Curiosidades interesantes XX

  Un error, dramático y casi fatal, señaló el nacimiento de Pablo Picasso. La partera, creyéndolo que había nacido muerto, lo había abandonado sobre una mesa; gracias a que su tío, un médico que fumaba puros, lo reanimo con un soplo de aire necesario, aunque lleno de humo, en sus pulmones.
  La Mona Lisa, terminada por Leonardo da Vinci en 1503, es considerada la pintura más valiosa del mundo. En 1962, su valor fue tasado, para cuestión de una póliza de seguros, en 100.000.000 de dólares. La pintura exhibida en el Louvre, representa, aparentemente, a la Duquesa de Milán.  La leyenda dice que su tema es Mona (abreviatura de Madona) Lisa Gherardini, a cuyo esposo Francesco del Giocondo, de Florencia, se dice que desagradó la pintura y se negó a pagar a Da Vinci por ella. Francisco I, Rey de Francia, la compró, alrededor de diez años después, en 492 onzas de oro (equivalentes ahora a unos 300.000 dólares).
  Francisco Pizarro, el aventurero español casi analfabeto, conquistó el gran imperio de los incas con una fuerza de aproximadamente 106 soldados de infantería, 62 caballos… ¡y pólvora!.

  En los bosques pluviosos que se encuentran cerca de la frontera de Brasil y Venezuela, la tribu yanomami tiene una costumbre muy primitiva y que los europeos vemos como algo inhumano: hasta que una mujer da a luz a un varón, mata a todas las nacidas mujr, y puede seguir haciéndolo con todos los hijos que no desee, ya sin tomar en cuenta sexo, en cuanto da a luz a su primer hijo.
  Los alquimistas medievales buscaron métodos para hacer oro a partir de metales más baratos. Fracasaron y, en consecuencia, fueron objeto de burla. Sin embargo, en el proceso de búsqueda descubrieron los ácidos fuertes: sulfúrico, nítrico y clorhídrico, sustancias infinitamente más útiles para la industria moderna de lo que podría ser el oro. No se les tiene en consideración por esto.
  En el sitio de la ciudad sumeria de Ur, sobre el Eufrates, fueron encontradas decenas de miles de tabletas de arcilla cubiertas con inscripciones. Se esperaba que revelarían información política y cultural importante… y así fue en cierta forma; eran registros de partidas de contabilidad y transacciones de negocios.
  En 1977 El Cairo, una ciudad de 8.000.000 de habitantes, tenía solamente 208.000 teléfonos y no tenía guía telefónica. El sistema telefónico era prácticamente inútil durante las horas de trabajo. Los hombres de negocios de El Cairo volaban con frecuencia a Atenas para hacer llamadas desde los hoteles de esta ciudad.
  El sobrenombre de los Estados Unidos, «Tío Sam», se deriva de «Uncle Sam» (el Tío Sam Wilson), un inspector de carnes en Troy, Nueva York. Durante la guerra de 1812, el sello de Wilson «U.S.» estampado en los barriles de carne preparados para el ejército de los U. S. (Estados Unidos), fue interpretado por algunos trabajadores como el nombre de su jefe, «Uncle Sam», y la leyenda tomó cuerpo. En las caricaturas de los periódicos durante la Guerra Civil, la figura del Tío Sam tenía la apariencia del presidente Lincoln.
  En la Francia del siglo XIV, Felipe el Hermoso prohibió que duques, condes, barones y sus esposas, poseyeran más de cuatro prendas de vestir; las mujeres solteras podían tener solamente un vestido, a menos que hubieran heredado castillos. Sin embargo, sus edictos no mencionaban los zapatos, y éstos se convirtieron en un símbolo de la elegancia. La poulaine, llamada así en honor de su inventor, era un zapato cuya punta medía hasta 60 centímetros para los príncipes y los nobles, 30 centímetros para las personas ricas de grado inferior, y solamente 15 centímetros para los plebeyos. Tales zapatos resultaron un riesgo entre los cruzados franceses en la batalla de Nicópolis (1396), cuando tuvieron que cortarles las puntas para poder huir.
  En 1418, los tocados de la mujeres eran tan altos, que las entradas del castillo real de Vincennes, Francia, tuvieron que ser elevadas, por órdenes de la reina, para permitir que las damas de la corte pudieran pasar sin inclinarse.

