19/05/2024

La corta y salvaje vida de John Holmes, el Rey del Porno, alias Mister 33

John Holmes era conocido como el Rey del Porno y ayudó a divulgar la pornografía al espectador de las salas de cine convencional. Luego fue víctima de su adicción a las drogas y al SIDA (VIH).

El mítico John Holmes, el “Elvis Presley del cine porno”.
El mítico John Holmes, el «Elvis Presley del cine porno»

La vida de John Holmes se desarrolla como el guion de una de sus películas: llena de vueltas y giros, drogas y mujeres, excesivas y copiosas cantidades de las dos últimas. Después de todo, ¿qué se espera de un hombre conocido como el Rey del Porno, con más de 2000 películas hardcore en su currículo y una cama con unas 14000 muescas?

Nacido como John Curtis Estes el 8 de agosto de 1944, en Ohio, Estados Unidos, después que su padre, un obrero de ferrocarriles, lo abandonara a él y a su madre (una devota bautista sureña), cuando sólo tenía 3 años, John adoptó el apellido de su padrastro, un alcohólico crónico que solía maltratarlo con frecuencia. Después de algunos años y conseguir el consentimiento de su madre, John Holmes se alistó en el Ejército de Estados Unidos y pasó tres años en Berlín, Alemania, en el Signal Corps (cuerpo especialista y encargado de las comunicaciones).

A pesar de la ridícula cantidad de películas que había hecho y de las mujeres con las que supuestamente se acostaba, Holmes aún sentía la necesidad de sentirse adulado. En sus conversaciones, se inventaba hechos y cifras sobre sí mismo, que, al final, los verdaderos hechos se perdían en una mezcla de palabrería y confluencia de datos salvaje.

Cosas como que estaba en posesión de varios títulos de la UCLA, o que había sido un niño actor en Leave it to Beaver (Déjaselo a Beaver), y que tenía un pene de 13,5 pulgadas (34,29 centímetros) lo que le había impedido usar ropa interior, y que, de hecho, había matado a varias personas, eran todas piezas de un puzzle informativo-imaginativo que sentía necesidad de contar a quien quisiera escucharlo.

tres discos duros a lo ancho son 30 centímetros, solo dos a lo largo.

Así que imaginemos la sorpresa de la gente cuando se dieron cuenta de que eso último era cierto, lo del pene enorme, al menos en parte. Aunque nunca mató a nadie, la fama de John Holmes, su gloria, su destreza y su caída se pueden atribuir a una cosa: su dotación de 34,29 centímetros (13,5 pulgadas).

Antes de llegar a la cima en la industria de la pornografía, John Holmes tuvo trabajos relativamente mundanos: como conductor de ambulancia, vendedor de zapatos, vendedor de muebles y vendedor de cepillos de puerta en puerta (puerta fría). Había probado su habilidad manual en un trabajo que consistía en remover chocolate en la fábrica de Coffee Nips y había conducido un montacargas en una planta de almacenaje de carne. Durante varios años intentó casi todo lo que había que intentar, cada uno de ellos con peor resultado que el anterior. Cuando ejercía este último empleo, conoció a la enfermera Sharon Gebenini, con la que se casó en agosto de 1965.

Pero finalmente, cuando estaba en un salón de póquer en Gardena, California, su suerte cambió.

En el baño de la sala de póquer, conoció a un fotógrafo profesional llamado Joel, que notó que tenía un gran talento, recordemos que le llamaban Mister 33 y le sugirió que le diera un buen uso a sus especiales y monumentales dotes. Poco tiempo después, estaba haciendo sesiones fotográficas y bailando en clubes nocturnos donde ganaba más dinero del que jamás había soñaba. Lo de menear la serpiente se le daba bastante bien. A finales de los años 60, Holmes comenzó a hacer apariciones en revistas y ocasionalmente en vídeos en formato 8 mm, usando los nombres de Fred, Dave, Rudy, o Stan, manteniendo su trabajo en secreto frente a su esposa, pues por esa época las producciones pornográficas se mantenían en la semiclandestinidad. Holmes comenzó trabajando con Ambassador Films, una productora semiclandestina que compiló una serie de cortos, hizo una especie de antología y proyectó al novel actor al estrellato. Su primer éxito fue un porno-western donde interpretó a Río, un vaquero pendenciero que, mientras roba bancos y ayudaba a los pobres, conquistaba a cuanta vaquerita encontraba en el desierto.

