Frases hechas del español vol. 1

¡A BUENAS HORAS, MANGAS VERDES!
Según el Diccionario, con esta expresión o dicho popular se denota que una cosa no sirve cuando llega fuera de oportunidad.

Hace alusión a los cuadrilleros de la Santa HermandadSanta HermandadLa Santa Hermandad fue una corporación compuesta por grupos de gente armada, pagados por los concejos municipales, para perseguir a los criminales. Fue instituida por Isabel la Católica en las Cortes de Madrigal de 1476 (siglo XV), unificando las distintas Hermandades que habían existido desde el siglo XI en los reinos cristianos. Algunos estudios lo consideran el primer cuerpo policial de Europa sometido a cierta organización y administración gubernamental. Fue disuelta en el año 1834, en que por el Estamento de Próceres votado en Cortes fue decretada su extinción total, habiendo sido para entonces reemplazada por la Superintendencia General de Policía creada en 1824 como órgano director de la Policía General del Reino, con el precedente del Ministerio de Policía General establecido por José Bonaparte. En su conjunto, podrían ser consideradas como antecedentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Wikipedia que perseguían castigaban los delitos cometidos en despoblado y las penas que imponían harían clamar hoy al más apático defensor de los derechos humanos. Por ejemplo si robadas 500 maravedís apenas era cortarle las dos orejas y darles 100 azotes; si la cifra se acercaba a los 5000, se les cortaba un bien; si se excedían de esa cantidad, se les daba muerte disparándoles flechas.

La Santa Hermandad cuyas mangas verdes dieron origen al dicho seguro que hace referencia a la que se instituyó gracias a los Reyes CatólicosReyes CatólicosReyes Católicos fue la denominación que recibieron los esposos Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, soberanos de la Corona de Castilla (1479-1504) y de la Corona de Aragón (1479-1516). los reyes ctólicos, fernando de aragón e isabel de castilla el 7 de julio de 1496 en Córdoba. Algunos autores le asignan un uniforme con mangas verdes y coleto, que era una vestidura antigua de piel, con o sin mangas que cubría el cuerpo del cuello hasta las caderas, ciñéndose a la cintura.

Como en aquel tiempo los medios de transporte eran más bien escasos y no muy rápidos, estos señores vestido de esa guisa y montando a caballo, podemos deducir sin duda de equivocarnos a que la mayoría de las veces llegaban tarde al lugar de los hechos. La exclamación de quienes habían solicitado su auxilio, que es la que dio origen al dicho, no puede ser otra: ¡A buenas horas mangas verdes! Está claro que apodar a las fuerzas de orden público es algo muy español. A la Guardia Civil se le llamaba «verdes» o «aceitunas», a la Policía Nacional se le llamó «maderos»MaderosHacía referencia al color de su vestimenta que era color madera o marrón claro. y «grises»GrisesHace referencia a la vestimenta de la policía nacional cuando iban vestidos de color gris. , a la Policía Municipal se le llamaba «pitufos»PitufosHace alusión al color azul claro de la camisa de la Policía Municipal. .

A la Guardia Civil también se la denomina «picoletos» o «picolos». La verdad es que no tenemos claro de dónde procede la referencia. Podría pensarse que deriva de los picos del tricornioTricornioEl tricornio es un tipo de sombrero que inicialmente era de fieltro y con el ala ancha y doblada hacia arriba buscando la copa y formando tres picos, pero la denominación se presta a confusión o polémica porque el prefijo «tri» infiere tres «cuernos», en controversia con los dos picos reales que tiene en la actualidad e incluso desde el último tercio del siglo XVIII, cuando el pico delantero se fuerza adaptándose al contorno frontal de la copa y quedando físicamente solo dos picos laterales. A este tipo de sombrero se le denominaba «sombrero de tres picos puesto en batalla», que es exactamente el tipo de sombrero de tres picos que Napoleón popularizó y que el marqués de Esquilache quiso poner de moda. del sombrero del uniforme, pero probablemente proviene del italiano «piccolo» (pequeño). En Italia se usa también «piccoletto» (persona de baja estatura u hombrecillo) para referirse despectivamente a un carabinero (el equivalente de un Guardia Civil).

