La historia del padre putas

En Salamanca es tradicional celebrar el Lunes de Aguas qué tiene lugar el lunes siguiente al Lunes de Pascua.

El lunes de Pascua es el día siguiente (lunes) a la Pascua (domingo de resurrección). Es el segundo día de la Octava de Pascua (popularmente conocida como semana de Pascua). En este día es habitual (en algunas partes de España) ir a comerse un dulce típico llamado «mona» y es regalado por los padrinos.

Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XVI, pero sin el sentido y fin que se realiza hoy en día. En aquellos tiempos lo que se celebraba ese día era una jornada de desmadre, sobre todo con carácter sexual, ya que se había producido la finalización del periodo de Cuaresma y la Semana Santa y se producía un acto especial para los parroquianos: el regreso a la ciudad de las prostitutas que habían permanecido alejadas de ésta desde el Miércoles de CenizaMiércoles de CenizaEl Miércoles de Ceniza es un día santo cristiano de oración y ayuno. Está precedido por el Martes de Carnaval y es el primer día de Cuaresma, que son las seis semanas de penitencia antes de Pascua. Es una celebración litúrgica móvil, ya que tiene lugar en diferente fecha cada año, siempre relacionada con la también móvil celebración de la Pascua. Puede acontecer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo. (inicio de la Cuaresma).

El 12 de noviembre de 1543, hace su entrada en SalamancaSalamanca un jovencísimo Felipe IIFELIPE II DE ESPAÑAFelipe II de España, de dieciséis años de edad, generando una gran expectación entre los vecinos. El príncipe va a desposarse con la princesa María Manuela de PortugalMARÍA MANUELA DE PORTUGALMaría Manuela de Portugal. En los días que tienen lugar los actos de celebración de los esponsales, Felipe contempla, impactado, la verdadera esencia festiva de Salamanca. Él, unque es joven, ya es una persona severa y grave, que ya muestra su carácter sobrio, religioso y poco dado a los placeres banales.

Las bodas tuvieron lugar en las casas del licenciado Lugo, frente a Santo Tomé, en la actual Plaza de los Bandos, y las velaciones al amanecer el 14. Hasta el día 19, en que partieron los recién casados hacia Valladolid, se sucedieron en Salamanca saraos, festejos, corridas de toros, juegos de cañas, justas y torneos entre los dos bandos tradicionales de la ciudad de manera ininterrumpida.

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Felipe queda asombrado de que, en esta ciudad, templo del saber, la luminaria del cristianismo europeo, el dogma y la palabra, es al mismo tiempo, del ocio y la diversión sin límites ni miramientos. Y es que Salamanca en aquellos años encierra en su seno a más de ocho mil estudiantes (como dato esclarecedor, Madrid tenía once mil habitantes en el primer tercio de siglo XVI), entre los cuales hay becados, sopistasSOPISTASLos sopistas eran estudiantes universitarios sin recursos económicos que rondaban conventos, mesones y tabernas entregando su música y simpatía a cambio de un humilde plato o, en los conventos, la llamada sopa boba distribuida gratuitamente como limosna a los pobres sobre todo por franciscanos y dominicos (órdenes mendicantes). Aparecen con las primeras universidades españolas en el siglo XIII. También se extendieron al resto de Europa, donde fueron conocidos como goliardos. En España la tradición se siguió manteniendo hasta nuestros días. A partir del siglo XVI se les conoce bajo el nombre de tuno y se organizaron formando agrupaciones conocidas como tunas. El término "sopista" es un doble sentido entre la referencia a la citada sopa boba y la semejanza fonética con la palabra sofista, filósofos de la Antigua Grecia que se servían de la retórica y el silogismo en sus juicios. , señoritos de postín; y mueven a su alrededor un complejo mundo humano plagado de criados, mozos de cuadra, taberneros, curas corruptos, catedráticos rectos y catedráticos visionarios y ocultistas, prostitutas para todos los bolsillos y dones, rameras con más bachillerías que los propios estudiantes, lavanderas, amas de llaves, buhonerosVendedor ambulante de baratijas u objetos de poco valor. y feriantes.

De tal modo que Salamanca es la primera de las universidades de este reino, la más rancia y antigua, y al mismo tiempo es el mayor burdel de Europa, la Sodoma y GomorraSODOMA Y GOMORRA (EXPRESIÓN)Sodoma y Gomorra (del hebraico סְדוֹם Sodom y עֲמוֹרָה Amorah ) son, en consonancia con la Biblia, dos ciudades que habrían sido destruidas por Dios con fuego y/o azufre caídos del cielo. Según el relato bíblico, las ciudades y sus habitantes fueron destruidos debido a la práctica de actos inmorales o impúdicos, según la moral de los antiguos Israelíes; sin embargo, los arqueólogos nunca han encontrado ninguna evidencia significativa de la existencia de Sodoma y Gomorra. de Occidente. Una de las tres lumbreras del mundo, y uno de los tres putiferios del orbe conocido.

