17/06/2024

Eco de Ecoembes es de económica

Desde que aparecieron en nuestras calles los contenedores amarillos, en realidad desde que aparecieron todos los contenedores de reciclaje, siempre me he preguntado cuál es el órgano encargado de gestionar toda esta marabunta de colores, diseños y formas. Pero vamos a centrarnos en el contenedor amarillo que es el único del que tenemos claro quién es la empresa gestora.

¿Qué tirar en el contenedor amarillo? Dentro del contenedor amarillo, debemos depositar: botellas y envases de plástico, envases metálicos y briks como:

¿Qué tirar en el contenedor amarillo?

¿Te suena el nombre de Ecoembes? Ecoembes, Ecoembalajes España S.A., es una empresa privada con forma de sociedad anónima creada por corporaciones, grupos y asociaciones de empresas relacionadas con los envases de usar y tirar (fabricantes de envases, envasadoras, distribuidora de productos envasados y comercios) para gestionar el dinero que obligatoriamente deben destinar a la gestión de los residuos de los envases que ponen en circulación.

La legislación ambiental para cumplir con las obligaciones con respecto al medio ambiente de todas estas empresas da dos opciones. Pueden gestionarlos de dos maneras, con iniciativas SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) o trasladar lo que se conoce como «responsabilidad de productor» a un SIG (Sistema Integrado de Gestión).

Como las empresas no son tontas y siempre buscan el mayor beneficio posible y ateniéndose a la normativa de la Unión Europea que denominó «principio de responsabilidad ampliada del productor» (Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados → TÍTULO IV → Responsabilidad ampliada del productor del producto), explica en el artículo

31 ↔ c)Aceptar la devolución de productos reutilizables, la entrega de los residuos generados tras el uso del producto; a asumir la subsiguiente gestión de los residuos y la responsabilidad financiera de estas actividades, ofrecer información a las instalaciones de preparación para la reutilización sobre reparación y desguace, así como información accesible al público sobre en qué medida el producto es reutilizable y reciclable.

Si traducimos lo que quiere decir la ley, nos encontramos que, si alguien pone en el mercado un producto que tras su uso genere residuos, el productor debe cubrir los costes de la gestión de dichos residuos.

Lo que trata la Unión Europea es conseguir que el propio fabricante y toda la cadena de distribución de productos se impliquen para reducir la generación y, sobre todo, prevenir el abandono de las basuras; se trata de implicar a los productores de productos en la gestión de sus residuos.

En el apartado d podemos leer:

d) Establecer sistemas de depósito que garanticen la devolución de las cantidades depositadas y el retorno del producto para su reutilización o del residuo para su tratamiento.

Pero en caso de que no quieran llevar a cabo lo dispuesto en el apartado d pueden acogerse a la opción del sistema integrado de gestión.

Podemos leer en el Artículo 32. Gestión de residuos en el marco de la responsabilidad ampliada del productor del producto podemos leer:

Los sistemas individuales y colectivos estarán obligados a:

a. Cumplir con lo establecido en sus normas específicas, así como en el resto de las normas que le resulten aplicables con carácter general.

b. Organizar la recogida en todo el territorio estatal de todos los residuos generados por los productos que han puesto en el mercado. Para ello podrán acogerse a una entidad o empresa pública de recogida y podrán celebrar acuerdos con otros sistemas de responsabilidad ampliada para coordinar la organización de la gestión.

c. Suministrar a las Comunidades Autónomas anualmente la información que reglamentariamente se establezca relativa a los residuos gestionados, la relación de las entidades o empresas, o en su caso de las Entidades locales, que realicen la gestión de los residuos, así como un informe de los pagos efectuados a estas entidades o empresas en relación con estas actividades.

d. Suscribir las fianzas, seguros o garantías financieras, que se establezcan en cada caso en los reales decretos que regulen la responsabilidad ampliada del productor en cada flujo de residuos.

e. Celebrar acuerdos con las administraciones cuando éstas intervengan en la organización de la gestión de los residuos.

f. Celebrar acuerdos o contratos con los gestores de residuos, o en su caso con otros agentes económicos.

g. En el caso en que se repercuta una cantidad en el precio de los productos destinada a cubrir el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada del productor, dicha cantidad no podrá superar el coste de estas obligaciones.

h. Las aportaciones de los productores al sistema colectivo, cuando se establezcan, deberán cubrir en todo caso las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada del productor.

i. Los sistemas colectivos deberán comunicar con antelación a todos los integrantes del sistema y a la Comisión de coordinación en materia de residuos la previsión de modificación de los costes de la gestión de los residuos.

