El retorno de la Policía del Pensamiento

Definición Wikipedia
La Policía del Pensamiento (nombre original en inglés: Thought Police; en neolengua: Thinkpol) se refiere a una organización policial ficticia presente en la novela de George Orwell 1984. Se considera que está inspirada en la Unión Soviética de Stalin.

La organización orwelliana se caracteriza por arrestar a los “ciudadanos” que “piensan” en cosas que van en detrimento de las consignas del Partido. El crimen de pensamiento (“crimental”o “pensacrimen”) es lógicamente el más grave de todos los crímenes sancionados por el Partido. La Policía del Pensamiento utiliza unas máquinas llamadas telepantallas similares a televisores provistos de un micrófono integrado, los cuales permiten a los agentes de la Policía del Pensamiento escuchar las conversaciones realizadas entre las personas que se encuentran a cierta proximidad de la telepantalla.

El Partido obliga a los ciudadanos (principalmente a aquellos que tenían una vida sexual activa constante o a aquellos que ocupaban cargos dentro del Partido, siendo mayor el control cuanto más se ascendía en el escalafón) a poseer telepantallas en sus casas y oficinas, al punto de eliminar todo rastro de privacidad en la vida del individuo. Aparte de las telepantallas, ejercían el control mediante el uso masivo de micrófonos en las calles e, incluso, en el campo. El castigo por “pensar mal” es ser secuestrado y torturado para hacer confesar los crímenes de pensamiento y, en última instancia, si el sujeto se resistía, ser llevado a la Habitación 101, donde se le quebrantaba definitivamente.

Los proles (término con el que se designa al proletariado) estaban prácticamente libres del control que ejercía la Policía del Pensamiento. La delincuencia era algo común y muy extendido entre los proles, pero dado que todo eso no afectaba al Partido, se permitía: el control de la Policía se reducía a unas cuantas telepantallas y a la eliminación de elementos que fueran potencialmente peligrosos por estar desarrollando su inteligencia. Como se afirma en la novela, “los proles poseían libertad intelectual, porque estaban desprovistos de intelecto”. Lo importante era que el fervor al Gran Hermano se mantuviera en el Partido, con el fin de que este no perdiera la confianza en sí mismo y fuese derrocado. En la película 1984, los miembros de la Policía del Pensamiento visten de negro, casco modelo británico, porra y cinturón negro, con las insignias del Partido en el cuello, igual que la infantería del Ejército, aunque sin mochila, con un fusil y un cinturón atado a los hombros en forma de Y.

Otra definición
La Policía del Pensamiento velaba por el control mental de los sujetos para descubrir a los traidores criminales de pensamiento. Todo miembro del Partido desde que nacía hasta que moría, vivía vigilado por la Policía del Pensamiento, puesto que a un miembro del Partido no se lo podía tolerar ni siquiera la más pequeña desviación ideológica. En principio, un miembro del Partido debía evitar cualquier inclinación a la soledad, un comportamiento peligroso que llevaba al pensamiento, dado que se precisa de aquélla para pensar a fondo. Por ello, un miembro del Partido no debía disponer de tiempo libre, y sobre todo nunca debería estar solo.

En base a ello, todo acto de individualismo, que llegó lengua recibía el nombre de “vidapropia”, era un comportamiento sospechoso para la Policía del Pensamiento que inevitablemente conducía al “crimental”, crimen mental o crimen de la mente, una actitud que no podía ocultarse durante mucho tiempo sin que fuera descubierta.

Para capturar a los supuestos “crimentales” se les hacía caer en la trampa dispuesta por el propio sistema. Ésa trampa era la Hermandad, entidad formada por un grupo de disidentes al sistema dispuestos a extender poco a poco la cordura perdida. Apenas se sabía nada de la hermandad salvo que era una sociedad secreta de rebeldes contra el sistema. Existía como grupo de resistencia pero nadie sabía cuántos afiliados la componían y sus miembros no tenían manera ninguna de reconocerse entre ellos. En este sentido, la Hermandad no podía ser barrida porque no era una organización en el sentido corriente de palabra. Los sujetos más subversivos y disidentes con el sistema eran atraídos hacia esta misteriosa organización que en realidad era un bulo fabricado por el Partido en el que participaban como “ganchos” los miembros más leales.

Los individuos así descubiertos eran detenidos y desaparecían de los registros. Sus nombres se borraron de todas partes y su paso por la vida quedaba totalmente anulado, como si jamás hubieran existido, sin que nunca se tuviera la menor noticia de lo que pudiera haberles ocurrido. Las personas caídas en desgracia desaparecían no se volvió a saber de ellas. Se habían “vaporizado” y como tales nunca habían existido. Se convertían en una “no personas”. En realidad las “vaporizadas” a las que alude Orwell en el libro eran auténticas purgas, como las practicadas en el régimen soviético de Stalin.

Tiempos modernos: mitos y manías de la modernidad
Rafael Cuesta Ávila
Lo importante es Venezuela
Esta mañana me dio por poner Antena3, a raíz de un montón de tweets que daban caña al programa matinal de Susana Griso “Espejo público” a razón de sólo dar un minuto de información sobre el aumento del paro en el mes de agosto de 2017 y después trasladar el “verdadero punto informativo” hasta Venezuela puesto que lo que verdaderamente importa a los españoles es entrevistar a Lilian Tintori, esposa del opositor Leopoldo López que esta preso por la dictadura de Maduro, además de no poder abandonar el país, coincidiendo con que ha sido imputada por transportar 200 millones de bolívares en efectivo (más de 60.000 dólares) en su vehículo. Os dejo unas cuantas capturas de los mismos.

