Ciencia para aclarar creencias populares

¿LOS MICROONDAS DESTRUYEN LAS VITAMINAS DE LOS ALIMENTOS?

Podrían hacerlo, al igual que sucedería con cualquier otra forma de cocinar los alimentos si éstos se calentaran hasta su destrucción. Si se utilizan correctamente, procurando no sobrecalentar la comida, el resultado de cocinar con el microondas sera al menos igual de nutritivo que el de la cocina tradicional: las ondas de los microondas no tienen nada que vaya a destruir las vitaminas u otros nutriente. A principios de los años 80, los científicos trataron en profundidad la posibilidad de que pudieran dañarse los nutrientes, y la conclusión fue que no se producía ningún efecto perjudicial significativo. De hecho, la sorpresa fue el descubrir que, a baja potencia, la cocina con microondas conserva un mayor valor nutricional de la cocina tradicional.

¿QUÉ ES LO QUE CAUSA LAS INTERFERENCIAS EN LA RADIO CUANDO NOS MOVEMOS ALREDEDOR?

Esos molestos ruidos característicos de las interferencias los provoca la radio al captar las distintas señales en FM reflejadas. Al presentar una longitud de onda de unos pocos metros, la señal de FM se verá afectada por la reflexión en cualquier objeto, desde montañas y edificios, a grúas y paseantes. Cambiar de sitio el aparato de radio puede bastar para solucionar el problema, pero, si no funciona, tendremos que invertir en algo más sofisticado que los tubos retráctiles de metal  que los fabricantes ponen normalmente a modo de antenas en sus aparatos.

¿CÓMO FUNCIONA EL JABÓN?

Una pastilla de jabón constituye un milagro químico: un bloque aromatizado que desencadena fuerzas moleculares cuando se sumerge en agua. Las moléculas de jabón tiene la propiedad particular de que uno de sus extremos los atrae el agua mientras que el otro la repele. Esto aporta al jabón dos propiedades claves a la hora de conseguir limpiar las cosas: en primer lugar, reduce la atracción que las moléculas de agua sienten unas por otras, haciendo que éstas se distribuyan de manera más efectiva sobre aquello que sea introducido en el agua jabonosa, y, en segundo lugar, permite que las moléculas de jabón se introduzcan en la suciedad, la arranquen y la saquen junto con montañas de otras moléculas, cosa que también evita que la suciedad vuelva flotando a la ropa. Curiosamente, aunque fueron los babilonios los que la elaboraron jabón por primera vez hace unos 4.800 años (y probablemente por error), estos lo utilizaban sobre todo para tratar afecciones de la piel. El poder del jabón para eliminar la suciedad no se asimiló hasta la época medieval. Dado que muchas infecciones bacteriológicas y víricas (en especial, los resfriados) se transmiten por contacto, la invención del jabón debe considerarse como uno de los mayores logros médicos de la historia.

Su efecto sobre las moléculas de agua viene muy bien para limpiar los espejos empañados cuando las diminutas gotas de agua condensada impiden que se refleje bien las imágenes. Una ligera capa de jabón sobre el espejo rompe la tensión superficial de las gotas, de manera que ésta se separan y nos dejan ver nuestro reflejo, suponiendo que queramos vernos, por supuesto.

¿ESTAR FRÍO Y MOJADO HACE MÁS FÁCIL QUE NOS RESFRIEMOS?

A pesar de su nombre (acuñado por primera vez en 1537 en los papeles gubernamentales del rey Enrique VIII), parece que no existe una relación directa entre los resfriados y la exposición a las bajas temperaturas. Se han realizado estudios para determinar si el estar frío y mojado reduce la inmunidad ante los virus del resfriado, y sus resultados son negativos. Dicho esto, hay que puntualizar que si podría existir una vinculación indirecta: si hace frío fuera, hay una mayor probabilidad de que pasemos más tiempo en interiores y, por tanto, más próximos a los virus de otras personas. El profesor Ronald Eccles, director del Common Cold Centre de la Universidad de Cardiff, ha señalado que encontrarse frío y mojado podría también comportar un estrechamiento de los vasos sanguíneos de la nariz como medio de conservación de calor. También es posible que nuestro sistema inmunitario, que combate las enfermedades, peligre por culpa del efecto psicosomáticoDe las interrelaciones de la mente y el cuerpo o relacionado con ellas. derivado de sentirse tan asqueado por estar todo frío y mojado.

¿CUANTO TARDAMOS EN DESPEJARNOS DESPUÉS DE BEBER ALCOHOL?

Sin duda, mucho más de lo que la mayoría de la gente piensa. De hecho, es fácil pasarse un poco bebiendo durante la noche y seguir superando el límite de alcoholemia al levantarnos por la mañana. Hay varias maneras de calcular el efecto del tiempo sobre nuestro grado de borrachera o, más exactamente sobre la concentración de alcohol en sangre. Un hombre corriente de unos 70 kg tardará entre 3 y 4 horas en despejarse completamente después deberse medio litro de cerveza de graduación media (3.5 %). Con esa proporción, cualquiera que se beba dos o tres litros en una noche no estará completamente libre de alcohol hasta pasar más o menos unas 15 horas. Lo que significa que el día siguiente estará alcoholizado bien entrado el día, lo que significa que podría estar claramente por encima del límite de alcoholemia permitido para conducir su vehículo para asistir a su puesto de trabajo. Dado que la alcoholemia depende del volumen de alcohol en sangre, el peso es un factor primordial en el tiempo a la hora de recuperarnos. Para que nos entendamos con claridad y sin ninguna duda: los gordos, que tienen más fluido corporal, pueden diluir mejor el alcohol. Así, una persona de 90 kilos se despeja más o menos un 25% antes que una persona de 70 kg.

Con las mujeres los cálculos son mucho más sencillos. Suelen pesar menos, por lo que tienen menos fluidos corporales. En segundo lugar, también poseen un nivel menor de la enzima alcohol-deshidrogenasa, que es la encargada de descomponer el alcohol. El resultado es, que una mujer de 55 kilos necesitará alrededor de cuatro horas para despejarse completamente tras beber ½ litro de cerveza.

La diferencia de peso y la bioquímica de los sexos, arroja también implicaciones interesantes para aquellas mujeres que insisten en que pueden beber tanto como cualquier hombre. Es posible, siempre que la mujer pese un 15 % más que el hombre. Así una mujer de 55 kg que quiere impresionar a su novio de 70 kg, mostrándole cuánto es alcohol es capaz de ingerir, deberá impresionarlo también con su capacidad para comer y ganar unos 20 kg de peso.