03/03/2024

Josef Menguele, el Ángel de la Muerte

Dentro de los campos de concentración, el de Auschwitz era algo nuevo e impresionante. Teniendo en cuenta que un campo que fuese capaz de albergar a 10 000 prisioneros era considerado enorme. Cuando Menguele llegó en mayo de 1943 había 140 000 prisioneros y su extensión desbordaba por todos lados. En su interior había cinco hornos crematorios y cámaras de gas. Estaba completamente rodeado de alambrado de púas y custodiado por perros de las SS. En Auschwitz el número de judíos gaseados se estima que fluctua entre 1,1 y 1,3 millones, aunque, Adolf EichmannAdolf Eichmann: el ejecutor de la solución final naziAdol Eichmann: el ejecutor de la solución final naziOtto Adolf Eichmann: el ejecutor de la solución final nazi afirmaba que poco antes de la rendición de Berlín alcanzaron cifras que rondaban los 2,5 millones. Y aunque la misión principal de Auschwitz era la de eliminar humanos también servía como campo de trabajo con esclavos que se utilizaban como mano de obra para las empresas alemanas que ayudaban al Tercer Reich en el desarrollo de la guerra para conseguir la victoria. Los seleccionados como mano de obra esclava eran los más fuertes ya que se les iban a exprimir la vida trabajando hasta la muerte. Los que no aguantaban eran golpeados y pateados con el fin de comprobar si seguían vivos. Algunas de las empresas para las que trabajaban siguen hoy en pie: Krupp, AEG Telefunken, Siemens, Bayer o IG Farben. En esta última se fabricaban goma sintética y pagaban a las SS una tarifa diaria de cuatro marcos del reich por trabajador cualificado, tres por trabajador no cualificado y 1,5 por niño.

Entrada de prisioneros al campo
Entrada de prisioneros al campo

En uno de los juicios que hubo al finalizar la guerra un abogado estadounidense, Benjamín B. Ferenez, declaró que IG Farben encerraba a los presos trabajadores de tal manera que, en una estancia calculada para 162 personas se podían agolpar tranquilamente a 400. Las literas eran de madera, tenían por colchón una delgada capa de paja y sobre ella «descansaban» al menos tres prisioneros. Como es de esperar la disentería y la diarrea era un aliciente más para no sobrevivir.

Josef Mengele y Adolf Eichmann

Menguele nada más llegar cortó toda comunicación con el resto de los médicos del campo. Se sentía superior ya que había sido el único que había combatido en el frente occidental, poseía la Cruz de HierroCruz de HierroLa Cruz de Hierro (en alemán: Eisernes Kreuz) es una condecoración militar del Reino de Prusia y posteriormente de Alemania, concedida por actos de gran valentía o por méritos en el mando de las tropas. Cruz de HierroWikipedia además de otras condecoraciones. Se sentía tan orgulloso de ellas que siempre las lucía en su uniforme. Otra de las características de Menguele era que no sólo se dedicaba a sus labores cotidianas, sino que contraía responsabilidades adicionales y se dedicaba, incansablemente, a emprender proyectos novedosos y terrorificos.

Poco después de llegar a su nuevo destino, Auschwitz, hubo una terrible epidemia de tifus. Momento que aprovechó Menguele para combatirla de forma radical y despiadada. Para ello, en vez de atacar el origen, un pantano cercano y los mosquitos, Menguele envió a la cámara de gas a 507 gitanos y a 528 gitanas que suponía que podían tener tifus. Eso sí, perdonó a los gitanos alemanes con la deferencia de que envió a otros 600 a la cámara de gas. Como es de suponer Menguele consideraba a los gitanos como una subespecie.

Una fila de cajas de archivos en la Unidad de Documentos de los Campos de Encarcelamiento del Servicio Internacional de Rastreo que contiene 11 carpetas de los archivos de los romaníes (gitanos) de Auschwitz.
Una fila de cajas de archivos en la Unidad de Documentos de los Campos de Encarcelamiento del Servicio Internacional de Rastreo que contiene 11 carpetas de los archivos de los romaníes (gitanos) de Auschwitz.

