La concha de vieira de los peregrinos del camino de Santiago

Sabemos que a los peregrinos antiguos se les representa con una concha en la esclavina. O con varias. Pero no todos los peregrinos, sino a los que se dirigen a Santiago de Compostela, a los peregrinos xacobeos. Sabemos también que esta concha de peregrino es la vieria, una concha que se producen las costas de Galicia en mucha cantidad. Hay vieiras de tipos distintos, con la estructura de los canales del dorso más o menos recta o curva. Pero, ¿cuál es el origen del uso de esta concha por los peregrinos de Santiago?

Concha de vieira típica

El apóstol Santiago vino a España a predicar la fe. Esto es cierto. Luego se fue a Jerusalén y a allí sufrió martirio. Y cuenta una leyenda que una noche, mientras estaban los pescadores en el mar, les sorprendió una tormenta. Y, de pronto, vieron una barca distinta de las otras, una barca milagrosa que parecía de piedra. Con la aparición de esta barca se calmó la mar. La barca se había detenido encallada en un arrecife que nadie había visto. Se acercaron y vieron que la barca contenía el cuerpo del apóstol y que el arrecife estaba formado por vieiras, como una indicación del sitio donde el apóstol quería que descansan sus restos mortales. Y aquellas fueron las primeras vieiras que los peregrinos que trasladarón los restos del apóstol a Santiago se sujetaron a las esclavinas.

La concha es un vaso natural perfecto que se supone ha sido usado siempre por los viajeros. Los peregrinos que llegaban a Santiago de Compostela las recogían para emplearlas como utensilio y beber confortablemente en los manantiales y ríos en el camino de regreso. Con el tiempo se fue convirtiendo en un símbolo de la peregrinación, pues todo el que regresaba lo hacía equipado debidamente con una de esas conchas de venera.

En gallego camino es “vieiro” y el razonable parecido de la palabra venera con el vocablo gallego, contribuyó a que a este molusco se le terminase denominando “vieira”. En el «Códice Calixtino» se registra el significado de las conchas de vieira y el hecho de que los peregrinos las prendan a sus capas para mayor gloria del apóstol.

Esclavina, capa típica de los peregrinos del camino de Santiago

El aspecto del peregrino fue evolucionando con el tiempo hasta adquirir su imagen final, consistente en una larga capucha, con una bolsa de piel sin ataduras con la que representa la generosidad hacia los otros peregrinos y compañeros, un bastón (o bordón) con punta de hierro, con la doble función de servir de apoyo y defensa contra atacantes o alimañas que podían acechar en cualquier recodo del camino, una calabaza hueca que hiciera las veces de recipiente en el que transportar agua fresca y que habitualmente se representa colgada del bordón y una concha de venera (vieira en Gallego). Por lo general la concha era un accesorio que tan sólo deberían portar aquellos peregrinos que ya hubieran alcanzado su meta, Santiago de Compostela, y que ya estuvieran de regreso a su lugar de procedencia. Ésta recibe el nombre de “Pecten Maximus” y simboliza la generosidad, una virtud que desde el momento en que había alcanzado el final del Camino, debería acompañarle el resto de sus días. En la forma de la concha de venera (vieira), se quiere ver una mano abierta, símbolo de tal generosidad.