En Salamanca, a la vez que Escuelas Mayores y Menores, patios de lectura, y bibliotecas, coexisten tabernas insanas y lujuriosas, casas de amancebamiento de toda índole, y toda suerte de atentados contra el sexto («No cometerás actos impuros») y todos los demás mandamientos inventados y por inventar. Pícaros, incluseros, Lazarillos avispados, ciegos resabiados, alcahuetas y Celestinas poblaban los arrabales de Salamanca, que se convierte en fuente de este tipo de géneros literarios.

Río Tormes reflejando de la catedral de Salamanca sobre su superficie de sus aguas
Río Tormes reflejando de la catedral de Salamanca sobre su superficie de sus aguas

Ante tanto desvario, Felipe II promulga un edicto en el que ordena que durante los días de Cuaresma y Pasión la prohibición de comer carne se haga extensible en todos los sentidos, y para evitar conductas que conlleven pecado carnal, obliga a que las prostitutas sean expulsadas de la ciudad, y conducidas extramuros (al llamado Arrabal del Puente, en la orilla izquierda del Tormes) durante el citado periodo de cuaresma, poniendo además como condición que ninguna sea osada de acercarse a menos de una legua (4190 metros la castellana) de los límites de la ciudad o sufrirá un castigo.

Así que, a partir de este edicto, las prostitutas de Salamanca abandonaban la ciudad antes de comenzar la Cuaresma y el tiempo de abstinencia, y desaparecían de ella de manera temporal, recogiéndose en algún lugar al otro lado de río Tormes.

Pasada la Semana Santa, las rameras regresaban a Salamanca el lunes siguiente al Lunes de Pascua, para lo cual los estudiantes organizaban una grandísima fiesta, las calles de Salamanca se convertían en torrentes de vino tinto, y salían a recibirlas a la ribera del Tormes con gran júbilo, estrépito y alboroto. Ellos mismos se encargaban de cruzarlas en barca de una orilla a otra del río, y en medio de una gran algarabía llegaba el descontrol, el éxtasis etílico, el desenfreno y la carnalidad, perpetrando allí mismo lo que sus instintos reprimidos durante un mes y medio les pedían en ese momento. La gran orgía estudiantil a orillas del río culminaba siempre con un gran remojón colectivo, con los asistentes al evento ─rameras y estudiantes─ completamente ebrios.

De conducir a las meretrices y pupilas tanto a su exilio temporal, como a su aclamado regreso, se encargaba un pintoresco personaje. Un sacerdote picarón llamado Padre Lucas, y que, por degeneración del término, era conocido por los estudiantes por el nombre de Padre Putas, el cual se encargaba de concertar el momento del advenimiento carnal de estudiantes y doctoras de la cátedra del placer. Clérigo que se ocupaba de la salud espiritual de las rameras durante su exilio al otro lado del río Tormes, y que compartía con ellas su refugio provisional. Actuaba como un cancerbero o custodio, ya que desde el Miércoles de Ceniza impedía toda aproximación a las cortesanas por parte de los salmantinos, pero también que estas salieran de su encierro e interrumpieran con su presencia el necesario tiempo de reconciliación con Dios.

En la actualidad, en la provincia de Salamanca, la fiesta del Lunes de Agua ha perdido su carácter báquico desaforado y se ha civilizado, socializado en el ámbito ciudadano. Pero conserva algunos elementos primordiales: el contacto con la naturaleza y los árboles, la proximidad a las aguas salutíferas y fecundantes. Los ciudadanos disfrutan de un día de campo y de ocio; la comida en comunidad, ya que las familias o los amigos comparten el hornazo en los parques o en las riberas del Tormes, una empanada que contiene lomo adobado, huevos cocidos, jamón y chorizos. Sin duda, esta consumición anuncia el fin definitivo de la Cuaresma penitencial.

Hornazo típico que se come en Salamanca
Hornazo, producto típico que se come en Salamanca el Lunes de Aguas

Es costumbre durante ese día comer hornazo, una empanada hecha a base de chorizo, lomo, huevo duro, etc. Aunque, por razones sanitarias, ahora no lleva huevo a menudo, los platos tradicionales de después de Semana Santa lo llevan siempre y, por lo tanto, también el hornazo. Hace siglos, se consideró que el huevo era carne y no se comía en Cuaresma, pero como las gallinas seguían poniendo, cuando acababa la abstinencia había que comerse los guardados durante esos días, y de ahí los huevos pintados de Pascua y la cantidad de preparaciones que lo usan, como los hornazos o las Cocas y Monas de Pascua de Levante, es decir, todo lo que estaba prohibido durante la abstinencia. Este es un alimento que amasan y cuecen en las tahonas las mujeres, en los días precedentes a tal fecha, sobre todo en el medio rural, aunque también se ha industrializado su elaboración en cierta medida, y es posible adquirirlo en cualquier establecimiento dedicado a la pastelería. Desde hace tiempo existe en Salamanca una calle con el mismo nombre de este exquisito manjar, situada en el barrio de Prosperidad.