A los imbéciles, la respuesta y una puntualización

A LOS IMBÉCILES
Podéis ver el original y seguir lo que surja en

Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor.

El método científico, desde Galileo GalileiGalileo GalileiGalileo GalileiWikipedia , nos ha sacado de las sombras. La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo:

  1. Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: «yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades» o «yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica»,  o «yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés».
  2. Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis.
  3. Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar.

Y ya está. Qué tontería. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente distinta a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problema. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto, literalmente.

Gracias al método científicoMétodo científicoEl método científico es una metodología para obtener nuevos conocimientos, que ha caracterizado históricamente a la ciencia, y que consiste en la observación sistemática, medición, experimentación, y la formulación, análisis y modificación de hipótesis. Las principales características de un método científico válido son la falsabilidad, y la reproducibilidad y repetibilidad de los resultados, corroborada por revisión por pares. Algunos tipos de técnicas o metodologías utilizadas son la deducción, la inducción, la abducción, y la predicción, entre otras. Wikipedia tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan.

Y que después de 300 años de éxitos que tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor: la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta.

Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto EcoUmberto EcoUmberto EcoWikipedia Entrada en elredondelito.es en «El Nombre de la Rosa»: con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada.

Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistasHEDONISTASEl hedonismo es una doctrina de la filosofía que considera al placer como la finalidad o el objetivo de la vida ácratasÁCRATASQue es partidario de la desaparición de cualquier tipo de estructura de poder., cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo.

Que un grupo de 200 médicos se autodenomine «Médicos Por la Verdad», ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160 000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159 800 médicos restantes que no estamos en la secta somos «Médicos Por la Mentira». Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga.

Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloroDióxido de cloroEl dióxido de cloro es un compuesto químico con fórmula ClO2. Este gas verde-amarillento cristaliza como cristales naranjas brillantes a −59 °C. Como todos los óxidos de cloro, es un potente y útil agente oxidante, utilizado en el tratamiento del agua y como blanqueante. Dióxido de cloroWikipedia funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad.

Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos.

No es época de división, ni de actuar cada uno a su bola. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe.

Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda.

Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: «las personas sin síntomas no contagian». Cagoentóloquesemenea. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de estar asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges.

Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón de Dios. Ojalá se os seque la yerbabuena.

Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo, ya que neuronas… las justitas pa beber sin ahogarse.

Cagoentó.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Médico del Servicio Andaluz de Salud.
Colegiado en Málaga 4787.

RESPUESTA «A LOS IMBÉCILES»
Podéis leer la original y ver donde acaba todo esto en

ESTAMOS PERDIDOS.

Queridos amigos:

Hoy iba a agradecer su amabilidad a las 38 000 personas que (por ahora) han reproducido mi texto de ayer sobre la ciencia (Carta Abierta a los Imbéciles) y me han manifestado su apoyo. También iba a responder a esos apenas 500 seres de difícil clasificación que me han llamado de todo, y cuya voz se ha oído en mi muro casi con más potencia que las de los otros 38 000.

He tenido opiniones «científicas» de «clasificadores de constelaciones» (literalmente), de «seres de luz», de «dadores de energía positiva» y de simples esquizofrénicos sin diagnosticar. Todos, con una empanada mental de padre y muy señor mío. Horroroso, lector. Horroroso. Estamos perdidos. Totalmente perdidos.

Me han deseado la muerte, el exilio, la enfermedad y la quiebra económica. E incluso quieren que me salga un forúnculo en el culo. Pero bueno. Peores se las pusieron a Galileo, a Giordano Bruno y a don Miguel Servet.

Así que venga. En lugar de continuar yo con más argumentos científicos, voy a reproducir la iracunda respuesta de uno de estos Seres de Luz, para que los Colegios Médicos sepan con quienes nos estamos jugando el futuro de la Humanidad. Hala, hala. Pasen, lean y disfruten. Es la respuesta REAL de un lector, TRANSCRITA LITERALMENTE DE MI ARTÍCULO DE AYER EN FACEBOOK. Una de las más completas:

Juan Manuel Jiménez Muñoz:

eres más tontorrón que un niño sujetando con los dedos un petardo encendido. No eres más que otro necio secuaz bellaco de la industria farmacéutica, como tal engendro cuadriculado del gremio de las Facultades de Medicina, las cuales no son más que departamentos de producción de la industria arriba mencionada.

¿Te has enterado de que tu gran amigo el «bicho» que tan concienzudamente promocionas nunca ha sido identificado de manera singular?

¿Te has enterado de que los test son una verdadera estafa en cuanto para identificar virus y su mismo creador, Nobel en Química, ya dijo en su día que su invento no era apto para tal menester? Porque, ¿como tal test va a identificar algo que «a priori» no está identificado?

