La psicología del color negro

¿Es el negro un color?
Si preguntas, muchas personas opinan que el negro no es un color, aunque lo mejor es que no saben por qué. Pero lo ven y son capaces de agregarle simbolismo. En 1870, en Francia, un movimiento pictórico, el impresionismo, le negó su existencia. El lema de este movimiento era el color, flores, mujeres preciosas y paisajes llenos de un colorido espectacular. Pero el impresionismo tuvo que luchar contra un enemigo que se ha vuelto desde aquel entonces más importante: la fotografía, que justamente nacía en ese momento al mundo artístico. Las fotografías eran en blanco y negro, pero eran mucho más baratas que pintar, y se podían colorear fácilmente, lo que hizo suponer a muchos que la pintura estaba a punto de morir. Esta aparición fulgurante dejo en paro a muchos pintores retratistas. Cambió el concepto de pintor que paso a convertirse en un trabajo del que ya no podía vivir.

Ventablack hasta hace poco el negro más negro que se conocía

El blanco paso a descomponerse como cuando pasa a través de un prisma y los cuadros eran un estallido de color. Se suponía que el negro era la carencia de color. Se decidió que el negro no era un color. El ostracismo envolvió al negro. Para obtener los colores oscuros había que mezclar azul, rojo y amarillo. La oscuridad tenía que ser un recurso, un efecto óptico, no un color en particular.

Pero no todos pensaban así. A Auguste Renoir le preguntaron «¿No es la única innovación técnica del impresionismo la supresión del negro, que no es un color?». La respuesta fue contundente:

¿El negro no es un color?, ¿como puede usted pensar eso? El negro es el rey de los colores, yo siempre he aborrecido el azul de Prusia. He intentado sustituir el negro por una mezcla de rojo y azul, pero usando azul cobalto o ultramarino, al final volvía al negro marfil.

Van Gogh que se considero uno de los primeros expresionista, tenía un problema parecido. Su hermano que fue el único que creyó en él, le aconsejo que no utilizará el negro, a lo que Van Gogh respondió:

No, el negro y el blanco tienen su razón y su significado, y quien los suprime no tiene nada que hacer.

La pregunta teórica: ¿es el negro un color?, tiene esta respuesta teórica: el negro es un color sin color.

El negro y las edades
El negro es el color favorito de 20 % de los hombres y de las mujeres. Pero depende mucho de la edad. Cuanto más mayor te haces menos gusta el negro. Como hemos de suponer y acertamos, los jóvenes la asocian con la moda y los coches caros y los mayores, por el contrario, con la muerte.
MUJERES14-2526-49+50
Negro15 %8 %6 %
Azul52 %41 %38 %
Rojo8 %12 %20 %
Amarillo4 % 7 %7 %
Rosa1 %2 %5 %
HOMBRES14-2526-49+50
Negro20 %9 %0 %
Verde12 %16 %20 %
Rojo8 %12 %17 %
Amarillo5 %6 %8 %
Violeta2 %3 %5 %
¿Negro es el final
El negro más negro hasta el momento, se ha creado este año en un laboratorio. Es tan negro que literalmente se traga la luz. Es de una oscuridad tan profunda que la intensa luz de un puntero láser sencillamente desaparece al pasar sobre el objeto. De hecho, y según la propia compañía, el nuevo Vantablack tiene otra propiedad muy interesante. Es invisible a los espectrómetros incluso bajo el espectro infrarrojo y algunas otras longitudes de onda no visibles al ojo humano.

De momento, el material no existe en un formato fácilmente aplicable como si se tratara de pintura. Los objetos sobre los que se quiera aplicar deben ser introducido en un reactor de plasma que se encarga de la cobertura de nanotubos de carbono. La única versión que se puede usar como si fuera una especie de pintura es precisamente Vantablack S-VIS, la que el artista Anish Kapoor acaba de comprar para uso exclusivo.

El final de la vida es el negro: la carne podrida se vuelve negra, un diente con caries que no se trata acaba negro, las plantas muertas se ennegrecen. Cronos, el dios del tiempo viste de negro. El pintor Wassily Kandinsky describió el negro:

Como una nada sin posibilidad, como una nada muerta después de apagarse el Sol, como un silencio eterno sin futuro ni esperanza: así es interiormente el negro.

El color del duelo
Los israelitas en duelo se echaban cenizas sobre la cabeza y vestían un sayal oscuro muy parecido a un saco. Era una renuncia tácita a los colores alegres y a al adorno. En algunas culturas, los hombres se cortaban el pelo y la barba en señal de duelo; en otras se lo dejan crecer.