A LA VEJEZ, VIRUELAS
Es está, según el Diccionario, una expresión con la que se hace ver a los viejos que hacen cosas que no corresponden a su edad. Y se dice también notando de tardía y fuera de sazón una cosa

La viruelaViruelaLa viruela (del latín «variola»: pústula pequeña) fue una enfermedad infecciosa grave, contagiosa y con un alto riesgo de muerte, causada por el virus Variola virus. El último caso de contagio natural se diagnosticó en octubre de 1977 y en 1980 la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó la erradicación de la enfermedad en todo el planeta. Sus principales características eran una elevada tasa de mortalidad para quienes padeciesen la enfermedad, de alrededor de un 30 %, con tasas especialmente elevadas en bebés3 4 y las cicatrices por todo el cuerpo, y en algunos casos ceguera, que dejaba a quienes sobrevivían. Los síntomas iniciales incluían cuadros de fiebre y vómitos, seguidos en días posteriores de la formación de llagas en la boca y erupciones cutáneas. , que hasta hace poco era una enfermedad erradicada en Europa y que debido a la alta tasa de inmigración que no ha tenido acceso a la vacunación contra dicha enfermedad, ha tenido un cierto resurgir. Pero centrándonos en el tema, se creía que la viruela era una enfermedad que afectaba a niños o personas jóvenes; se asocia que un adulto, en concreto una persona anciana, no debería contagiarse de esta enfermedad, lo que indica que está ocurriendo algo anormal. Ahora se utiliza la frase «viejo verde» para cierto tipo de casos en los que las personas mayores tienen el libido un poco desbocado.

A TONTAS Y A LOCAS
Desbaratadamente, sin orden ni concierto.

El desbarata miento, el desorden y el desconcierto que expresa el Diccionario para este dicho, se refiere únicamente a la forma de hablar; podría completarse, pues, la expresión diciendo «hablar a tontas y a locas». Tratándose de hablar a tontas y a locas, es lógico pensar que el origen de la frase nació de una posible charla a mujeres. Se atribuye a un predicador a quien encargaron diera un sermón en un monasterio de monjas, pero con tan poco tiempo que no tuvo ocasión de prepararlo; así, cuando subió al púlpito, lo primero que hizo fue reprocharles la premura del encargo diciéndoles que otra vez no le hagan venir a predicar a tontas y a locas. También se le atribuye a Jacinto BenaventeJacinto Benavente y MartínezWikipedia al que invitaron a dar una conferencia en un notable club social madrileño y tratando de justificarse explicó que andaba muy atareado y que no tenía tiempo para prepararla. Las damas insistieron argumentando que no necesitaba preparar nada, que cualquier cosa que les dijera sería más que suficiente. Y la respuesta fue que «él no solía hablar a tontas y a locas».

AHÍ ME LAS DEN TODAS
Es una expresión con que denotamos no importarnos nada las desgracias que caen sobre cosas o personas que no nos tocan.

La más aceptable idea de la inventiva de este dicho fue la que en su día hiciera el poeta y novelista segoviano Antonio Enríquez GómezAntonio Enríquez Gómez también conocido durante un tiempo como Fernando de Zárate y CastronovoAntonio Enríquez Gómez también conocido durante un tiempo como Fernando de Zárate y CastronovoWikipedia, que tuvo que abandonar España y marcharse hasta el banco, acusado por la Inquisición de abrazar la religión de los judíos. Una estatua suya fue quemada en Sevilla en un auto de fe y cuando se lo comunicaron, exclamó: «Pues ahí me las den todas». Otra versión es la de un alguacil que al ir a cumplir cierto mandamiento por orden del juez, recibió a cambio una sarta de bofetadas y cuando, al regreso, así se lo contó al magistrado, haciéndole ver que las bofetadas iban dirigidas a él, a quien representaba, le contestó «pues ahí me las den todas».

ANDAR A LA SOPA BOBA
Comida que se da a los pobres en los conventos. Y también, según el Diccionario, vida holgazán ahí a expensas de otro.

