Vida sexual de Jesucristo

Para no escandalizar a nadie, comenzaremos explicando que ni nació el 25 de diciembre, ni nació en Belén, ni es de la estirpe del rey David (Is. 9, 5-6). Por lo tanto podemos decir que Jesús podía haber decidido no ser célibeDicho de una persona: Soltera, especialmente por haber hecho voto de castidad., de hecho no lo era. La fecha de nacimiento no la sabemos. La iglesia decidió esa fecha porque era cuando se celebraba el nacimiento del dios Sol, en el solsticio de invierno. En el imperio romano se celebraba el 25 de diciembre la Natividad del dios Saturno. Lo que hubo que cambiar unicamente es el nombre.

En cuanto en donde nació, dos de los cuatro evangelistas dicen que en Belén, Lucas y Mateo. Mientras que Marcos y Juan decían que era Galileo y por ello había nacido en Nazaret. El problema es que en tiempos de Cristo, Nazaret no existía. Pero no aparece en ningun texto hasta los siglos VII-VIII.

Nazaret a día de hoy

La historia de Lucas es la que se imagina el mundo católico hoy en día del «pesebre y la posada». Pero resulta que el censo de Cirino (Lu. 2,2) que fue gobernador de Judea, no lo realizó hasta el año seis o siete de nuestra era, cuando Cristo ya tenía diez años.

La historia de Mateo es la conocida «matanza de inocentes» (Mt. 2, 13-17) y es que no hay justificación documental ni en textos de la época ni posteriores. Hay que tener en cuenta que si esto hubiera sido cierto, se hubiera estado hablando de esto durante siglos. Además los otros tres evangelistas no lo hubieran obviado. Pero es que hay documentación sobre esa «matanza de inocentes» 2 000 años antes de Cristo, exactamente en el nacimiento de Krishna, que se encarno de Visnu (segunda persona de la Santísima Trinidad hindú). Y aparece de nuevo explicada en el nacimiento de Zaratustra, 600 años de Cristo, cuando el rey de Persia buscaba a ese Niño Dios para matarlo.

Krishna y Visnú

Por tanto podemos sacar como conclusión que Mateo y Lucas eran consciente de la mitología oral de ciertos nacimientos divinos y que lo plagiaron.

Tampoco sabemos a que tribu pertenecía María. No era de la de David (Judea); el que si lo fue es José (Mt. 1, 16 y Lu. 1, 27). Por lo tanto podemos discernirDistinguir por medio del intelecto una cosa de otra o varias cosas entre ellas. entre que Cristo nació de una madre virgen, o es de la estirpe de David; las dos cosas no. O fue engendrado con el semen de José, el descendiente de David, y en ese caso María no era virgen, o ella es virgen, como la madre de todos los personajes míticos, y Cristo no desciende de nadie. Además tenemos que dos evangelistas hablan de la presunta virginidad, Lucas y Mateo, para hacer¡la coincidir con las profecías, y los otros dos ni la mencionan.

Pero vamos a lo que nos interesa. Jesús tuvo mujer e hijos. Según el levirato, si la esposa quedaba viuda sin hijos, uno de los hermanos de su esposo, un cuñado, vamos, tenía que casarse con ella para dar una descendencia a su hermano, pues se considera una maldición de dios la falta de sucesión. Podemos referirnos a la historia de Onán y Tamar. El caso de viuda que casa con cuñado y atentos que descubriréis algo curioso leyendo:

Después de que su hermano mayor falleciera, Onán debía casarse con su viuda Tamar, tal y como dictaba la Ley judía. Según la Biblia, cada vez que tenía una relación sexual con su cuñada, eyaculaba sobre la tierra -practicaba el coitus interruptus, la famosa «marcha atrás». Según la ley de su tiempo, un hijo tenido con Tamar no sería considerado suyo, sino un niño tardo de su hermano. Este hijo tardo heredaría los derechos de la primogenitura (por ser considerado hijo de Er, el hermano mayor), desplazando a un segundo lugar a Onán. Éste no cumplió sus órdenes, entonces como respuesta Dios mató a Onán.

7 – Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de YAHVE, y le quitó YAHVE la vida.
8 – Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hermano.
9 – Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano.
10 – Y desagradó a los ojos de YAHVE lo que hacía, y a él también le quitó la vida.

Aquí se habla de «coitus interruptus». Pero lo que nos interesa es que a dios no le hacía mucha gracia que le llevaran la contraria. La soltería y la ausencia de hijos no le gustaba nada. Y podemos leer (Misná, Yeb. VI, 6):

… y ningún hombre se abstendrá del creced y multiplicaos hasta que tenga por lo menos dos hijos, porque es al varón a quien incumbe la obligación del creced y multiplicaos, pero no a la mujer.