John Holmes parado en la entrada de un cine para adultos de Los Ángeles, en los años 70
John Holmes parado en la entrada de un cine para adultos de Los Ángeles, en los años 7

Mientras tanto, su esposa Sharon que no tenía ni idea de sus trabajos, creyendo que su marido era un ciudadano normal de la clase trabajadora. Sin esperarlo, un buen día lo encontró midiéndosela con una cinta métrica y bailando con gran alborozo. Fue entonces cuando Holmes le contó a su esposa sus actividades extracurriculares y que tenía un nuevo plan de vida: Tengo que decirte que he estado haciendo algo más, le dijo. Creo que quiero que sea el trabajo de mi vida. Quería ser el mejor en algo, le dijo, y creía que la pornografía era ese algo. Eran los años 70, momento en el que la pornografía emergía en la vida cotidiana.

Los principales cines proyectaban películas eróticas-pornográficas y las estrellas porno eran consideradas tan famosas como las estrellas de cine convencional. Incluso nombres tan conocidos como Johnny Carson y Bob Hope hacían chistes sobre sexo y porno en directo en sus programas, alentando el fenómeno cultural.

Cuando le explicó a su esposa sus nuevos proyectos profesionales, Holmes fue demasiado arrogante al respecto, parecía demasiado inquieto por iniciar su nueva vida. Sharon, por otro lado, no compartía ese entusiasmo. Cuando se conocieron, ella era virgen y anhelaba una vida conservadora y convencional con su marido. Sumergirse en la industria del porno no era lo que tenía en mente para sus futuras vidas.

─No puedes enfadarte por esto, dijo John. Esto no significa absolutamente nada para mí. Es como ser un carpintero. Estas son mis herramientas, las uso para ganarme la vida. Cuando llego a casa por la noche, las herramientas se quedan en el trabajo.

─Estás teniendo sexo con otras mujeres, dijo Sharon. Es como estar casado con una prostituta.

Ese argumento se extendió durante los restantes 15 años de su turbulento y eventual distanciamiento matrimonial. A pesar del disgusto con la desviación profesional de su carrera, Sharon amaba profundamente a John y se quedó con él hasta que no pudo aguantarlo más. Mientras tanto, Holmes intentó, dentro de lo posible, mantener su promesa, y separar la vida de actor porno de su vida familiar.

Si pulsas sobre el signo más podrás ver el pene de este señor en toda su extensión y un vídeo en funcionamiento. Siempre bajo tu criterio. Cuidado que puedes acomplejarte y no dar pie con bola en un tiempo.

EL PENE DE «MISTER 33»
Su primera esposa, Sharon Gebenini, dijo haberlo medido y era 254 mm. Sin embargo, al comienzo de su carrera cinematográfica, fue ampliamente comentado sus medidas entre 32 y 41 cm completamente erecto. Es del tamaño de 2 y media reglas de 6 pulgadas, dijo Holmes en una toma en video. Su manager durante años, Bill Amerson, dijo He visto a John medirlo muchas veces, eran 13 pulgadas y media. La última esposa de Holmes, Laurie Misty Dawn Rose declara que John Holmes decía medir 10 pulgadas.

La veterana actriz porno Dorothiea Seka Patton ha dicho que el pene de John Holmes era el más grande en la industria del porno. Aunque hay un burdel en EE.UU en el Estado de los Ángeles al que, el siempre iba y las prostitutas de ese local decían que su pene llegaba hasta los 39 cm. Os dejo un par de imágenes y un vídeo de contenido sexual, si no quieres verlo, no abras la pestaña y ya está.

Imagen de Holmes en una de las portadas para las que posó
Imagen de Holmes en una de las portadas para las que pos
John Holmes frente a un a rubia a la que va a mostrar su pesado armamento
John Holmes frente a un a rubia a la que va a mostrar su pesado armament

Aquí podéis verlo en acción.

Después del trabajo, John Holmes se comportaba como un habilidoso manitas reparando pequeños desastres en la pequeña comunidad de apartamentos donde vivía, en Glendale, en uno de los diez apartamentos que Sharon administraba. Reparaba las averías, sacaba la basura, realizaba esculturas con cráneos de animales (y ocasionalmente de humanos) y pasaba su tiempo libre dibujando y esculpiendo en arcilla.

Durante el día, sin embargo, John Holmes se convirtió en Johnny Wadd. Johnny Wadd era un detective que parecía que lo suyo no era resolver crímenes, pero que compensaba de alguna manera acostándose con todo humano que se iba encontrando durante sus investigaciones, hombres y mujeres, sin distinción, asco o cuotas. Johnny Wadd usaba trajes de tres piezas con chaleco, hacía ostentación de joyería y hebillas de cinturón de diamantes, conducía una camioneta The Way y, como actor porno, ganaba 3000 dólares al día, como mínimo.