En el simbolismo cromático cristiano, el negro es señal de duelo por la muerte terrenal y el blanco es el color de la resurrección. Así el resultado es que los que se quedan visten de negro y a los que se van se les envuelven una mortaja blanca, ya que se supone que tienen que resucitar. La muerte como hemos visto en entradas anteriores está representada por una figura que porta una guadaña, y viste una túnica negra cuando se supone que viene a llevarse a un pecador a los infiernos, y una túnica blanca cuando es enviada por Dios.

Momento de un entierro en donde se puede apreciar el luto, incluso en los niños y jóvenes

Sin embargo hay otras culturas en la que el blanco es el color del luto. En este caso, el que se entiende que no tiene color es el blanco, es la ausencia de color: el blanco de la ropa no teñidas, hecha de tejido sencillos, y, por tanto, no un blanco radiante y vistoso. Está claro que el que sea el blanco al negro el color de luto depende de las creencias religiosas. Los cristianos primitivos, que pensaban sobre todo en el más allá, vestían de blanco en los entierros, pues para ellos la muerte era la fiesta de la resurrección. Y en el budismo, donde la muerte es entendida como camino hacia la perfección, el color adecuado para el luto tampoco puede ser el negro, sino el blanco.

En el antiguo Egipto, el color de luto es el amarillo, pues el amarillo simbolizaba la luz eterna. El luto es blanco sobre todo en aquellos pueblos para los que el negro es símbolo de la fecundidad: si la fecundidad es negra, la muerte tendrá que ser blanca.

Pero hay un hecho comprobado de manera internacional: conforme desaparecen los motivos religiosos, el negro va imponiéndose en todo el mundo como color del duelo.

La Reina María I de Escocia (María Estuardo) en 1559, vestida de luto.
Aunque hay excepciones para los que establecen las reglas sociales, ya que tienen el poder de cambiarlas: las reinas de siglo pasado llevaban luto blanco para diferenciarse de los demás enlutados. El luto de la reina Victoria era violeta. En el entierro de la princesa Diana, el príncipe Carlos era el único que vestía un traje azul, y aún a día de hoy el porqué sigue siendo un secreto. Los reyes pueden cambiar las costumbres.

En Europa, las reglas actuales sobre la vestimenta en los sepelios son más menos estas:

  • Sólo los parientes más cercanos y los amigos más íntimos deben vestirse enteramente de negro. Todos los demás, azul oscuro, gris oscuro u otros colores apagados.
  • En general, no deben verse trajes brillantes, aunque sean negros, ni vestidos con grandes escotes o adornos excesivos, ni tampoco demasiadas joyas.
  • Tampoco presentarse con prendas informales, como pantalones vaqueros o chaqueta de cuero, aunque éstos eran negros.
  • En fin el traje negro debe acompañarse de corbata negra, y si no es negro, de un color apagado.

Al final lo más importante que el color es el aspecto ceremonial y que este sea mucho más congruente con el acto y los sentimientos que con la estética.

El negro transforma otros colores
El negro invierte todo significado positivo de cualquier color vivo. El negro es la barrera entre el bien y el mal, de la misma amanera que el negro hace la diferenciación entre el día y la noche. El amor es rojo, pero al rojo acompañado de negro caracteriza lo contrario del amor, el odio. El negro es tan poderosos que su utilización invierte todo el sentido de los demás colores.

La pareja negro-amarillo es uno de los más negativos, ambos pueden significar egoísmo, culpa e infidelidad. Todas las señales de advertencia son negras y amarillas. El mensaje que transmite es «piensa bien lo que haces, puede que te arrepientas».

El negro es el color de lo sucio y de lo malo. Un «cuello negro» es un cuello sucio. Lo mismo de los pies, las manos y las orejas. Toda maldad es negra. Si te «de-nigra» trata de ensuciar tu fama. Una bestia negra, «bête noire» en francés, es un ser de pesadilla. Cuando queremos calificar como mala a una persona hablamos de ovejas negras. Hay quien lo pinta todo negro para referirnos a su pesimismo. Cuando alguien es malísimo decimos que tiene el corazón negro. Quien encuentra divertido el crimen, la enfermedad y la muerte, tiene un humor negro.