A finales de 1943, en el campo de Birkenau de mujeres estando Menguele al cargo se produjo un brote de tifus. Había unas 20 000 mujeres medio muertas de inanición y 7000 estaban muy enfermas. Según testimonio de la doctora Ella Lingens esto es lo que hizo el buen doctor:

Envió a la cámara de gas a todo el barracón de judías, 600 mujeres, y lo hizo limpiar. Luego, lo hizo desinfectar de arriba abajo. Después puso bañeras entre este barracón y el siguiente y sacó a las mujeres del siguiente para que las desinfectaran y las envió al barracón limpio. Allí les dieron un camisón nuevo limpio. El siguiente barracón se limpió de la misma manera hasta que todo quedó desinfectado. Fin del tifus. Lo terrible es que no pudieron meter en ningún lado a las 600 primeras.

A finales de 1944 hubo escasez de alimentos en el campo. Hay que tener en cuenta que la dieta de las presas no llegaba a las 700 calorías en el mejor de los casos. Estamos hablando de 40.000 mujeres. La decisión que tomó para solucionar el problema, consistió en que durante las siguientes 10 noches, convoyes de camiones transportaban a 4000 mujeres al día a las cámaras de gas.

Una de las razones por las que Menguele, frío y cínico, deseaba exterminar al pueblo judío era porque pensaba que sólo había dos pueblos elegidos en el mundo, los alemanes y los judíos, y era cuestión de tiempo ver quien era superior. De manera que había que destruir a los judíos.

Cuando una presa judía llegaba al campo, la primera impresión que se llevaba al ver a Menguele era su impresionante porte. Su ceñido uniforme de la SS, sus botas relucientes, sus guantes blancos y un bastón de mando imponente, todo esto mientras examinaba a los prisioneros, a veces sonriendo y silbando musiquilla de ópera.

Selección de personas útiles en las rampas de llegada de Auschwitz
Selección de «personas útiles» en las rampas de llegada de Auschwitz

Presionaba a los médicos del campo obligándoles a elaborar listas meticulosas de las pacientes con diagnóstico y pronóstico. Había que dar una fecha aproximada en la cual la paciente estaría lista para abandonar el hospital y volver al trabajo. Si anotában que una paciente tenía que permanecer más de dos o tres semanas en el hospital, estaba condenada. Por el contrario, si anotában un tiempo menor, Menguele en persona, les acusaba gritándoles: ¡Y dice usted que es médico! ¿Quiere dar el alta a esta pobre criatura medio muerta antes de cuatro semanas? Con este juego sucio conseguía descargar la culpabilidad sobre los médicos, lo que los llevaba al punto de no saber cual era la medida correcta.

En la acusación sumaria del juicio podemos leer:

Josef Menguele está acusado de haber tomado parte de forma activa y decisiva en la selección de prisioneros de los bloques de enfermos, de prisioneros que, después de pasar hambre, privaciones, agotamiento, enfermedad, dolencias, abuso o por otras razones, no servía para el trabajo en el campo y cuya rápida recuperación no se preveía y también de aquellos que padecían enfermedades contagiosas o poco corrientes, como una erupción en la piel.

Los seleccionados eran asesinados bien por medio de inyecciones, bien ante el pelotón de fusilamiento o por medio de una dolorosa asfixia con el ácido prúsico en las cámaras de gas con el fin de dejar «sitio» en el campo para los prisioneros «adecuados» seleccionados por él o por otros médicos de las SS de la forma antes mencionada. Las inyecciones mortales eran de fenol, petrol, EvipalEs un psicofármaco. Se usaba como antimaníaco, anticíclico y anticonvulsivante. , cloroformo o aire en la corriente sanguínea, especialmente en la zona del corazón, y se las ponía él mismo o mandaba a un enfermero de la SS que lo hiciera mientras él miraba. También está acusado de haber supervisado, en los casos de selecciones en el hospital o en el campo, a los trabajadores sanitarios de las heces y cuando ponían los gránulos de ácido prúsico fórmula Ziklon B en las tuberías de entrada de las salas donde estaban encerradas las personas condenadas a morir, o las echaba él mismo.

Los guardias de las SS caminan a lo largo de la rampa de llegada a Auschwitz-Birkenau.
Los guardias de las SS caminan a lo largo de la rampa de llegada a Auschwitz-Birkenau.

Uno de los momentos en que Menguele perdía su famosa frialdad era cuando llegaban los trenes cargados presos y él se disponía a seleccionar el material humano que deseaba mientras voceaba alegremente «Zwillinge, Zwillinge, Zwillinge» que traducido significa gemelos, gemelos, gemelos.