Aunque intentó llevar una doble vida, con el tiempo, el estilo de vida de Johnny Wadd se volvió demasiado tentador, demasiado excitante como para abandonarlo, y comenzó engullir el tranquilo estilo de vida del marido manitas que realmente era John Holmes. Sobre todo, después de que la joven e impresionable Dawn Schiller se mudara al apartamento de enfrente.

Con ta solo 15 años, Dawn Schiller era todo lo que su esposa Sharon no era. Aventurera y joven, y lo más importante, pensó que la carrera de John era algo digno de admiración, pregonable, en lugar de ser algo vergonzoso y furtivo. En un breve lapso de tiempo, se convirtió en su novia, una relación que sería turbulenta en sus mejores momentos, y peligrosa en los peores.

Desde que conoció a Dawn Schiller, John Holmes se aficionó a la cocaína, comenzando a afectar a su vida laboral. Iba drogado al set de rodaje lo que lo hacía incapaz de actuar, no era capaz de tener una erección. Al poco tiempo los trabajos comenzaron a esfumarse, y a pesar de que había ganado alguna vez más de 3000 dólares al día, Holmes pronto se encontró en la miseria. Sin blanca, pero con ganas de ponerse de coca.

En un esfuerzo por buscar dinero, Holmes prostituyó a Schiller, a la que propinaba palizas hasta la sumisión total y usando el control que tenía sobre ella, la asustaba aún más y la obligaba a consiguir drogas o dinero, igual le daba. Schiller, demasiado asustado para abandonarlo, aguantó, haciendo casi todo lo que Holmes pedía. Le conseguía dinero, luego se lo entregaba y se veía obligada a esperar en el coche mientras él compraba drogas.

Schiller estaba allí, esperando en el coche, la noche en que Holmes presuntamente presenció the Wonderland Murders, un baño de sangre alimentado por drogas que tuvo lugar en un barrio de lujo de Los Ángeles e involucró al traficante habitual de Holmes. En otros momentos de su azarosa, Schiller recordó que estuvo en la casa, aunque no estuvo involucrada en los asesinatos.

Holmes, sin embargo, afirmó que había visto todo lo ocurrido, mientras lo retenían apuntándole la cabeza con una pistola justo en el momento que los delincuentes golpeaban la cabeza de su camello. Después de presenciar el derramamiento de sangre, huyó a casa de Sharon y le confesó todo. Años más tarde, Sharon hizo la confesión. Estos acontecimientos inspirarían la película de 2003, Wonderland y el retrato de John Holmes, con Val Kilmer.

The Wonderland Murders parecieron determinar el principio del fin para Holmes. Schiller y Sharon lo abandonaron. Fue acusado de asesinato y juzgado, aunque fue absuelto posteriormente. El juicio (y su hábito por la cocaína) puso freno a su carrera cinematográfica, y dejó de ser la prometedora estrella, quedando sólo para apariciones, en forma de cameoCAMEOUn cameo es la aparición breve de una persona conocida en una película o video, normalmente representándose a sí mismo o a un personaje sin nombre que puede no tener importancia para la trama. Normalmente, el actor ni siquiera aparece en los créditos. En sentido amplio, el término también se refiere a elementos inanimados que aparecen de forma reiterada en una película o una serie de películas., en películas por un poco de dinero.

En 1986, Holmes fue diagnosticado con VIH (SIDA), probablemente como resultado por su arrogancia a hacer películas porno sin ningún tipo de protección. Sus amigos y familiares comentaban que tenía un miedo atávicoAtávicoQue es arcaico o característico del pasado. a las agujas, el método más popular para contraer la enfermedad, y, lamentablemente, por no usar condones.

A raíz de todo esto, Holmes cayó en desgracia. Los directores de películas porno decidieron no contratarlo unca más al no revelar su enfermedad antes de participar en varias películas pornográficas sin usar protección.

En 1988, John Holmes falleció debido a su enfermedad, tranquilamente, en un hospital de veteranos.

Poco antes de su muerte se volvió a casar y en el momento de su fallecimiento, estaba solo con su esposa. A pesar de su personalidad y su gran éxito frente a las cámaras, su muerte no fue muy relevante.

Sin embargo, se aseguró de que su legado no fuera olvidado. John Holmes fue para la industria del cine para adultos lo que Elvis Presley fue para el rock ‘n’ roll. Simplemente era El Rey, dijo el director de fotografía Bob Vosse en el documental Wadd: La vida y los tiempos de John C. Holmes.

Durante la mayor parte de la activa carrera de Holmes, solo los fanáticos de las películas para adultos sabían de él, pero después de su muerte, su reputación superó la de Linda Lovelace como la actriz de cine porno más conocida y notoria de la historia. El personaje de Dirk Diggler en la película Boogie Nights (1997) fue en parte inspirado en Holmes, y fue interpretado por Val Kilmer en la película Wonderland (2003). Holmes ha sido objeto de numerosos documentales, al menos cuatro libros e incluso disertaciones académicas.