Así que tenemos la ventaja o inconveniente de que el Ecoembes es el único sistema integrado de gestión de residuos de envases ligeros que funciona en España actualmente. Por otro lado, está Ecovidrio que se dedica a gestionar los envases de vidrio. Sigre, creado por el sector farmacéutico y Sigfito que se dedica a los envases agrarios.

Básicamente, Ecoembes es un instrumento financiero en el que las empresas adheridas al sistema integrado de gestión de residuos de envases delegan una cantidad de dinero que, a lo largo del año, la empresa utiliza para gestionar el sistema de recogida selectiva de envases domésticos de metal, plástico y papel o cartón a través de contenedor amarillo y del contenedor azul¿Qué tirar en el contenedor azul? Esto pueden ser envases de alimentación, calzado, productos congelados, papel para envolver, papel de uso diario..

Todo esto, como punto de partida, está muy bien. Pero, en España, a pesar de todos los esfuerzos sólo recuperamos el 25 % de los envases de plástico.

Y es que, a pesar de su nombre, Ecoembes, de ecológico tienen muy poco. Su principal fuente de ingresos en la cuota que pagan los envasadores de los productos envasados que ponen en el mercado. Lo que quiere decir que cuantos más envases de usar y tirar se pongan en circulación, más ingresos obtiene la corporación.

Es como poner al zorro a cuidar el gallinero. Para que os hagáis una idea, Ecoembes acepta empresas que ponen en el mercado envases que no pueden ser recuperados ni reciclarse en el modelo de gestión del contenedor amarillo.

Pongamos un ejemplo. Imaginemos un embalaje mixto en el que haya implicados en el embalaje de un producto, aluminio, papel y plástico, que los hay. ¿Se pueden reciclar estos embalajes? Claramente no o, el costo de este reciclaje sería muy superior al producto contenido en su interior. Si los creadores de este producto no pudieran adherirse al protectorado de Ecoembes, tendrían que crear un mecanismo para aceptar de vuelta los residuos generados por los mismos.

Se trata de un negocio en el que se utiliza en todo momento la palabra ECO para fomentar la generación de residuos, garantizándonos que serán reciclados en su totalidad. Para ello, Ecoembes, gasta cantidades ingentes de dinero en campañas publicitarias y mensajes que nos transmiten la idea de un respeto al medio ambiente, que en realidad es ficticio, pero que libera nuestra conciencia ambiental de toda culpabilidad.

Por si no los sabíais, Ecoembes es una entidad sin ánimo de lucro. Suena gracioso, pero Ecoembes es la única sociedad anónima de España sin ánimo de lucroOrganización sin ánimo de lucroUna organización sin ánimo de lucro (OSAL), también llamada «entidad sin ánimo de lucro» (ESAL), es una entidad cuyo fin no es la persecución de un beneficio económico sino que principalmente persigue una finalidad social, altruista, humanitaria, artística o comunitaria. Este tipo de instituciones por lo general se financian gracias a ayudas y donaciones derivada de personas físicas, empresas, e instituciones y organizaciones de todo tipo, y en algunos casos (aunque no en todos) también se reciben ayudas estatales puntuales o regulares (en forma de subsidios, usufructo de fincas, exoneraciones fiscales o aduaneras, etc). Wikipedia. Os dejo tres párrafos del BOE que hacen referencia al ánimo de lucro de esta entidad:

PREAMBULO, V. En cuanto a la forma de hacer frente a estas obligaciones, la Ley posibilita que se haga de manera individual o mediante sistemas colectivos. En este caso los productores deberán constituir una entidad con personalidad jurídica propia y sin ánimo de lucro, garantizando el acceso de todos los productores en función de criterios objetivos. Para este supuesto se prevé un sistema de autorización con la participación de la Comisión de coordinación en materia de residuos, que garantiza una actuación homogénea en todo el territorio nacional de los sistemas colectivos.
Artículo 32, párrafo 3. Los productores que opten por un sistema colectivo para el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada constituirán una asociación de las previstas en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, u otra entidad con personalidad jurídica propia sin ánimo de lucro. La admisión de un nuevo productor se establecerá en función de criterios objetivos. El derecho de voto de cada partícipe se determinará mediante tramos o intervalos en función de la cantidad de productos que este pone en el mercado en relación con los que pone el conjunto de los partícipes
Disposición adicional duodécima. Cooperación técnica y colaboración entre la Administración y la iniciativa privada.