Negro y violeta son los colres de lo misterioso, de la magia. La alquimia en un principio era el arte negro, pues quemi significa negro en árabe. La magia negra conjura los poderes del diablo: las misas negras forman parte del culto de aquellos supersticiosos que esperan ayuda del mal. Quizás por ser carbono puro, el diamante es la gema asignada a los signo negros del zodiaco.

El negro es también el color de la mala suerte. Tener un día negro es tener un día para olvidar. En la bolsas se habla de viernes negro cuando los mercados caen en picado y a lo largo de la historia y en muchos países han tenido su particular viernes negro. Les tenemos miedo a los gatos negros sobre todo si se te cruzan por la izquierda. En alemán se llama cuervo a aquellos que son gafes o que atraen la mala suerte. En inglés el hielo resbaladizo se denomina black ice.

La única figura negra que trae suerte es la del deshollinador. Se encargaron de ello los mismos deshollinadores. Se encargaban de entregar sus facturas a final de año regalando un calendario con símbolos de la fortuna: hojas de trébol, herraduras, cerdos de la suerte, niños de la bola y por supuesto, un deshollinador. Así se convirtió en símbolo de buena suerte para el nuevo año. El que se cruzaba con un deshollinador por la mañana temprano, tendrá un buen día.

Cuando se fundaron las órdenes cristianas, los hábitos de los monjes eran de lana cruda, salpicada de de motas grises, pardas y beiges. Hasta el año 1000 no se fijaron colores para las órdenes: gris, marrón y beige. Gris y marrón para aquellas órdenes que vivían en la pobreza, y negro para aquellas que permitían a sus monjes ciertos lujos.

A los monjes no les bastaba con que los colores sirvieran para identificar la orden a la que pertenecía: los hábitos debían ser además hermosos. Pero esta muestra de banalidad hizo que los altos mandos se cabrearan y cuando se viera demasiado reluciente, se debía colorear para hacerlo uniforme. Pero aunque los colores eran modestos, cuando se teñían contrastaban demasiado con las ropas remendadas y sin tenor, desgastadas, de la gente pobre. Teñir de negro era más caro que teñir de gris o de marrón. Pero el negro se convirtió en el color favorito de las órdenes monacales. La Iglesia es una fuerza conservadora. En Alemania, quien vota a los conservadores, vota negro.

La Piedra Negra (llamada الحجر الأسود al-Hayar-ul-Aswad en árabe) es una reliquia musulmana, que según la tradición islámica se remonta a los tiempos de Adam (Adán) y Hawa (Eva). Es considerada por los musulmanes como una piedra del Paraíso. Se encuentra en la esquina oriental de la Kaaba, el edificio cúbico de piedra hacia el que los musulmanes se orientan para orar, en el centro de la Gran Mezquita en La Meca, Arabia Saudí. La piedra es de unos 30 cm de diámetro y situada a 1,5 metros por encima del suelo
La Piedra Negra (llamada الحجر الأسود al-Hayar-ul-Aswad en árabe) es una reliquia musulmana, que según la tradición islámica se remonta a los tiempos de Adam (Adán) y Hawa (Eva). Es considerada por los musulmanes como una piedra del Paraíso. Se encuentra en la esquina oriental de la Kaaba, el edificio cúbico de piedra hacia el que los musulmanes se orientan para orar, en el centro de la Gran Mezquita en La Meca, Arabia Saudí. La piedra es de unos 30 cm de diámetro y situada a 1,5 metros por encima del suelo

La Kaaba de La Meca es un objeto sagrado. Dentro de ese edificio de forma cúbica se encuentra la famosa piedra negra. Se dice que era blanca, pero que se fue ennegreciendo a causa de los pecados de los hombres. El edificio esta envueltos en telas de seda negra que se renuevan cada año. El culto a la Kaaba existe desde el principio de los tiempos, ya en tiempos de Mahoma, se cree que el mismo Adán había empezado a levantar el edificio para acogerla.

A mediados del siglo XV, los colores usados en la edad media desaparecieron de forma repentina. El mundo se oscureció. La nobleza se atribuye el uso de los colores vivos, luminosos y los colores oscuros y deslucidos queda para los estratos inferiores. El color significa poder. Pero la burguesía asciende rápidamente y la nobleza disminuye en cantidad y poder. Sin dinero no hay poder. Así que los burgueses decidieron que los nobles acreedores no mandaran sobre su forma de vestir. Los colores pasaron a identificar a los patricios.