La doctora Martina Puzyna, antropóloga que se encargaba de medir los rasgos externos de los gemelos, una vez lo vio chillando con una voz muy aguda «Gemelos fuera, gemelos fuera» mientras recorría la fila de judíos húngaros que se estaban bajando del tren.

Menguele era capaz de adoptar apariencia tranquilizadora con las personas que bajaban de los trenes:

A veces observábamos la forma hipócrita con que el inexorable doctor Menguele trataba a las mujeres y a los niños que se apiñaban del tren. «Señora, tenga cuidado, el niño va a coger un resfriado […] Señora, está enferma y cansada después de un viaje tan largo; dejé al niño con esta dama y después los recogerá en la guardería». Esos días estaba de buen talante y trataba de forma amistosa a las personas a quienes iba mandar a la muerte y que, con frecuencia, habían quedado reducidas a humo seis o siete horas después de su llegada.

Su hijo Rolf recuerda la «defensa» que hacía su padre de lo que eran y para qué servían las selecciones del campo:

Me dijo que él no había «inventado» Auschwitz y que no era personalmente responsable de los incidentes que sucedieron allí. Auschwitz ya existía. Él quería ayudar, pero sus posibilidades eran muy limitadas. No podía ayudar a todo el mundo. Por ejemplo, sobre los andenes, me preguntó qué podía hacer cuando llegaba gente medio muerta y con enfermedades contagiosas […] Me dijo que su tarea era distinguir entre los que eran «capaces de trabajar» y los que eran «incapaces de trabajar». Intentaba clasificar a la gente como «capaz de trabajar» siempre que podía. Piensa que salvó la vida a varios cientos de personas. Es una orden o el exterminio y no era responsable de él.

Dijo que los gemelos le debían la vida. Dijo que nunca había hecho daño personalmente a nadie y siempre se exaltaba al llegar a este punto. Me pregunto si yo, su hijo, creía las mentiras que ponían los periódicos.

Pero todo esto chocaba frontalmente con infinidad de testimonios que consideraban Auschwitz como un laboratorio humano, con una cantidad de material ilimitado para poder llevar a fin su investigación que la guerra había interrumpido de una forma tan inoportuna.

De hecho, estaba tan obsesionado con los gemelos, que, aunque no le correspondiese, asistía a las selecciones en los andenes donde, de forma compulsiva, trataba de negociar con los otros médicos la cesión de los gemelos que allí hubiera.

Las mujeres y niños judíos de la Rusia subcarpática esperan ser seleccionados en la rampa de Auschwitz-Birkenau. Entre los que aparecen en la foto están Irina Berkovits (37 años) y su hijo Adalbert (5 años), ambos fallecidos. También están Hajnal Klein y sus cuatro hijas Lili (18 años), Herczi (15 años), Renee (12 años) e Iren (7 años). Hajnal, Renee e Iren fueron asesinados al llegar. Lili y Herczi sobrevivieron.
Las mujeres y niños judíos de la Rusia subcarpática esperan ser seleccionados en la rampa de Auschwitz-Birkenau. Entre los que aparecen en la foto están Irina Berkovits (37 años) y su hijo Adalbert (5 años), ambos fallecidos. También están Hajnal Klein y sus cuatro hijas Lili (18 años), Herczi (15 años), Renee (12 años) e Iren (7 años). Hajnal, Renee e Iren fueron asesinados al llegar. Lili y Herczi sobrevivieron.

Aunque los experimentos de Menguele cubría estudios bacteriológicos o trasplantes de médula óseaEs un procedimiento para reemplazar la médula ósea dañada o destruida por células madre de médula ósea sana. La médula ósea es el tejido graso y blando que se encuentra dentro de los huesos. La médula ósea produce glóbulos rojos. Las células madre son células inmaduras en la médula ósea que dan origen a todas las células sanguíneas diferentes., su principal objetivo era conseguir desvelar el secreto para poder hacer que las mujeres alemanas fuesen capaces de gestar embarazos múltiples con rasgos arios conseguidos por medio de ingeniería genéticaEs una rama del conocimiento que se sustenta sobre la manipulación genética de un organismo. Esta manipulación puede consistir en la supresión de cierto fragmento del genoma, su modificación, duplicación e incluso sustitución por un fragmento de otro organismo.. El fin que perseguía Menguele, además de aumentar la tasa de reproducción de las mujeres alemanas, era perfeccionar y preservar los mejores rasgos de la mítica raza aria: los ojos azules o el pelo rubio todo ello dentro de un cuerpo fuerte y sano.