El Gobierno promoverá en el marco de la Comisión de coordinación en materia de residuos, respetando las competencias de las Comunidades Autónomas, la cooperación técnica y de colaboración necesaria entre la administración y la iniciativa privada, incluidas las entidades sin ánimo de lucro, en materia de prevención y gestión de residuos, e impulsará de acuerdo con las otras administraciones, las medidas oportunas para extender el sistema de certificación forestal.

Otra curiosidad de Ecoembes es que, en su contabilidad anual auditada, no se registran beneficios. Conforme al mandato legal, gasta todo lo que ingresa.

Tampoco es muy transparente que digamos. No sabemos cuántos envases se ponen en el mercado, por lo que no podemos saber cuánto de esto se recogen y, a su vez, que porcentaje del total es efectivamente reciclado. De ahí nace la oposición de Ecoembes a cualquier modelo alternativo o complementario de gestión de residuos.

En el contenedor amarillo todo se mezcla, pero si los envases se recogiesen uno a uno (por ejemplo, en un sistema de depósito, devolución y retorno) se contarían, lo que permitiría a otras entidades (distintas de la sociedad mercantil creada por los envasadores) tiene acceso a los datos sobre envases gestionados.

Después de 20 años de funcionamiento y, aunque se han abierto nuevas líneas en el tema del envasado, no hay criterios ecológicos unificados para los mismos.

Pensando que cuando se creó la etiqueta ecológica en Europa o Ecolabel allá por el año 1992, se trataba de identificar los productos ecológicos visualmente mediante esta señal externa. El problema es que hay productos tan dispares como los ordenadores, el papel higiénico, los productos textiles e incluso los alojamientos turísticos. Pero, para los embalajes ecológicos, no se creó un esquema de certificación propio.

Muchos han pensado que si Ecoembes dejara de ser una empresa quizás, o eso al menos creen, las cosas irían mejor para el medio ambiente y la sostenibilidad.

Ecoembes miente

En el supuesto caso de que fuera una asociación, estaríamos en las mismas. Dejaría sistemáticamente sin promocionar los envases de usar y tirar ecológicos, con lo que los valores y la protección del medio ambiente común no sería su principal interés. En el caso de que fuera una fundación el motivo de su existencia seguiría siendo que las empresas adheridas pagaran lo mínimo posible para cumplir con la responsabilidad ampliada del productor.

Y, el caso, es que se han presentado alternativas. Una de ellas me retrotrae a mi infancia. Recuerdo que mi padre se tomaba el vasito de vino en la comida y la cena acompañado de un chorro de sifón. La CaseraLa CaseraLa CaseraWikipedia era todavía algo que estaba empezando a despuntar y, recuerdo que, en la zona que yo vivía, en San Fernando (Cádiz) lo que se llevaba era la gaseosa DeCelisGaseosa DeCelisGaseaosa DeCelis, fabricada por un señor mayor en una casa particular que tenía entrada para carros, en la que también se vendían vinos a granel. Pues, cerca de mi casa había un bar al que acudía con mis dos botellas vacías de sifónSifón Fox (DeCelis)Sifón Fox DeCelis y, el hombre me daba otras dos rellenas, aportando además una pequeña cantidad de dinero. Muy parecido a lo que hacemos hoy en día al sistema de intercambio con las bombonas de butano.

Aquí en España algunas comunidades autónomas han estudiado la viabilidad de los sistemas de depósito, devolución y retorno de envases en territorio. Destacan entre estas la Comunidad Valenciana y Cataluña, pero no acaba de arrancar de forma total.