¿Te has enterado de que cuando los médicos italianos se atrevieron a saltarse la criminal recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de no hacer autopsias y se pusieron a practicarlas descubrieron efectivamente que no se trataba de un virus sino de bacterias activadas que daban lugar en los casos extremos a trombos y coagulaciones y que tales síntomas se corresponden con los provocados por la radiación electromagnética 5G?

¿Y te has enterado de que hay estudios científicos de que la mayor incidencia de aquellos casos extremos de coagulación y trombos se corresponde exactamente con los lugares donde están presentes las torres de esa quinta generación tecnológica (torres, globos y/o cinco ge militar)?

¿Todavía no sabes que los virus no son causa de ninguna enfermedad sino que son el efecto de que las células se hallan enfermas o contaminadas de antemano, que son el resultado de lo que las células excretan a su exterior como proceso de autolimpieza que llevan a cabo para depurarse de la toxicidad que se ha generado en ellas a causa de múltiples causas (falta de nutrientes básicos, envenenamiento, radiación, estrés, miedo, etc.)?

Te vendría bien estudiar al eminente biólogo alemán Stefan LankaStefan LankaStefan Lanka es un virólogo y biólogo alemán, nacido en Langenargen. Estudió en la Universidad de Coblenza y realizó el aislamiento del virus Ectocarpus silicosus a partir de algas marinas. A pesar de su limitada experiencia en virología (sólo ha publicado tres artículos sobre virus en algas marrones), se ha convertido en un conocido disidente del VIH (negacionismo del VIH/sida). Participó en el Juicio de Gotinga, donde Gunther Eckert fue juzgado y sentenciado a seis años y medio de prisión por distribuir sangre contaminada con el virus del sida. Entre otras opiniones, afirma también que la vacunación es un método no válido, pues la biología molecular que la fundamenta está basada en preceptos obsoletos y falsos. Asimismo, niega que la gripe esté causada por un virus. Stefan Lanka (ofreció cien mil euros a quien fuese capaz de demostrar científicamente la existencia del virus del sarampión y el premio se quedó vacante. ¿Por qué no te presentaste tú, lumbreras, a reclamar dicho importe?) y al eminente médico español Enrique Costa VercherEnric CostaPseudocienciapedia (desmonta la fe ciega en las vacunas) como muestras claras de lo obsoleta que ha quedado tu Medicina.

Por otra parte, ¿has oído hablar de la MTC, Medicina Tradicional China, que lleva vigente más de cinco mil años y que en ella no existe la necia Teoría de la Infección, cual tampoco se reconoce en la Ayúrveda, ni en la Musulmana ni en otras medicinas milenarias?

¿Todavía no sabes que tu Medicina la dirige el clan RockefellerFamilia RockefellerFamilia RockefellerWikipedia y demás secuaces como garito particular para su beneficio propio habiendo sido John D. Rockefeller quien creó la Organización Mundial de la Salud para manipular todos los criterios médicos? Por cierto, cuánta paguita recibes del Gobierno para seguirle el juego secundando esta gran farsa, payaso, imbécil bufón de La Corte.

Hala, hala. En el psiquiátrico de Málaga los hay más cuerdos. Palabrita del Niño Jesús.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Médico y escritor malagueño.

 Por si falta algo
Vosotros cerraréis Ibiza 
elena gonzález 15.08.2020 | 22:26
Los restaurantes como El Pirata de Formentera, que desprecia la seguridad de los clientes y mantiene trabajando a cinco empleados en cuarentena por Covid-19, arrojando una más que injusta sombra de sospecha sobre toda la hostelería pitiusa. Los bares que en el puerto de Vila alimentan fotos de aglomeraciones que se hacen virales y traspasan fronteras. Los vivos que montan fiestas ilegales porque hay que exprimir la ubre de la temporada aunque la leche sea venenosa. Los guais que se chotean de todas las medidas de prevención, ladran a quienes llevan mascarilla y encima se las dan de valientes, cuando están confundiendo la rebeldía con el egoísmo más abyecto. Ya me gustaría verlos si fueran población vulnerable. Los “epidemiólogos” de post y ratón, que como son más «listos» que nadie han descubierto que la pandemia es un gigantesco montaje con el que los gobiernos hunden voluntariamente la economía mundial para implantar chips y vender vacunas y las imágenes que los demás lloramos de camiones militares transportando cadáveres, simple figuración. Los infames que piensan que su trabajo, o su ocio, vale más que la vida de «unos cuantos viejos», aunque no tengan ni el valor ni la decencia de confesárselo. El Ejecutivo timorato, que ni se planteó exigir PCR en los aeropuertos para no incomodar a un turismo que, con los rebrotes, ahora huye en desbandada. Mal que nos pese, las islas ya no son el destino seguro que eran cuando empezó el verano. Enhorabuena pues a todos los que con su irresponsabilidad han contribuido a ello. Habéis acabado de hundirnos.