Se utilizan, asimismo, las expresiones comer la sopa boba y andar a la sopa, omitiendo la palabra boba, con el significado de mendigar la comida de casa en casa o de convento en convento. Antiguamente la sopa era un plato compuesto de rebanadas de pan –por lo general pan duro del que soplaba del día anterior– empapadas en caldo de la olla, al que se le había dado algún ligero sabor, mezclado con algún hueso, poca carne y, en ocasiones, acompañado de fideos, arroz, fécula u otras pastas. El bodrio, también llamado bazofia, en el nombre que daban a la llamada sopa o caldo con restos de sopa, mendrugos, sobras de comida, legumbres, etc. El Diccionario de la RAEReal Academia de la Lengua recoge la palabra bodrio como el «caldo de algunas obras de sopa, mendrugos, verduras y legumbres que de ordinario se daba los pobres en las porterías de algunos conventos». Y la bazofia, como «mezcla de heces, sobras o desechos de comida». Y también, como comida poco apetitosa. Como se puede comprobar «andar a la sopa boba» no era algo deseable y aportaba muy pocas o ninguna ventaja o placer.

APAGA Y VÁMONOS
Expresión figurada y familiar que se emplea al conocer que una cosa toca su término, o al oír o ver algo muy absurdo, disparatado o escandaloso.

Parece que el nacimiento de esta frase tuvo lugar en Pitres, un pueblecito de Las Alpujarras granadinas. Parece que hubo una apuesta entre dos sacerdotes porque ver quien decía la misa de forma más rápida. También hay otra expresión popular que viene a decir poco más o menos que «hace tal o cual cosa, en menos que se persigna PersignarDel lat. persignāre "registrar, anotar", "tatuar". ─ 1. tr. signar (‖ hacer la señal de la cruz). U. t. c. prnl. ─ 2. tr. Signar y santiguar a continuación. U. t. c. prnl. ─ 3. prnl. coloq. Manifestar alguien admiración, sorpresa o extrañeza. ─4. prnl. coloq. Comenzar a vender. cura loco». Al final lo que llegamos a deducir es que los curas tienen, o tenían, cierta debilidad por las prisas.

La apuesta se consumó en la iglesia parroquial de Pitres. El primero de los sacerdotes apostó por la picardía, de modo que en lugar de comenzar la misa, en latín, por el consabido «introibo ad altarem Dei» (ir al altar de Dios), lo hizo por la despedida, es decir, por el «Ite Misa est» , o sea, Marchad, la Misa ha terminado. Poca ocasión le daba con ellos opositor que, no obstante, fue más contundente aún, ya que dirigiéndose a su monaguillo, le dijo: «¡Apaga y vámonos!». No se sabe sigo testigos o fueron los mismos curas los que la difundieron pero, lo cierto es que en Pitres la dan por veraz.

ARMAR LA DE DIOS ES CRISTO
El Diccionario recoge la locución «a la de Dios» o «a la de Dios es Cristo», con que se da a entenderla en consideración con que alguien cobra o emprende un asunto.

En lenguaje popular, la expresión completa mucho es «armar la de Dios es Cristo» y se aplica a las pendencias o discusiones acalorada donde todo gritan y es difícil entenderse. Parece ser que se fundamenta en el concilio ecuménico que organizó la Iglesia Católica contra el arrianismo en el año 325. El Papa San Silvestre con la ayuda del emperador Constantino cedió su palacio para celebrar las discusiones en la que estaban involucrados más de 300 obispos, de los cuales 20 eran arrianos, o seguidores de la doctrina de Arrio que negaba la divinidad de Cristo. Se celebró en Nicea. Lo fundamental del concilio fue la reafirmación de las verdades y actos de fe contenidos en el Credo, que ya estaba formulado. Sin embargo, Arrio y sus fieles, capitaneados por Eusebio de Nicomedia y Eusebio de Cesárea no querían confesar la identidad de sustancia del Hijo con el Padre. Hubo al parecer un intento de transigir en las formas, y así los católicos propusieron la palabra «consustancial» en lugar de «identidad de sustancia», lo que no sirvió nada más que para que los arrianos se mofaran de ellos. El escándalo fue mayúsculo y hasta el emperador tuvo que poner orden. O sea, se armó la de Dios es Cristo. Al final, la idea se aprobó por mayoría y se dictó excomunión para los que no la aceptarán.

ARMAR UN PITOTE
Armar barullo, bulla, alboroto, tendencia.