Cuanto tarda en degradarse la basura

En cuanto al tema de la corrupción y las puertas giratoriasPuerta giratoria (política)La expresión puerta giratoria designa de forma coloquial el hecho de que un alto cargo público se marche a trabajar a una empresa privada, obteniendo beneficio de su anterior ocupación pública y produciendo conflictos de interés entre la esfera pública y la privada, en beneficio propio y en perjuicio del interés público. Se conoce como puerta giratoria (como calco del inglés revolving door) al movimiento de altos cargos entre el sector público, el sector privado y viceversa. Wikipedia, la gestión de residuos es uno de sus campos más abonados. Puede que no se asemeje lo del sector eléctrico, pero casi. La cantidad de dinero que se mueve en el sector hace que haya muchas personas involucradas e interesadas en mantener un modelo obsoleto, caduco e ineficiente.

Si sumamos los casos de corrupción más famosos del PSOE y del PP, grosso modo estamos hablando de unos 800 millones de € en un tiempo estimado de 9-10 años, mientras que en el caso de los envases de usar y tirar estamos hablando de 500 millones de euros anuales, desembolsados por todos los consumidores, millones que quedan en manos de una sociedad anónima que tiene la obligación legal de dejar sus cuentas a cero.

Podríamos mencionar la frase que más miedo da a los liberales cuando se demuestra que una empresa no funciona tal y como debería ser según los criterios de servicio público y, nacionalizar Ecoembes. No tiene sentido que una empresa privada se preocupe por un interés particular: dar salida a los residuos que se generan por la actividad económica de determinados agentes.

Hay opciones un poco más radicales como sería, por ejemplo, prohibir determinado producto de usar y tirar que no son necesarios son fácilmente reemplazables con productos reutilizables. Recuerdo cuando nos metieron caña a los ciudadanos con el plástico de las bolsas y decidieron que, a partir de ese momento, en vez de regalárnoslas nos las iban a cobrar.

El precio de cada bolsa de plástico oscila entre los cinco y los 15 céntimos de euro por unidad, tal y como establece la normativa. Según las cifras que maneja la Unión Europea, cada ciudadano consumió 144 bolsas de plástico en 2018. En España, el pasado año este consumo se redujo un 24 %. Esto es, hasta las 110 unidades. Haciendo un cálculo estimativo sobre un precio medio de cinco céntimos de euro por bolsa y teniendo en cuenta sólo los 23 millones de personas en activo, en España se pudieron comprar unos 2 530 millones de bolsas de plástico este año. En términos de facturación, el resultado sería de unos 126,5 millones de euros de ingresos para el sector del comercio, sujetos a tributación por IVA.

Después de leer los datos económicos sobre el dinero que genera la venta de bolsa de plástico podemos observar que muchos se han forrado con esta medida que, en teoría, sería disuasoria y que, como podemos ver a diario en todos los noticiarios mundiales, no ha servido para disminuir o disuadir a las personas y a los comercios acerca del uso de bolsas de plástico. Y donde antes te las daban gratis o incluidas en el precio de las compras, ahora te las cobran aparte y los productos siguen valiendo lo mismo.

También podemos como medida efectiva sobre los envases, cargar a cada uno de ellos el coste real de recogida y gestión. Hay materiales, como las latas de refrescos, cerveza o bebidas energéticas que cuando llegan a la planta de reciclaje son separadas en un primer momento a través de un imán y, después son vendidas a empresas que la utilizan como materia prima. Por otro lado, ahí envases muy complejos de reciclar como podrían ser los tetrabriks de leche, los envoltorios de las chucherías o cualquier otro envase que este compuesto de diferentes materias primas mezcladas (plásticos, metales, papel, etc.)

Pero claro a nadie le gustaría tener que pagar el precio real de gestión de residuos del chicle ya que este se dispararía y, en vez de los cinco céntimos que cuesta, igual tendríamos que pagar 50 céntimos. No le interesa a Ecoembes ni a nosotros los consumidores. Seguramente los chicles desaparecerían de las estanterías de las tiendas.

Después de todo esto al final llegamos a la conclusión de que Ecoembes debe evolucionar, cosa harto improbable, hacia una recogida selectiva de residuos de carácter mixto en el que podamos devolver nuestros envases y nos sea retornada la cantidad proporcional por el esfuerzo de devolver el envase y, seguir usando los contenedores de reciclaje de vidrio o el amarillo.

Si eres valiente y quieres conocer más te puedes leer este informe completo de Greenpeace. Noticia del día 28/04/2022, pero en EE.UU. Parece que también están liados con el mismo tema.

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