En la pintura, el simbolismo de los colores perdió su carácter normativo. Ahora los burgueses podían ser retratados y con ello el mundo real. Los colores simbólicos fueron sustituidos por los colores de la realidad, que eran más sombrío. En la baja edad media, el mundo ya no parecía redimido por Cristo, sino condenado por Dios. La muerte negra, como se llamaba a la peste negra, era casi un castigo divino.

Comenzaron los descubrimientos pero los terrores también se ampliaron. Las noticias de catástrofes que llegaban de las tierras lejanas multiplicaban los miedos. Se hacían cálculos sobre cuando ocurriría el fin del mundo, ahora se esperaba al demonio. Se recomendaba hacer penitencia y apartarse de las seducciones del mundo. La afición medieval al color desapareció para siempre.

En la edad media había tintoreros dedicados a teñir de colores hermosos y otros dedicados a teñir de negro. A veces se engañaba los clientes tiñiendo que la barata con tintes caros. De ahí surgió la expresión ” esto es sólo un tinte para hacer bonito”. Hacia muchas formas de teñir de negro. El negro más barato era el “negro de los pobres”. Para teñir un kilo de la más necesitaban cuatro kilos de corteza de aliso negro o arranclán.

La pintura no había ningún problema para obtener un negro profundo. Hace 3000 año ya se conocía el “negro de hollín” o “negro de lámpara”. El hollín que se acumulaban las lámparas al quemarse el aceite era separado y mezclado con un aglutinante. Pero con este negro no es posible teñir los tejidos.

A pesar de todo, la moda burguesa era negra, y esto se debía a ciertas actividades de unos amigos de la moda de colores vivos, los odiados lansquenetes. En su saqueo se llevaban también prendas de vestir que incluso rasgaban para repartírselas. Luego, cada uno se hacía una prenda con su parte. De esa manera crearon los lansquenetes, que consistían en trajes hechos a retazos: cada pieza de la vestimenta pertenecía un corte de tela. Los ciudadano estaba muy molestos por esta moda multicolor. Incluso la emperador Maximiliano en 1477 se pronunció a favor de los lansquenetes. Al final los ciudadanos optaron por tenían en sus ropas de negro que era el único color que rechazaban.

Otro motivo importante que hizo en en que el negro para todavía más deseado fue la llegada a Europa después de descubrir la ruta a la India del color índigo. En si primero se tenía la ropa de azul con índigo y de puede negro con agallas, se obtenía un negro muy intenso. Pero de América llegó el color negro más bonito: el del paro de Campeche. Se trataba de la madera de un árbol de Centroamérica, que se rayaba y se ponen remojo durante semanas. En el colorante que desprender quiniela será de un intenso negro azulado. Pero la importación de la madera de Campeche eran muy cara. El negro se convirtió en un color de nobles.

Los colores desaparecerán definitivamente cuando España dejó de ser potencia mundial. Entre otras cosas una potencia mundial dicta la moda, y en la corte española el color negro dominó durante un siglo. En 1480 se establece en España la Inquisición y comenzó un siglo de lúgubre religiosidad. Y a pesar de toda esta religiosidad, fue aquella una época de lucha entre el rey y la Iglesia. No era lucha por ideas religiosas, sino por el poder político. Los papás apoyaron siempre a los partidos que más ventajas podían proporcionarles. El papa Alejandro IV de paz en contra ni miedo (1492-1503), de la casa Borgia, mundial papado la máximo bajeza. Ávido de poder, de riqueza y de placeres, y hombre cruel, tuvo hijo con diversa mujeres a las que quiso hacer herederas del patrimonio de la Iglesia. Así el papado perdió respetabilidad y poder.

Pero el rey Carlos I era más papistas que el papa. Vestía de negro como un monje. Sus días se iniciaban con oraciones junto a su confesor, y asistía a misa con toda la corte; durante la comida se leían libros piadosos, y éstas finalizan con un sermón. Cuando abdicó en 1556, se retiró a un palacio con las paredes tapizadas de negro. Su hijo Felipe continuó su camino. También se consideraba el centro de la fe y no el Papa. Para ello se construyó el Escorial, que es palacio, monasterio y cementerio. Que está dedicado a San Lorenzo, mártir que murió abrasado en una parrilla, lo que explica que la planta del monasterio al tenga una forma semejante a una parrilla. El propio Felipe envió a la hoguera a decenas de miles de herejes.