En un principio el coronel Victor BrackViktor BrackViktor BrackWikipedia había comunicado a HimmlerHeinrich HimmlerHeinrich HimmlerWikipedia que sería más productivo en favor de Alemania que los judíos trabajarán para ellos, siempre y cuando, encontrarán un método eficaz para controlar la natalidad de estos seres inferiores. Y en esto estaban cuando llegó Menguele a Auschwitz donde se estaban realizando castraciones experimentales con rayos X que resultaron inapropiados por el dolor insoportable que se infligia a las víctimas. Se llegaron a realizar 90 castraciones en un día.

Con las mujeres se realizaron también este tipo de castración sometiéndolas a dosis masivas de radiación y, posteriormente, se les extraía los ovarios para poder llegar a determinar la cantidad máxima de exposición a la radiación a la que se podían someter sin producir la muerte rapidamente. Más adelante Menguele recibió apoyo en forma de apoyo crematísticoDel dinero o relacionado con el dinero. y creo un laboratorio de patología especial en Birkenau, el Crematorio 2, donde se llevaban los cadáveres después de ser gaseados para su disección.

Josef Menguele en un momento de asueto en su labor exterminadora
Josef Menguele en un momento de asueto en su labor exterminadora

Uno de los experimentos más conocidos y terribles de Menguele era cambiar la pigmentación de los ojos inyectando diferentes tipos de tintes para cambiar su color. Treinta y seis niños del campo de Birkenau fueron objeto de experimentación acanbando con dolorosas infecciones y, en algunos casos, la ceguera total. Para Menguele estos niños no servían ya para nada por lo que eran mandados a las cámaras de gas. Vexler Jancu testificó:

En junio de 1943, fui al campo de gitanos de Birkenau. Vi una mesa de madera. Sobre ella había muestras de ojos. Cada uno de ellos llevaba un número y una letra. Los ojos eran desde amarillo pálido hasta azul claro, verde y violeta.

Otro testigo, Vera Krieguel, dijo que había visto una pared llena de ojos en uno de los laboratorios: «Estaban pinchados allí como si fueran mariposas», dijo.

Gemelos y comparativa de color de ojos

Para acelerar el proceso de producción masiva de personas capaces de poblar los nuevos territorios alemanes y, con ello, restituir el número de soldados fallecidos, Menguele se puso como meta establecer cuáles eran los atributos y discapacidades que se heredaban genéricamente y que eran diferentes de los que se adquirían por el estilo de vida o el entorno. Para ello utilizaba como pareja de control a gemelos.

Niños presos en la alambrada de un campo de exterminio nazi
Niños presos en la alambrada de un campo de exterminio nazi

A los gemelos destinados a los experimentos se les alojaba en el Barracón 14 del Campo F de Birkenau, conocido como «el Zoo». A diferencia del resto de las prisioneras del campo, los gemelos recibían buena alimentación, camas mullidas y se le suministraba todo lo necesario para la higiene con la finalidad de que recuperaran la salud para formar parte del proceso experimental, consistente en la comparación de su anatomía y funciones corporales.

Muchos de los niños simpatizaban con Menguele, incluso le llamaban «tío Pepi». Como nos cuenta Vera Alexander:

Les llevaba chocolate, ropa bonita, pantalones blancos e incluso delantales y las niñas llevaban lazos en el pelo. Un día me gritó porque una de las niñas llevaba un lazo más bajo que el otro. Me dijo: «¿Cómo has hecho eso? No me gusta verlas así».

Uno de los momentos más terribles era cuando los gemelos eran trasladados al Campo B2F para la fase in vivo. Iban a formar parte de experimentos mientras estaban vivos. Hay constancia de que en 1944 se realizaron traslados de niños judíos junto con niños gemelos, adultos gemelos, enanos y minusválidos. No se sabe el número exacto de gemelos usados en los experimentos, pero parece que al menos 200 parejas de gemelos varones estaban en las listas de los experimentos de Menguele.

