02/03/2024

Mi punto de vista sobre la negociación de Pedro Sánchez con Junts per….

Que conste que esto es una opinión personalísima y que puedo quedar como un imbécil, cosa que me importa poco. Yo creo que este punto de vista nadie lo ha tenido en cuenta porque no asocian la política con la familia. Esto debía contar su experiencia vivida dentro del seno familiar de la familia Tomás.

Soy el hijo menor de tres varones. Mi padre era un señor de Murcia, criado en la huerta, aunque posteriormente se volvió un urbanita. Mi madre, hija de Guardia Civil, creyente practicante durante toda su vida a pesar de que, según ella, Dios la había abandonado. Los tres hijos éramos tres bestias pardas.

Recuerdo, esto no admite discusión, que en el seno familiar mi hermano el mayor, José Javier, era el ojito derecho de mi padre. Mi hermano Paco, el segundo, el cabeza loca de los hermanos, era el ojito derecho de mi madre. Y yo, el rescoldo, la zurrapa, lo que sobró del grumo, etc., estaba situado en una tierra de nadie muy alejada del entorno familiar. Siempre he oído que los más pequeños de la familia eran los mimados, así que parto de la base de que soy la excepción que confirma la regla. Tuve una infancia maravillosa y mis padres, aunque con su particular concepto de amor, me atendieron lo mejor que supieron. Hay que recordar que soy un boomer y, por lo tanto, nada tiene que ver con la sociedad actual.

«El principal obstáculo es que el Gobierno español debe entender que tiene que trabajar por una democracia mejor y por un futuro más libre, más justo y más próspero para todo el mundo».Oriol Junqueras

Una vez que tenemos el entorno familiar definido vamos a ver el concepto. Mi memoria tiene algunas comparaciones odiosas, o eso suelen decir, que te llevan a pensar que no hubiera hecho falta mi presencia en mi familia para que mi familia hubiera sido feliz.

A los siete diputados de Junts, el PSOE, quizás más concretamente Pedro SánchezPedro Sánchez Pérez-CastejónPedro Sánchez Pérez-CastejónWikipedia, le está haciendo la cama de una forma que a muchos españoles nos parecen demasiadas concesiones, eso si, si es que se llega a materializar el pacto.

Somos tan españoles como esos siete diputados, aunque ellos no se sientan españoles, argumento absurdo, por otra parte. Para especular con las concesiones, me baso en aquello de lo que no tiene nadie ni la más remota idea: cuáles son las condiciones que va a aceptar el gobierno español de Pedro Sánchez por parte de Carles PuigemontCarles Puigdemont. Porque hay una cosa que sí es cierta: la mayoría de los opinadores televisivos, radiofónicos, web o de cualquier otro medio de comunicación, no tienen ni la más remota idea de que está asumiendo el gobierno español de todas las peticiones de Junts. Sólo son eso, especulaciones. Pero decir tonterías es gratis, aquí luego no paga nadie los platos rotos. Me remito al caso Neurona.

Recuerdo que cuando era niño a mis hermanos les regalaban cosas magníficas y yo tenía siempre un pequeño problema con los regalos en Reyes Magos y mis cumpleaños. Si yo deseaba algo que mis hermanos habían experimentado y mis padres consideraban que había sido un experimento fallido, a mí se me excluía de dicho experimento y no se me permitía experimentar. Pero eso no era lo más grave. Lo peor es la sensación de no ser un hijo tan válido como los otros dos. No tenía las mismas opciones que ellos. Daba igual lo que hicieran mis hermanos, daba igual lo que hiciera yo, ellos recibían premio y yo recibía indiferencia. La verdad es que el carácter se fortalece, pues si no recibes la atención esperada de tus padres, por lo general, ya no lo sueles esperar de nadie. En mi caso he tenido mucha suerte, ya que en mi matrimonio y con mi hija no ha habido ninguna discrepancia en cuanto al amor y a la atención. Pero los padres, no es mi caso, deberíamos prestar mucha atención a estos despropósitos y desatenciones. Lo mismo para las parejas. En verdad, lo mismo para todo.

El problema estriba en que los políticos no están a pie de calle y no pasan necesidades. Los problemas comunes de los ciudadanos y sus soluciones quedan muy lejos de su visión. No interactúan con su electorado, bueno si, con los que van a los mítines, pero esos son incondicionales. Hasta los periodistas han formado gremios alrededor de los partidos y candidatos que les son favorables. De los medios de comunicación no podemos ni hablar, pues, pertenecen a los grupos empresariales a los que los financian con lo que han de cumplir la ley que estipula que no se muerde la mano que te da de comer. Los medios audiovisuales, la tele, está infestada de pseudo periodistas y opinadores varios que se mueven por el único criterio de agradar al amo. Que os voy a contar que ya no sepáis o, al menos, imaginéis.

