Timos de toda la vida: la estampita

Personas que intervienen:

  • Primo o víctima: hombre o mujer elegidos por los timadores para ejercer su actividad.
  • Filo o tonto: es el timador que va siempre delante ─el que da la cara de entrada─ y elige a la víctima que, normalmente, es seleccionada entre personas forasteras o de aspecto apaletado.
  • Grupo: el timador o timadores ─compañeros─ que apoyan al Filo y cuya misión es la de hacer confiar al primo.

Útiles que se utilizan para el timo:

  • Estampita: billete auténtico que puede ser de 20, 50 o de 100 Euros, al que le falta un trozo o está partido por la mitad.
  • Plante: consiste en un pobre conteniendo recortes de periódicos del tamaño de los billetes, doblados por la mitad ─nunca extendidos en posición horizontal─ formando escalera y tapados por el billete auténtico al que nos referimos antes o por otro que parezca bueno. Se suelen utilizar los que sirven como anuncios de tipo publicitario a las firmas comerciales. También con cierta frecuencia se emplean los billetes de otras nacionalidades para parecer buenos por los colores en que están impresos.

Modo de realizar el timo.

El Filo y el Grupo se reúnen en el lugar o punto de cita (en ocasiones actúan por parejas o tríos) escogiendo generalmente barriadas y zonas próximas a las aglomeraciones donde la gente toma medios de transporte (estaciones de tren, terminales de autobuses). Siempre va delante el Filo para elegir la víctima. Una vez hecho esto empieza la conversación:

Filo ¿Puede usted decirme donde esta situado La Farola, o cualquier otro sitio representativo de la ciudad?

Grupo No sé. Yo soy ─o somos─ forasteros.

En este momento también suelen preguntar por una dirección en la que viva un doctor imaginario, pues únicamente tratan de entablar conversación. Cuando la víctia ha escuchado lo que dicen, siguen…

FILO (mostrando en el billete roto). ¿Me podría indicar si esto vale para algo? Otro hombre (o mujer, según convenga) me ha dicho que no valía para nada.

GRUPO (dirigiéndose al Primo). Oiga ¿usted le ha dicho que lo tire porque no vale?

PRIMO No, no. A mi me ha hecho la misma pregunta que ustedes.

GRUPO (Señalando el billete roto). Mira muchacho (dice al Filo) este billete, poniéndole una tira de papel, si vale. Y si no, que te lo recojan donde te lo han dado.

FILO No. Miren ustedes, veo que son personas buenas y que no van a decir a nadie nada. Yo les voy a contar lo que ha pasado. Miren yo estoy en el comedor social de las “hermanas tal” y al acompañarlas al autobús se han olvidado de esta maleta con todas estás estampitas y me voy al comedor a devolverlas. Las hay azules, naranjas y verdes, son más bonitas.

GRUPO (Al Primo). Pues si son más grandes parecen de 50 y de 100 euros. ¿Y con las otras que has hecho muchacho?

FILO Las otras las llevo aquí (señalándose el pecho), aquí guardadas, para jugar con ellas después en el dormitorio de casa social con los compis.

GRUPO Enséñanoslas a nosotros y te diremos si te vales o no. (Mirando al primo) ¿No es verdad?

FILO No, miren, es que por aquí pasa mucha gente y me las pueden quitar. (Tratan de llevar a la víctima a un lugar apartado y poderlo «trabajar» a conciencia). Pero si ustedes son buenas personas yo les llevo a un sitio para que me las cuenten y si las «estampitas» son buenas yo les doy cuatro o cinco a usted y a usted…

GRUPO Hombre, muchacho, si tu lo que vienes buscando es un consejo, pues nosotros, como personas mayores que somos, te lo podemos dar, que falta te hace. Por lo que se ve no andas bien de la cabeza y si de tu propia voluntad nos quieres gratificar, como nos has dicho, nosotros te lo agradecemos. (Mirando al primo). ¿No le parece a usted?

PRIMO Pues claro que si.

En estos momentos todos arrancan hacía el portal o a un descampado donde no puedan ser observados por la gente que pasa por la calle. Durante el camino, GRUPO le dice al PRIMO:

─Si es verdad lo que dice el tonto, que se ha encontrado muchas «estampitas», pues a la hora de contarlas, en vez de cogerle tres o cuatro como ha dicho el chico, le cogeremos veinte o treinta para cada uno.