Insección de preso en las instalaciones del campo de exterminio para decidir su futuro
Inspección de preso en las instalaciones del campo de exterminio para decidir su futuro

Para iniciar la fase in vivo, se tomaban medidas antropométricas lo más exactas posibles de nariz, orejas, cráneo y demás rasgos externos. Una vez apuntados todos los datos comenzaba la experimentación. Se les realizaba rudimentarias intervenciones quirúrgicas y pruebas dolorosas, frecuentemente sin anestesia. Se les han imputado a miembros innecesariamente y se les realizaba acciones lumbares, así como la inoculación de tifus. También se infestaban las heridas de forma deliberada para ver cómo reaccionaba uno de los gemelos. También cambiaba la sangre a distintos pares de gemelos. Muchas de las parejas de gemelos no superaba esta fase.

Vera Alexander nos relata uno de los experimentos:

Un día, Menguele trajo chocolate y ropa especial. Al día siguiente, llegaron los hombres de las SS y se llevaron a los niños. Eran dos de los que yo más quería, Tito y Nino. Uno de ellos era jorobado. Dos o tres días después, un hombre de las SS los volvió a traer en un estado lamentable. Los habían cortado. El jorobado había estaba cosido por la espalda al otro niño hasta las muñecas había un hedor insoportable la gangrena. Los cortes estaban sucios y los niños se pasaban la noche llorando.

Una superviviente que había pasado por este tipo de experimento con su hermana y otros grupos de gemelas, recordaba:

A todas las mujeres se dice una transfusión de sangre de otro grupo de gemelas para que Menguele pudieron observar la reacción. Nosotros no recibimos 350 cc de sangre de una pareja de gemelos y la reacción que nos produjo fue un terrible dolor de cabeza y fiebre muy alta.

Menguele forzó a las dos hermanas a mantener relaciones sexuales con otros gemelos, intentando descubrir si los gemelos producen gemelos:

Por esta razón, no nos permitía trabajar e intento buscar parejas adecuadas para nosotras. Cuando dijimos que ese experimento era ilícito, nos dijo que éramos prisioneras y que nuestra opinión no contaba para nada.

Una vez finalizada la fase in vivo a las parejas que no sobrevivían se les realizaba la disección para poder comparar órganos. Menguele consideraba que para que todo fuera perfecto los gemelos tenían que haber muerto en el mismo momento. Uno de los métodos utilizados para hacer que esto fuera así, era inyectarles cloroformo en el corazón lo que coagulaba la sangre produciendo un fallo cardiaco.

Camastros donde dormían los prisioneros
Camastros donde dormían los prisioneros

Como relata el doctor Miklos Nyiszli:

En la sala de trabajo que se encontraba al lado de la de disección, catorce gemelos gitanos esperaban llorando amargamente. El doctor Menguele no nos dijo ni una palabra y preparó una jeringuilla de 10 cc y otra de 5 cc. Tomó Evipal de una caja, y de otra cloroformo, que venía en cápsulas de 20 cc, y lo colocó sobre la mesa de operaciones. A continuación, pasó la primera gemela…, una niña de 14 años. El doctor Menguele me ordenó que la desnudara y que le pusiera la cabeza sobre la mesa de disecciones. Le inyectó el Evipal en el brazo por vía intravenosa. Cuando se hubo dormido, buscó el ventrículo izquierdo del corazón y le inyectó 10 cc de cloroformo. Después de una ligera sacudida, la niña murió y el doctor Menguele hizo que la llevaran a la cámara donde se dejaban los cadáveres. De esta manera murieron los 14 niños a lo largo de la noche.

Para no levantar sospechas en los informes, Menguele ordenó al doctor Nyiszli que eligiera, basándose en su buen criterio, «la causa de la muerte», eso sí, con el único requisito de que todas tenían que ser diferentes.

Otra de las técnicas favoritas de Menguele era producir contagios en los gemelos para poder ver cómo afectaban las enfermedades ambos individuos mientras estaban vivos y una vez fallecían, se diseccionaban para compararlos. Esta técnica comparativa era de uso normal y frecuente. En caso de que uno de los gemelos muriera de causa natural, se asesinaba al otro gemelos con la finalidad de compararlos.