Los hombres no tenían problema porque podían poseer tantas mujeres como desearan. Salomón, el sabio rey, tuvo 700 esposas con rango de princesas y 300 concubinas. Además si los hombres eran estériles, «prestaba» a su mujer, sin acusarla de adulterio, para que algún vecino discreto y reservado la dejase embarazada. Pero con las mujeres era distinto porque ellas solo podían pertenecer a un hombre. Por ello en la Biblia hay un montó de historias de ellas con su frustración: (GN. 16,1; 19, 30-38; 25-21; 30,1; Jc. 13,2; Rt. 4-17; Sm. 1, 6-11; II R. 4,14; Jb. 24,21; Lc. 1,25;…)

Entre los párrafos más expresivos de los nuevos evangelios, María Salomé le dijo a Cristo:

…tú que subiste a mi cama y comiste en mi mesa…
[Tomás, 61, 25-28]

Esta frase es un descarado eufemismoPalabra o expresión más suave o decorosa con que se sustituye otra considerada tabú, de mal gusto, grosera o demasiado franca. de «hacer el amor». Pero la mujer que aparece como favorita de los evangelios de Nag-Hamadi es sin duda María Magdalena; aquí es donde se hacen más claros los roces entre los apóstoles y las escenas de celos: «…a María Magdalena la amas más que a nadie y la besas en la boca» (Felipe, 62, 32-64) leemos a pedro protestar en esta cita. En el Evangelio de María se puede leer:

…siempre has tenido mal genio, Pedro; ahora te veo contendiendo con la mujer como los adversarios. Si el Salvador la hizo digan, ¿quién eres tú, en verdad, para rechazarla? Seguramente el Señor la conocía muy bien y por eso la ama más que a nosotros.
[María, 18, 1-12]

Y aún más en «Pistis Sophia» (Fe Sabiduría): «Pedro me hace titubear; tengo miedo de él porque odia al género femenino.» La frase es de María Magdalena quejándose a Cristo. Felipe hace dos referencias contundentes sobre la relación, una sobre las tres mujeres de su vida y otra sobre su consorte:

…su madre, su hermana y María Magdalena, a quien ellos llaman consorte.
(Felipe, 107, 6-9)

…la consorte de Cristo es María Magdalena.
(Felipe, 63, 32)

Maria Magdalena con Cristo el día de la resurreccion.
¿Era falsos estos Evangelios? Durante los primeros siglos de nuestra era hubo innumerables «cristianismos»: donatistas, arrianos, católicos, docetas, nestorianos, monofisitas, etc. Se escribieron más de 50 evangelios durante los tres primeros siglos; y aunque parezca increíble, se discutió acaloradamnete si Cristo era guapo o feo. Lo que nos hacía ver que ninguno de los cincuenta fue coetáneoDe la misma edad. Contemporáneo. de Jesucristo. Por eso se supone que todo procede de la tradición oral.

Todos aquellos cristianismos iniciales (sectas) que rivalizaban en hegemonía, adulaban al emperador (después del Edicto de Milán en el año 313) para que declarase a su facción «única religión verdadera». El emperador Teodosio se decidió por la alternativa «católica» (Edicto de Tesalónica, año 380). En cuanto Teodosio bendice el cristianismo católico, condena a muerte a todos los demás. La persecución duró siglos. Quien tuviera un evangelio herético podía morir en la misma hoguera en la que ardería sus libros. El hecho es que si alguien es capaz de guardar esos 13 códices en vez destruirlos es que piensa que esta en posesión de la verdad y algún día saldrá a la luz toda la verdad. Hay que recordar que los cuatro evangelios están escritos 70 años después de los acontecimientos. Entre cuarenta y cien años después de la muerte de su protagonista.

Las primeras apologías de Cristo, estarían libres de la obsesión sexual que años después marco san Pablo. Seguro que san Pablo, Saulo de Tarso, era célibe. Él mismo nos lo indica: «…mi deseo sería que todos los hombres fuesen (solteros) como yo» (I Co. 7, 7). Pero por sus cartas llegamos a saber que san Pablo padecía una enfermedad que le impedía tener relaciones sexuales, seguramente de origen contagioso. En cierta ocasión habla de una enfermedad que le retiene en Galacia, actualmente Turquía, y en la que agradece a pesar de los desagradable de su aspecto físico, que la gente no le hubiera mostrado «desprecio ni repulsa» (Ga. 4, 13-15). Lo que nos indica que era de gran fuerza espiritual, pero que no era candidato adecuado para encontrar esposa y casarse. Y les comenta a los de Corinto en una de sus cartas:

…bien le estaría al hombre abstenerse de mujer, más por razón de impureza, tenga cada hombre su mujer y cada mujer su marido
(I Co, 7, 1).

El Vaticano ante tanta evidencia de que «todos los varones judíos tenían mujer», prohibió la interpretación de la Biblia hasta a los más iniciados y eruditos. Y supongamos que Cristo pudo durante 20 años saltarse la ley pues fue ajusticiado a los 33 años, por lo que no era un hombre joven, ahora si, pero entonces no. La ley decía:

…y si un chico de nueve años y un día tiene relaciones sexuales con su cuñada (levirato) la adquiere como esposa, y no podrá repudiarla hasta que sea mayor de edad.
(Misná, Nid. V, 5)

Hay que tener claro que en aquella época los hombres alcanzaban la mayoría de edad a los trece años y un día (Misná, Nid. V, 6) y las mujeres a los doce años y un día.

Las dos razones por las que oculto la iglesia la sexualidad de Cristo son:

  •  La primera, política, para que el catolicismo fuera aceptado por el emperador, protegido por la Ley y difundido por la espada.
  •  La segunda, mitológica, porque todos los paradigmáticos creadores de religiones anteriores habían sido castos, puros y vírgenes como sus propias madres. Y forzosamente por que lo exigía el guión.

Por eso debes seguir viéndolo como una hermosa leyenda, como un mito más.