La palabra pítote no aparece como tal en el diccionario sino que remite a mitote, lo que nos lleva a pensar que sería más correcto utilizar armar un mitote. Esta expresión procede del idioma nahua mitotl; el nahua era el individuo de un antiguo pueblo indio que habitó la altiplanicie mexicana y la parte de América Central antes de la conquista de estos países por parte de los españoles, y que alcanzó un alto grado de civilización.  El mitote o pitote es una especie de baile o danza de los indios, en que entraba gran número de ellos y, ácidos de las manos, formaban un gran Corro, en medio del cual ponían una bandera y junto a ella una vasija con bebidas; así iban haciendo sus bailes al son de un tamboril y bebiendo de rato en rato hasta que se emborrachaban. O sea, hasta que empezaban a armar el verdadero mitote o pitote. En Toledo es famoso un callejón que se llama del Pitote. Parece ser que en ese lugar vivía a principios del siglo XIX un deficiente mental que llevaba este apodo, añadiendo que llegó a conocer a dos nietos de uno de sus hermanos, a los que llamaban utilizando el mismo alias. 

ARRIMAR EL ASCUA A SU SARDINA
Aprovechar, para lo que le interesa o importa, la ocasión o coyuntura que se ofrece.

Por lo visto en los cortijos de la Vega de CarmonaCarmona, SevillaWikipedia, existía una chimenea grande en donde se encendían las candelas para calentar la comida que los trabajadores del campo traían de su casa, porque no tenían tiempo de acercarse a ellas a la hora asignada para almorzar. El fuego no era para asar sardinas, sino para calentar o darle un último repaso a la comida en general; algunas veces se les daba a los trabajadores la sorpresa de haber comprado algún lote de sardinas para asarlas allí mismo. La comida solía ser a la 1:00 de la tarde y no había mucho tiempo que derrochar. De modo que había que asar rápidamente las sardinas para poder ir al tajo rápidamente. Y aunque no necesita un prodigio de preparación, si es verdad que hay que darle fuego, mucho más que el necesario para calentar la comida traída del hogar. Así que la gente arrimaba el ascua a su sardina para aligerar la faena. Y esto se ha convertido en un proverbio que ha perdurado hasta nuestros días.

ASÍ SE LAS PONÍAN A FERNANDO VII
Se utiliza esta expresión no recogida por el diccionario, para dar a entender que una cosa quedado fácil de conseguir, no por causalidad sino porque alguien lo ha propiciado.

Alude a las carambolas que en el juego del billar dejaba al rey Fernando VIIFernando VII, el rey felónEl peor rey de la historia de España los miembros de su camarilla. Esa camarilla no estaba formada justamente por mentes preclaras y conseguían más con halagos o adulaciones que usando la inteligencia. Uno de ellos era fallar deliberadamente una carambola en el juego de billar, el preferido del rey, de modo que las bolas quedaban en una posición muy propicia para que el rey la jugara. Si ganaba el rey –el ganaba– no era porque suena mejor sino porque de esa manera, así, le ponían así las carambolas a Fernando VII, su camarilla de cobistasCobistaDe coba1 e -ista. ─ 1. m. y f. coloq. adulador..

ATAR LOS PERROS CON LONGANIZA
Según el diccionario es esta una expresión con la que se alaba, casi siempre con ironía, la abundancia o la esplendidez.

La longaniza es un pedazo largo de tripa angosta rellena de carne de cerdo picada y adobada. Así que resulta irónico atar a un perro con algo que sabe que se va a comer porque forma parte de su debilidad. Así que la frase, como podíamos imaginar, se usa con sentido peyorativoPeyorativo, vaDe peyorar. ─ 1. adj. Dicho de una palabra o de un modo de expresión: Que indica una idea desfavorable. ─ 2. adj. desus. Que empeora.. El dicho nació primero del siglo pasado en Candelario, pueblo de la provincia de Salamanca. Había unas 100 fábricas de embutido artesanal. Casi todas estaban formadas por tres planta. La planta se sacrificaban a los animales y se picada y sazonaba para justo después de embutirla. La segunda planta habitaba el industrial y su familia. Y en la tercera era donde se secaban los embutido.