Una vez se seleccionó una pareja de hermanos muy parecidos pero que no eran gemelos. No imaginaban que les iba a suceder. Uno de ellos cantaba muy bien e incluso llegó a actuar para los alemanes, sin embargo, el otro tenía una voz horrorosa. Menguele quería saber cómo era esto posible. Así que realizó una operación en las cuerdas vocales de ambos hermanos con el resultado de una mejora en la manera de hablar de los dos. Finalmente, el gemelo cantor, perdió la voz. Pero en 1984 se le instaló un pequeño micrófono especial en el cuello, justo detrás de la mandíbula con el que consiguió volver a hablar, aunque con una voz parecida a la de un robot. Lo único que le daba un poco de pena es que el invento era alemán.

Hornos crematorios donde acababan los prisoneros considerados no aptos y los que morían durante los experimentos.
Hornos crematorios donde acababan los prisoneros considerados no aptos y los que morían durante los experimentos

En otra ocasión Menguele observó a un padre jorobado que permanecía de pie al lado de su hijo de 15 años, que tenía deformado el pie derecho. Los apartó y les invito a una copiosa cena. Llamo al doctor Nyiszli y le ordenó que los examinara con detenimiento cuando los diseccionara. Al rato, Menguele los había asesinado de un disparo. Ordenó que se hirvieran los cuerpos en agua para poder separar rápidamente los huesos de la carne. Luego, los esqueletos, fueron sumergidos en petróleo para que quedaran secos, sin olor y blancos.

También se le acusó de haber sometido a un grupo de monjas polacas a «fuertes radiaciones de rayos X para la investigación», y a consecuencia de las mismas sufrieron graves quemaduras. Se le acusaba de haber hecho trasplantes de médula ósea con el resultado de que a una de las víctimas hubo que amputarle una pierna a la altura de la rodilla porque se le había infectado. Se libró de la cámara de gas solamente «debido a la proximidad del Ejército Rojo y la inminencia de la evacuación del campo». Se le acusa de haber operado a pacientes masculinos los órganos sexuales «supuestamente para castrarlos o esterilizarlos». Se asegura que llevó a «cierto número de prisioneras […] a la “Pared Negra” situada entre los bloques 10 y 11 del campamento principal y las mató a tiros. Les seleccionaron los pechos y se guardaron los músculos de los muslos como material de cultivo para los experimentos del laboratorio higiénico de Menguele». Se dice que obligó a una madre a cubrirse los pechos con esparadrapo para «comprobar cuánto tiempo podía vivir el bebé sin comer». Cuando el niño ya estaba muy débil, una enfermera le suministró a la madre morfina y una jeringuilla para que le administrase la eutanasia. También se dice que disecciona un niño de un año que estaba vivo.

Menguele sufría arrebatos de ira salvaje e incontrolable. Una vez, con una furia descontrolada hacía un Kapo de un destacamento de trabajo, ya que permitió a los prisioneros que ya habían sido seleccionados para ser exterminados, al permitirles volver con los «capaces de trabajar». Desenfundó su pistola y le pegó un tiro en la cabeza.

Una vez un anciano que había sido seleccionado para la cámara de gas intentó despedirse de su hijo que estaba en el grupo de los trabajadores. Viendo al anciano, Menguele se sirvió de una barra de hierro para atizarle un golpe en la cabeza que le abrió un cráneo dejándolo muerto al instante.

Llegada de prisioneros a Auschwitz
Llegada de prisioneros a Auschwitz

Otro testimonio impresionante es el de un curso llamado Annani Silovich Pet’ko:

Al cabo de un rato, llegó un grupo muy grande, oficiales de las SS, en moto y Menguele iba con ellos. Entraron al patio y se bajaron. Después, rodearon las llamas que subían horizontalmente. Esperábamos ver que iba a pasar. Después de un rato, llegaron unos camiones de basura cargados de niños. Había como unos 10 camiones. Cuando entraron en el patio, uno de los oficiales dio una orden, los camiones comenzaron a recular hacia la hoguera y empezaron a arrojar a los niños al fuego. Los niños empezaron a gritar y algunos consiguieron escapar del hoyo de fuego; un oficial se acercaba con un bastón y volvía echar al fuego a quienes habían logrado escapar. HoessRudolf HößRudolf HößWikipedia y Menguele estaban presentes dando órdenes.