  El físico alemán Wilhelm Konrad Roentgen, quien descubrió los rayos X en 1895 e inició, al hacerlo, una revolución científica, se negó a solicitar ninguna patente por su descubrimiento, o a obtener alguna ganancia económica por él. Pero si la virtud tiene su propia recompensa, es algunas veces su único premio, pues Roentgen, a pesar de haber ganado un Premio Nóbel por su hazaña, murió pobre.
  Los nativos de Papúa Guinea, que depositan su dinero en el banco de Port Moresby, no llevan números de cuenta. En su lugar se les identifica con nombres de pescados y aves u otros objetos naturales. Un cliente del banco tiene el nombre de «pez sierra» por ejemplo; otro «abejorro». Cada depositante conserva secreto su símbolo.
  La garantía constitucional para la libertad de prensa es un concepto totalmente estadounidense, que emanó de conflictos previos entre las autoridades británicas y los editores de las colonias americanas.
  El Titanic tenía un barco gemelo, el Olimpic, que era un poco más ligero y había sido construido primero. Al ser botado, el Olimpic chocó con el crucero británico Hawke y tuvo que ser llevado a Belfast para ser reparado. El Muy Honorable Alexander Carlisle, el diseñador, debió recordar una conferencia en la que se discutió la capacidad de los botes salvavidas durante «cinco o diez minutos», mientras que el tiempo disponible para discutir las decoraciones de los trasatlánticos llegó a las cinco horas.
  La crueldad desenfrenada en el trato a los esclavos estaba prohibida en el Código de Hammurabi, uno de los más famosos documentos antiguos. Este código fue promulgado en nombre del rey, en Babilonia, entre los años 2100 y 1800 a. C. El código, sin embargo, estipulaba que los esclavos debían ser marcados en la frente y se les debía prohibir ocultar o disfrazar la marca.
  Para «convertirse en un caballero» en la cortés sociedad inglesa, Mohandas K. Gandhi (alrededor de los 20 años) invirtió horas en practicar el arreglo de su corbata y de sus cabellos, y recibiendo lecciones de baile y música.
  Un estudiante americano, Charles Matin Hall, cuando contaba veintidós años, oyó decir a su maestro de química que cualquiera que pudiera encontrar un modo práctico de aislar el aluminio de los minerales que lo contienen, se haría rico. Hall fue a su propio laboratorio, en su casa, experimentó, elaboró el método adecuado, y se hizo rico. Ese mismo año, 1886, un químico francés, Paul Heroult, desarrolló el mismo método. Tenía también veintidós años. Ambos, Hall y Heroult murieron veintiocho años más tarde; cada uno murió un mes después de cumplir cincuenta y un años.
  En 1795, la Convención Nacional de la Francia revolucionaria decretó un nuevo calendario con el fin de educar al pueblo a aceptar nuevas ideas, tales como la eliminación de los inútiles días sacros, incluyendo los domingos y fiestas de santos. Era idéntico al usado en el antiguo Egipto: cada año se dividía en doce meses de treinta días cada uno, con cinco días extras al final del año; cada mes tenía tres «semanas» de diez días. Este calendario fue derogado en 1805, principalmente por la confusión producida por la abolición de la semana de siete días. Había hecho pedazos el sistema tradicional de hábitos religiosos, de fiestas patronales y de días de mercado.
  Los combates de boxeo, en el siglo pasado, duraban más de cien asaltos (con frecuencia se determinaba al ganador del asalto por el número de caídas) y los boxeadores peleaban con las manos desnudas (sin guantes).