Una de esas industria pertenecía a un tal Constantino Rico, a quien el pintor Ramón Bayeu, cuñado de Goya, inmortalizó en un cuadro titulado «el choricero de Candelario», obra que se puede ver en el monasterio de El Escorial. Por lo visto en su fábrica trabajaban muchas obreras y en la planta baja, por el taller, estaba molestando un perro, un chorrillo juguetón que ni siquiera se molestaba en acudir a la carne, imaginamos que harto de ella, pero que si despistada con sus graciosos ir y venir a las obreras de la fábrica. Así que alguna que otra le había que sujetarlo con lo primero que había mano. Y alguna que otra vez, lo que había más a mano era una ristra de longaniza.

Un día coincidió que entró en el taller el hijo de una obrera para darle un mensaje urgente a su madre. El chaval, al ver al perro sujeto con tan extraña cuerda, comenzó a contarlo a sus amigos por el pueblo lo que llevó a la gente a pensar que muy rico tenía que ser el dueño de esa fábrica que podía permitirse el lujo de atar a su perro con longanizas.

BRILLAR POR SU AUSENCIA
Significa no estar presente una persona o cosa en el lugar que era de esperar.

El origen de la frase es tan antiguo como lo fue el historiador romano Publio Cornelio TácitoGayo o Publio Cornelio TácitoGayo o Publio Cornelio TácitoWikipedia que fue quien con uno de sus relatos dio pie a que la frase se hiciera tan popular. Era costumbre en los funerales romanos pasear en procesión los retratos de los antepasados y de los parientes del finado. En los funerales de Julia, viuda de Casio y hermana de Bruto, los retratos iban en la comitiva, pero los personajes no.

Aquí en España parece que tuvo que ver con la inauguración del teatro Real de Madrid, debido a que el único palco que apareció vacío en aquella noche del 19 de noviembre de 1850, correspondía cierta duquesa, cuya ausencia en tan brillante velada fue anotada que lo hubiese sido su presencia.

BUSCARLE TRES PIES AL GATO
El diccionario recoge la expresión «buscarle tres o cinco pies al gato», como empeñarse temerariamente en cosas que pueden acarrearle daño. Y también, en una segunda acepción, buscar soluciones o razones faltas de fundamento o que no tienen sentido.
COMO LOS PERROS DE ZORITA
La locución completa dice así: «como los perros de Zorita, que no teniendo a quien morder, entre ellos se mordían».

por lo visto había un alcalde llamado Zorita, que poseía unos mástiles muy bravos. Otros, a los perros que cazaban palomas zoritas o zuritas, que son las silvestres. También se dicen que en Zorita de los Canes se encontraba la fortaleza de la orden de Calatrava. Los comendadores de esta Orden tenía unos enormes perros de presa, a los que ataban durante el día y luego soltaban por la noche, para que sirvieran como elemento disuasorio por si algún intruso se le ocurrió entrar la fortaleza. Como estaban atados, reprimidos durante todo el día, al ser tan fieros y no tiener a quién atacar, mientras la noche estaba calmada se atacaban y mordían entre ellos.

COMO PEDRADA EN OJO DE BOTICARIO
En el Diccionario dice textualmente: locución figurada y familiar que expresa que una cosa viene muy a propósito de lo que se está tratando.

Por lo visto no tenemos ningún origen congruente de esta fase popular. Parece ser que antiguamente, en las boticas había un pequeño estante de forma ovalada, la cordialera, donde se colocaban y custodiaban los medicamentos de más valor que justamente coincidían con los tratamientos del corazón y otros tonificantes, y en lenguaje familiar, ojo de boticario. Dada la importancia de este compartimiento y de su prestigio, a los ojos del pueblo, brotaría por antífrasisAntífrasisDel lat. tardío antiphrăsis, y este del gr. ἀντίφρασις antíphrasis. ─ 1. f. Ret. Designación de personas o cosas con palabras que signifiquen lo contrario de lo que se debiera decir. la comparación ha venido como pedrada en ojo de boticario.

Sbarbi, en su Gran Diccionario de Refranes, nos ofrece, además de esta, otra versión. Algunas farmacias antiguas tenían como emblema en su portada una mano abierta, con un ojo en cada dedo, como símbolo de la exactitud y delicadeza con que han de prepararse los medicamentos.