La famosa gola que tanto creció y creció.La moda del negro del imperio español era además recatada como nunca lo fue antes modo alguna y como nunca lo sería después. Las vestiduras llegaban casi hasta las orejas ─el requisito típico de la moda para española era la gola, adorno del cuello hecho de lienzo plegado y alechugado, o de tul y encajes─. Para poder llevar la gola los hombres tuvieron que prescindir de la barba y se puso de moda el bigote en la perilla breve. Obligaban a mostrar constantemente la cara, y de este modo se podía controlar cualquier gesto expresión, cosa que le vino muy bien a la Inquisición. Hasta principios del siglo XVII la gola no dejó de crecer. Llego un momento en el que casi todo era inaccesible, incluso para comer a preciso usar cucharas y tenedores muy largos.

Las mujeres llevaban apretados corsés, para no acentuar su forma; al contrario, se negaba el cuerpo. La mujer aparecía plana de pecho como los hombres, igualmente apretados. Pero a pesar de renunciar al color, los noble no dejaban de dar muestras de sus riquezas. Sus ropas eran de seda, y sus capas de lana merina. También portaban, los hombres como las mujeres, tantas alhajas como pudieran. Francisco primero de Francia ordenó en 1525 que le fabricaron 13 600 botones de oro para su traje de terciopelo negro. La moda española entró en declive cuando dejó de ser potencia mundial. En 1588 la armada española fue derrotada. Los Países Bajos se convirtieron en nueva potencia mundial y determinaron una nueva moda. La ropa se aflojaron, y la rígida Gola se tornaron suaves cuellos de encaje. Pero los colores no retornaron, pues había triunfado la Reforma y el color de los protestantes también era negro.

En la fotografía de moda de alrededor de 1900, se ve que casi todas las novias aparecían vestida de negro hasta los pies, siendo blanco sólo el velo. Si la novia podía permitírselo, su vestido negro era de seda. Este vestido de seda negra volvía a usarlo luego en fiestas y celebraciones. Las novias menos pudientes llevaban vestidos de tejido negro mate, que más tarde podíamos haré la iglesia y en los entierros y, en general, en todas las ocasiones en que la brillante seda era inadecuada.

Años en que el traje blanco era un lujo y las novias vestían de negro con el único aplique del velo blanco. Algunas ni siquiera eso

El traje de novia negro no se oponía al blanco solo por el color. El traje blanco sólo se llevaba una vez en la vida y un lujo semejante era entonces inimaginable. En matrimonio era entonces un negocio, como puede serlo una fusión empresarial. Quien no tenía nada quiere dar, no podía casarse. Hasta el siglo XIX, la aprobación de un matrimonio dependía, en muchas regiones, de que pudiera demostrarse que los ingresos familiares bastarían para alimentar a una familia. El matrimonio por amor era un ideal romántico que sólo se hizo popular cuando los matrimonios pudieron disolverse. En lugar de cálido sentimental dominaba entonces la fría razón. Un traje de novia negro era razonable.

El negro es la elegancia sin riesgo: se renuncia a la pompa y a llamar la atención, es más, se renuncia incluso al color. Donde más claramente se ve esto es en la moda masculina conservadora: los trajes elegantes, el frac y el esmoquin, son siempre negros. Los pantalones de esmoquin no tienen raya, pero sí una banda negra lateral desaten que es un residuo de los galones del uniforme. Todo ello se complementa con una pajarita negra.

Coco Chanel creó en 1930 el “pequeño negro”, que sustituía al hasta entonces habitual vestido de seda negra hasta los pies. Chanel introdujo en esta moda femenina una diferencia esencial: vestidos largos y cortos. El “pequeño negro” era un vestido corto ideal para toda la ocasiones formales. Chanel decía:
Coco Chanel trabajando en su taller de costura

Tres cosas necesita una mujer: la falda negra, un pullover negro y el brazo de un hombre al que quiera.

Los vestidos y los trajes negros producen efecto delimitativo: hacen que quien los viste destaque y adquiera importancia. Solo basta un poco de personalidad para redondear la ecuación.

El negro es el color de la individualidad
La vestimenta negra concentra en el rostro ─centro de la individualidad─ la impresión que una persona produce. Martín Lutero propagó el traje negro como símbolo de responsabilidad individual. Jean-Paul Sartre creador del existencialismo en 1950 expreso que el pensamiento también se podía expresar mediante la vestimenta. Los existencialistas vestían de negro. La cantante Juliette Greco, que hizo el existencialismo más cercano al vulgo, era famosa por sus sombra de ojos negra, sus pantalones de pana negra y su pullover negro de cuello alto que le llegaba hasta el mentón.