Como último deseo, John Holmes le pidió a su nueva novia que le hiciera un favor.

Quería que viera su cuerpo y me asegurara de que todas las partes estaban allí, dijo su esposa, Laurie. No quería que una parte de él terminara en un frasco en algún lugar. Vi su cuerpo desnudo, imagina, y luego vi cómo le ponían la tapa a la caja y la metían en el horno crematorio. Esparcimos sus cenizas sobre el océano.
Entrevista con Dawn Schiller
En su nuevo libro, The road through wonderland (El camino a través del país de las maravillas), Schiller describe su vida surrealista con el famoso y bien dotado rey del porno, que inspiró las películas Boogie Nights y Wonderland, y cómo escapó de ella.

¿Qué pensó de Holmes al principio?

Era el carismático y agradable tipo del patio. Les decía a las ancianas: “Hoy estás muy guapa”, y ellas se ponían nerviosas y se sonrojaban. La gente estaba encantada con él. Lo trataron como a una estrella. Yo era muy ignorante acerca de la industria del porno.

¿Cómo comenzó su aventura con él?

Se abrió camino, se ganó la confianza de mi padre. Yo lo llamo el proceso de aseo. Me trajo regalos: anillos de diamantes, osos de peluche, ropa. Cuando te seducen así de niño, crees que estás enamorado. Construyó toda la escena: Me llevó a una playa nudista para presentarme a él estando desnudo. Luego me llevó a una película porno para presentarme lo que hacía para ganarse la vida. Terminé riéndome de la película porque era tan ridícula, ¡era un actor horrible!

Unos seis meses después, tuviste sexo en su furgoneta. ¿Cómo te sentiste después?

Recuerdo que me preocupaba que el foco que había puesto en mí con tanto cuidado y atención se apagara de alguna manera después de haber tenido sexo. Tenía miedo de su rechazo.

¿Dónde estuvieron tus padres todo este tiempo?

Se divorciaron. Yo vivía con mi padre en L.A., y mi madre en Florida, viviendo en un barrio difícil. A mi padre le acababan de extirpar un tumor de la cara. Nuestra familia era muy pobre.

Las cosas fueron cuesta abajo rápidamente con Holmes cuando empezó a usar cocaína y te enganchó a ti también.

Sí, tenía tendencias violentas; tiraba cosas o las rompía delante de mí todo el tiempo. Entonces empezó a actuar violentamente hacia mí, golpeándome y haciendo acusaciones de que yo lo engañaba.

Holmes estaba casado, y usted y él incluso vivieron con su esposa por un tiempo. Ella sabía de su relación. ¿Por qué no intervino?

Me había unido a ella y a John. Era una de las muchas adultas que me rodeaban y que no hacían nada. Tenía estas paredes a su alrededor y esta idea de que tomas cosas malas y las pones en una caja. Guárdalos y no pienses en ellos.

Eventualmente, Holmes estuvo involucrado en los asesinatos relacionados con la droga de varias personas en la Avenida Wonderland, y ustedes dos salieron a la calle.

Sí, se tiñó el pelo y nos subimos al coche y nos fuimos a Florida. Sabíamos que el FBI estaba tras nosotros, así que nos escondimos. Nos registramos en un motel, pero finalmente me escapé y llamé a mi familia. Mi hermano me convenció para que hablara con la policía, y me dijeron que John estaría más seguro con ellos que en la calle. Así que les dije dónde encontrarlo, y fue arrestado. Sin embargo, nunca fue condenado por un crimen. Murió en 1988 de SIDA. En el momento de su muerte, tuve la extraña sensación de que no estaba bien. Un día, me pareció oírle decirme desde lejos: «Lo siento».

¿Qué estás haciendo hoy?

He creado una organización sin fines de lucro llamada E.S.T.E.A.M. para los niños que llamo niños desechables que nadie quiere. Desarrollamos programas de alcance y tutoría para centros comunitarios. Me sentí como si yo mismo fuera un desechable, a pesar de que tenía padres. También estoy obteniendo un título en estudios de género en la Universidad del Este de Oregón.

La esposa de Holmes, Sharon, ha vuelto a tu vida ahora. ¿Cómo sucedió eso?

Descubrí que era una sin techo en Los Ángeles, así que fui allí en 2006 y la recogí. Vive en una instalación a pocas cuadras de mí aquí en Oregon. Soy su tutor legal. Se disculpó lo mejor que pudo. Lo he aceptado y hemos seguido adelante.

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