En fin, el primer capítulo del libro de James RhodesJames Edward RhodesWikipedia es muy ilustrativo de lo que es España y los españoles.

James Rhodes y la portada de su libro «Made in Spain»

RABIA

Capítulo 1

España es un paisito de mierda, infame, mezquino. Un sitio que en su momento fue un peso pesado mundial, en todos los aspectos posibles, ha mutado, se ha marchitado y ha menguado hasta convertirse en un país que apenas es una sombra de su antiguo ser. Sus ciudadanos son superficiales, egoístas y, en buena parte, incultos.

El panorama político es tan aterrador como vergonzoso para todos aquellos que participan en él: una desagradable mezcla de postureo, racismo, comunismo, machismo, chorradas progresistas, alarmismo, reproches, zancadillas, mezquindad y estupidez. Por no hablar de la indecente corrupción, las mentiras y la manipulación que han invadido la Moncloa como un cáncer y que han metastatizado hasta convertirse en el grotesco espectáculo que nos vemos obligados a presenciar día a día.

Los perroflautas progresistas vomitan sus políticas culturales y en favor del colectivo LGTB a la mínima que pueden, e intentan metérselas con calzador a nuestros hijos antes incluso de que estos sepan hablar. La derecha quiere acabar con todo y volver a la situación que se vivía con Franco. A los inmigrantes que les den; a los pobres que les den; las mujeres, que se dediquen a cocinar y follar y cerrar la puta boca; los discapacitados, físicos y mentales, que se las apañen solos; y mejor aislémonos por completo de los extranjeros y hagamos las cosas a nuestra manera.

En lo económico, España es lamentable. Un hazmerreír en la escena mundial. Por Dios, aquí, si tienes la suerte de ganar mil euros al mes, se te considera de clase media. Todos los bancos son unos cabronazos, el 1 por ciento más rico se dedica a robar, sobornar y delinquir para no perder su dinero sucio. La galopante desigualdad queda de manifiesto en todos los barrios de todas las ciudades, y quienes tienen el poder de cambiarla la ignoran alegremente.

Dependemos de borrachos turistas de piel quemada para sostener la economía. Llegan por millones, todo lo piden con ketchup, buscan cualquier restaurante en el que haya patatas fritas, vomitan, se pelean y luego se tiran por los balcones.

Aunque, a decir verdad, a cualquiera que pase una temporada en este país le entran ganas todos los días de lanzarse grácilmente al vacío desde un edificio alto.

El tema de la prensa, pues bueno, es que es de coña. Hay dos bandos, la derecha y la izquierda, ambos financiados por expertos manipuladores. Los dos bandos mienten, crispan, atacan y sueltan opiniones y comentarios que no se basan en los hechos, sino en lo que dictan sus gerifaltes. Lanzan acusaciones, se indignan a gritos y promueven de forma activa la xenofobia, la homofobia, el racismo y el troleo. Aquí el periodismo murió hace décadas. Lo que tenemos es una versión chunga de un toreo.

Y por si con esto no habéis tenido bastante, os dejo «la parábola del hijo pródigo» incluida en el bestseller La Biblia, de obligada lectura, si vas a pertenecer al mundo de la farándula eclesiástica o piensas pertenecer a ese grupo, cada vez más minoritario, que se siente católico, apostólico y romano.

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: «Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.» Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sus supuestos amigos se fueron y no lo ayudaron y sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y llegó a desear llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: «¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.» Y, levantándose, partió hacia su padre. «Pero cuando aún estaba muy lejos, su padre lo vio y, conmovido corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.” Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”». Y comenzaron la fiesta.

Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: «Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano». Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: «Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!»

Pero él le dijo: «Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado».

Al final, como siempre, me he salido del guión y he acabado donde he podido. Espero que me perdonéis, se os ve cara de buena gente.

Por cierto, me acabo de acordar que desde hace más o menos 15 o 20 días, llevo dándole vueltas a una jugada maestra que podría hacer ahora mismo Pedro Sánchez que consistiría en sacarsela y mandar a todo el mundo a tomar viento fresco o esa referencia que hace alusión a un culo, convocar elecciones, ganarlas, reventar a Feijóo y de paso darles a los catalanes su preciada amnistíaun, y ya que estamos, de perdidos al río, convocar elecciones en Cataluña, así cuando los independentistas vean que pierden, que van a perder, por supuesto, se les manda a callar a la esquina de llorar «a llorar a la lloreria» y que se queden allí por una buena temporada, cosa que no ocurrirá porque son unos porculeros cuya única misión es molestar al Estado central, a España, a los españoles, a los europeos y a todo aquel que se ponga por delante y les contradiga, para así poder ocultar las vergüenzas internas de su comunidad autónoma.

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