Julliete Greco, impulsora del existencialismo a nivel de calle y su creador, Jean-Paul Sartre

El negro sirvió de marcador para todos aquello que se sentían fuera del sistema o se querían diferenciar de él. Primero los gamberros que llevaban invariablemente su cazadora de cuero negro. Luego aparecieron los rockeros y al final los punkis. Los heavys también tienen catalogo de negros. El negro es el color de la protesta y de la negación.

El negro no depende de modas
Hacia 1950 se inició un proceso que cambió la moda de una manera esencial: la fibra artificial, los colores artificiales y la producción industrial en abarataban sin cesar las prendas de vestir. La mujer de clase media poseía ahora más vestidos que las damas más ricas de los siglos anteriores. Un los diseñadores de moda aprovecharon estarlo posibilidad anunciando para cada estación del año o temporada nuevos tipos de faldas, nuevo colores y más variedad de cortes. La prenda de la temporada anterior quedaban pasadas de moda. En 1970 la mujeres decidieron renunciar a seguir el dictado de la moda. Surgieron las contra modas: primero la de los pantalones vaqueros. En los años 50 los colores y los complemento de moda, así como las telas eran dictados cada seis meses, mucha decidieron que con cuatro estaban y actualmente cada tres meses se produce un cambio. La mujer deseaba un color atemporal y el color más atemporal que existe el negro, así que los mercados de la moda se tuvieron que adaptar y desde 1980 el negro ha sido incluido en todas las colecciones de moda de los diseñadores.

El negro es el color que mejor sienta los rostros jóvenes
En la sociedad actual la eterna juventud es un ideal. Las modelos cada vez son más jóvenes y el negro acentúa la edad. Una mujer mayor vestida de negro parece aún más mayor. El negro delata lo mayor o lo joven que es una persona. Como el negro no refleja la luz, cada pliegue aparece claramente iluminado.

Ilegalidad y anarquía
El negro hace referencia a lo prohibido: el manejo de dinero negro, el mercado negro, el trabajo negro. Las listas negras son aquellas que elaboran las dictaduras con los nombres de personas indeseables o adversarios políticos, pero la lista negra más tristemente célebre del siglo XX fueron la de los actores y directores cinematográficos de Hollywood supuestamente filo comunistas durante la era de McCarty, momento político que ocurre en 1950. Hace poco tiempo vi una película llamada “Trumbo, la lista negra de Hollywood” en la que se puede ver esta inexplicable persecución de todo aquello que podía relacionarse con el comunismo.

Se han creado listas negras de morosos en los bancos y entidades de crédito. Hay listas negras del libros que no pueden leer los jóvenes. El negro y el color de todas las organizaciones secretas que van contra la ley. La bandera negra y una estrella negra son los símbolos de los anarquistas. Y la bandera negra con la calavera usarlo pirata que ya legendaria.

El negro de lo fascista y de la brutalidad
Negro-rojo-marrón es el acorde de la violencia y la brutalidad. El negro apareció por primera vez como color de un movimiento fascista 1919 en Italia. El movimiento se llamaba Arditi que significaba los atrevidos o audaces. Su meta era acabar con los movimientos socialistas, y su distintivo en una camisa negra. Los británicos, holandeses e irlandeses identifican a un negro con un fascista durante la primera mitad del siglo XX.

El color del fascismo alemán no fue negro, sino el pardo. La explicación de que se impulsará negro era que los trabajadores del campo vestían camisas y pantalones negros en el trabajo, un traje negro cuando iban a la iglesia y sólo con el traje de los domingo llevaban una camisa blanca. A pesar de su elitismo los movimientos fascistas ser dotaban de un toque proletario, para convertirse en movimientos de masas. Apreciaron el efecto igualitario del negro, que, al menos ópticamente, hacía cada miembro de la organización igual de importante que el resto.

Cualquier grupo que se vista de un mismo color destaca y parece mayor de lo que en realidad es. El negro es el color de lo grande de lo masculino, lo cual concordaba también con los ideales fascistas. Y dentro de los nazis el color que más respeto infundía era la Gestapo (contracción de Geheime Staatspolizei: ‘Policía Secreta del Estado’), la policía secreta oficial de la Alemania nazi, dirigida desde 1936 por Reinhard Heydrich hasta su muerte en el atentado de Praga en 1942. Totalmente subordinada a las SS.

Moda de los Nazis donde se puede ver que los de negro eran los que más miedo infundían