El primer grupo de niños era de Dnepropetrovsk (actualmente Dnipró). Los comandantes de la zona me dijeron que resultaba difícil envenenar a los niños en las cámaras de gas, así que los quemaban en un hoyo. Todos eran menores de cinco años. Escuché que se habían traído de Dnepropetrovsk una guardería o un orfanato. Después me dijeron que los niños que habían traído y quemado se los habían arrebatado directamente a las madres.

Para hacernos una idea del carácter volátil, impredecible y omnipotente de Menguele, la doctora Gisella PerlGisella PerlWikipedia nos relata lo que sucedió en una visita de Menguele al hospital de mujeres y la encontró a ellas y a sus colegas echando carbón a un fuego para asar unas patatas que habían robado:

El silencio duró solamente un segundo. La tormenta, cuando estalló, fue de lo más terrible. Se movía alrededor de nosotros como una bestia salvaje, haciendo pedazos todo lo que se ponía en su camino. Derribó la estufa de una patada, pisoteó nuestras patatas y volcó la mesa de operaciones mientras chillaba y gritaba sin parar: «Sí, así es como me imaginaba yo un hospital judío. Putas asquerosas, judíos marranos». De repente, concebí un plan desesperado. Me levanté del suelo, fui hasta el instante, cogí una jarra que contenía un feto y me acerqué al doctor Menguele. «Her Hauptsturmführer, le puede interesar este ejemplar», balbuceé. «Es muy raro poder sacar los enteros». Dejó de desvariar y me arrebató la jarra. En su rostro, que momentos antes parecía la cara de un maníaco delirante, se dibujó una sonrisa de satisfacción. «Bien, estupendo, llévelo mañana al crematorio 2. Lo vamos a enviar a Berlín». Y, como si se le hubiera olvidado todo lo que había pasado, se dio la vuelta y se marchó del hospital.

Entre el 31 de julio del 2 de agosto de 1944 Menguele envió al crematorio un total de 2987 gitanos y al resto, 1408 los mandó a Buchenwald. La dualidad buena persona, nazi asesino, se pudo ver cuando trató a un grupo de niños judíos de una enfermedad, denominada nomaEl noma, también conocido como estomatitis gangrenosa o cancrum oris, es una enfermedad infecciosa gangrenosa de la boca que lleva a una destrucción de los tejidos de la cara. Afecta principalmente a niños desnutridos en quienes, de no recibir tratamiento, concluye casi siempre en un desenlace fatal, que hacía que sufrirán pudrición oral. Se esforzó, de forma paternal, intentando aliviar el dolor de los niños, de tal manera que consiguió su objetivo final. Una vez curados, apareció el nazi y decidió que los niños eran un peligro para la raza aria y decidió que debían ser destruidos.

Una vez, Menguele, mandó organizar una pequeña representación con un selecto grupo de enanos, en concreto siete, para deleitar a un invitado, un burócrata que visitaba las instalaciones y a un nutrido grupo de hombres de las SS, unos 2000. Los enanos pertenecían a una familia circense de judíos rumanos, Los Moscovitas. Ordenó que se desnudaran y los hizo desfilar por el escenario junto con un árbol genealógico para dejar patentes sus tesis: los enanos eran descendientes de antepasados judíos «degenerados».

La familia Ovitz Samlet en 1949.
La familia Ovitz Samlet en 1949

La noche del 17 de enero, Menguele abandonó Auschwitz y salvo todos los archivos que puso sobre sus experimentos con gemelos, lisiados y enanos. Las SS se estaban encargando de destruir todos los archivos relacionados con enfermedades, gráficos de temperatura y cualquier otro dato sobre los experimentos y del genocidio, destruyendo los crematorios y matando a tiros a los pacientes que eran demasiado débiles como para poder andar. El retumbar de la artillería del Ejército Rojo era cada vez más cercano a partir de ese momento, Josef Menguele no pararía de huir. Menguele no experimentó ningún sentimiento de culpa durante el resto de su vida por los actos realizados en Auschwitz.

Con la inminente llegada de las tropas rusas, se ordenó la destrucción de todo tipo de pruebas, incluyendo estructuras. A su llegada, los rusos encontrarón barracas y edificios ardiendo.
Con la inminente llegada de las tropas rusas, se ordenó la destrucción de todo tipo de pruebas, incluyendo estructuras. A su llegada, los rusos encontrarón barracas y edificios ardiendo.

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