Esta puntada es para tantear al PRIMO, si es «jalaor» (avaricioso, tragón).

PRIMO (si, efectivamente, es tragón). Claro, claro. Y si no le quitamos todas. El chico es tonto y no sabe lo que lleva.

GRUPO (convencido de que el PRIMO es «jalaor»). Deme usted la mano. Esto es un secreto entre nosotros. (Y, al chico). Venga, muchacho, enséñanos las estampitas.

FILO (mete la mano en el pecho y saca «el plante»).

GRUPO (al PRIMO). Lleva más de 3 000 euros. Repartidas tocamos a tanto. (Al FILO). ¿Qué piensas hacer con esto?

FILO Comprarme unos caramelos y chocolate, y las demás romperlas.

GRUPO Romperlas, no, porque es un pecado y te castigaría Dios, por que esto no se rompe. Tú si quieres nos las das a este señor y a mi, que somos buenas personas, y nosotros te traemos el chocolate y los caramelos que quieras.

FILO Como veo que ustedes son buenas personas, entonces voy a hacer tres partes. Una para usted, otra para usted y otra para mi. Pero ustedes también tendrá «estampitas» como éstas y no me quitarán las mías.

(Trata de saber si el primo tiene dinero o no)

GRUPO Hombre, ¿tu crees que vamos a salir a la calle sin dinero? Por que eso no son estampitas, es dinero y para que veas que te lo demostramos no solo con palabras, sino también con hechos, yo te enseño mi dinero (lo hace) y este señor también enseña el suyo (y el PRIMO lo hace también).

Algunas veces la víctima afirma que tiene dinero, pero que no lleva consigo y entonces los timadores, enredando más la conversación y picando su avaricia, lo acompañan hasta el Banco o hasta su casa. Incluso se desplazan fuera de la población donde estén para ir a la ciudad o pueblo de la víctima, a la que acompañan. No hace mucho un timo de éstos fue iniciado en Madrid y los timadores viajaron con su víctima hasta Extremadura, donde residía, y consumaron el engaño, burlándole la cifra aproximada de los 3 000 euros.

GRUPO (al FILO, en un aparte). ¡A liar! (envolver).

El FILO da el «plante» al GRUPO y le dice que quiere que las «estampitas» suyas vayan juntas con las de la víctima y las del mediador. El GRUPO coge su «filá» («plante») y la mete en el sobre del FILO y dice al PRIMO que le dé sus «estampitas», y las introduce junto a las del tonto y las suyas.

Una vez envueltas, el GRUPO se las mete en el pecho, de donde saca luego otro paquete similar que lleva escondido y entrega éste al PRIMO, haciéndole creer que es donde va todo el dinero, para que lo guarde, recomendándole que tenga cuidado de no perderlo ni abrirlo, pues él va a acompañar al muchacho para comprarle unos caramelos y chocolates. También le dice al PRIMO que enseguida se reunirán con él una vez que haya podido engañar al FILO. Esta circunstancia es aprovechada por los timadores para dejar a la víctima esperando mientras ellos desaparecen y se reparten más tarde el dinero.

Cuando la añagaza surte efecto, dicen «haber guindado al primo». Y al cambio de un paquete por otro lo llaman «dar el piro».

El Primo, al ver que no vuelve el Grupo, opta por abrir el paquete y sufre el consiguiente disgusto. Seguidamente ─no siempre─ suelen acudir a la comisaria, donde desvirtúan los hechos al declarar, afirmando que han sido atracados, cloroformizados, etc. Y que de esa manera les han robado el dinero.

Os dejo con una escena de la película “Los Tramposos” con Toni Leblanc y Antonio Ozores. Como reseña os diré que en la película se muestra a Madrid como el ámbito perfecto para engañar a cualquier ingenuo que visita la capital o simplemente no está alerta. Paco (Antonio Ozores) y Virgilio (Tony Leblanc) son dos timadores de poca monta que intentan ganarse la vida de la única forma que saben: estafando, aunque esto conlleve pasar, de vez en cuando, pequeñas estancias en la cárcel de Carabanchel.
los_tramposos_con_tony_leblanc
Y si quieres ver si funciona, pincha en este enlace y verás todos los que hay.