevamos tres páginas…

Una boda entre la hija de agricultor y un joven abogado. Todo iba perfecto. La comida en un restaurante muy bueno en la costa, la gente feliz, el servicio magnífico, champán, vinos carísimos…

De pronto, pasa la novia llorando desconsolada, detrás la madre, las tías, las amigas y los típicos entrometidos.

La chica lloraba y lloraba y la madre le pregunta:

—Nena ¿qué te pasa?

—Mamá ¡¡¡justo hoy!!! Me indispuse, ¿qué le digo ahora a mi novio?

La madre le contesta:

—Deja nena que yo hablo con tu marido y lo arreglo.

La madre busca al recién casado y le cuenta lo que sucede.

El muchacho le contesta:

—Señora, está todo bien, perfecto, no se preocupe, esta noche le haré a su hija el amor platónico…

La suegra se fue dándole vueltas a la cabeza, hablando para sí, pensando en lo que le había dicho el muchacho, hasta que se encuentra con su hija y le pregunta:

—Mamá ¿qué te dijo?

Y la madre le responde amorosa:

—Que te quedes tranquila querida, que te hará el amor platónico.

—Mamá ¿qué es el amor platónico? —pregunta la muchacha.

─No sé hija, pero por si las moscas ¡¡¡lávate el culo!!!

Una pareja de gitanos van al ginecólogo y habla el marido:

—Mire, docto, es que tenemo un poblema: mi mujer y yo queremo tené conscendencia y no podemo, pero no sabemo si es porque soy omnipotente y mi mujer es histérica.

—Anteriormente habíamo ido a otro dotor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como, adema, la operaron de la basílica balear, no sabemo si eso puede haber influido.

—También a mí, hace años, me operaron de la protesta, y a lo mejor me ha dejado escuelas en el cuerpo. Nos recomendaron ir a un médico en la capitai, que era muy güeno. En esa consurta, a mi mujer le hisieron una coreografía, y el médico nos dijo que no veía nada raro, y nos recomendo que hiciéramo el cojito a diario. Entonces, 15 días ella y 15 días yo, estuvimo haciendo el cojito, pero nada. Nos volvimo para aquí y otro dotor nos recomendo hacer vida marítima más seguido… y nos fuimos a la playa de Camposoto, a la Caleta y a Cortadura y en todas las playas hacíamo vida marítima pero .

Ademá, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro muerto, y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo personalmente que mi mujer es frigorífica porque nunca llega al orégano.

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