Ratas a la carrera

Explicacion grafica del tema que nos ocupa

Si miráis esta imagen con detenimiento veréis a ciertas personas acompañando a nuestro insigne presidente, Mariano Rajoy Brey. Son de izquierda a derecha: Eduardo Inda, Isabel San Sebastián, Hermann Tertsch del Valle-Lersundi, Salvador Sostres Tarrida, Francisco Marhuenda, Federico Jorge Jiménez Losantos, Carlos Herrera Crusset y Alfonso Rojo López

De este último personaje, Alfonso Rojo López, del que por cierto he leído un par de libros y me han sorprendido gratamente, es del que quiero hablaros, porque en caso de que el PP llegue a tener mayoría absoluta le daría un puesto de relevancia dentro de su posible y ficticio, por ahora, “Ministerio de Comunicaciones e Intervencionismo Mental”. Para que os hagáis una idea del pensamiento unilateral de don Alfonso os dejo una conexión directa con su cortex cerebral para que os vayáis haciendo una idea de como acomete los problemas y sus posibles soluciones.

Nueva Policía del Pensamiento
Alfonso Rojo estaba muy enfadado, basándose en lo que Pablo Echenique que actualmente es diputado en las Cortes de Aragón y Javier Lambán, actual presidente de la Diputación General de Aragón han perpetrado: una sanción específica para un hecho concreto.

El Gobierno de Aragón multará a quienes hagan apología del franquismo. Así será a raíz de la aprobación de un proyecto liderado por el PSOE y la Chunta Aragonista denominado como Ley de Memoria Democrática, Javier Lambán, presidente de la comunidad, lidera el proyecto más ambicioso por honrar la memoria de los represaliados por la dictadura desde el aprobado por el Gobierno socialista de Jose Luis Rodríguez Zapatero.

Gracias a esta ley, se multarán aquellas frases que ofendan la dignidad de las víctimas de la Guerra Civil. Incluso loas a Franco y su régimen, hacer el saludo fascista o cantar el reaccionario “cara al sol” podrán multarse con hasta 150.000 euros. Por tanto la palabra será multada ya que la Ley reconoce punible “emitir expresiones ofensivas, vejatorias o atentatorias contra la dignidad de las víctimas de la Guerra Civil o la dictadura franquista en cualquier medio de comunicación, en discursos o intervenciones públicas o en plataformas digitales”.

Lo que le molesta a Rojo es que al igual que se ha creado esta multa específica, nuestro Ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro Romero, no está tomando este mismo tipo de medidas, para evitar que los catalanes puedan votar el día 1 de octubre. Cree Alfonso Rojo que se deberían de multar todas estas actitudes que incitan a los catalanes a ir a votar para proclamar de forma unilateral un Estado independiente. Y lo compara con lo de Zaragoza diciendo textualmente que allí se va a mutar a la gente por cantar, a lo que el resto de contertulios que lo acompañan en la mesa, le dicen que no es simplemente por cantar, es por cantar específicamente el cara al sol o cualquier himno franquista y alguien en concreto le dice que se vaya a Alemania y cantar una canción en favor de Hitler y comprobará lo caro que le sale.

Incluso va un poco más lejos nuestro ilustre contertulio en su opinión y nos expresa que todas estas medidas deben ser preventivas, no cuando los hechos se hayan ejecutado o estén en proceso de, si no que se multe a las autoridades catalanas en previsión de lo que van hacer, ya, ahora mismo, no por lo que hayan hecho. No hay que esperar hasta el 1 de octubre para tomar medidas represivas, hay que tomarlas ya, que al gobierno del PP le tiemblan las piernas, que no hay cojones de acabar con esto, que la voluntad de terminar con el problema catalán no existe, ni se la espera. No es momento de hacer estrategias políticas, de pensar, es momento de tomar decisiones contundentes, de actuar.

Comentando el tema en familia, uno de los componentes que trabaja de cara al público, dice que el problema no es este señor en concreto, el problema reside en que hay mucha gente en España que piensa como él, gente que ha vivido al final del franquismo, cuando Franco ya no era nada y lo que quedaban eran esos tecnócratas que creían que iban a perder sus sillones. Viendo la deriva de cómo cambian los tiempos intentaban adaptar un viejo ideario a la nueva sociedad. Los que nacimos en la década de los 60 del siglo pasado, recordamos nuestra infancia y juventud como un período en el que no pasó nada significativo, en la infancia por ignorancia y el la juventud porque ya estábamos en democracia. Nuestros padres, en muchos casos se habían preocupado de nuestras inquietudes. Eso si, en el caso de ser un niño normal y feliz con una familia estándar de clase media acomodada, como era mi caso.

Casos prácticos de Policía del Pensamiento
Ejemplos de Policía del Pensamiento sufridos por los auténticos Policías del Pensamiento

  • Los religiosos quejándose de que les aplican su propia medicina. ¿Habrá alguna entidad que sea más previsora en cuanto a “malos pensamientos” que la iglesia católica? Bueno si, ya sabemos esos que son yihadista y cosas de esas.
  • Este lo entiendo, porque los de los LGTBI y el maltrato machista se nos ha ido de las manos.
  • Un adalid de la libertad de pensamieto (WTF) como es César Vidal dando una explicación retórica de algo, no sé exactamente sobre que. Lo mejor es la introducción de su programa explicando todo lo que va a dejar de hacer justamente en cuanto este empiece.
  • El PP, exactamente Gonzalez Pons, ese señor que vino de otra galaxia con la de la lejía acusando a otro que tal baila, Zapatero, de lo que ellos no podían hacer cuando gobernaba el cejas, básicamente porque no mandaban y, que ahora están tratando de dejarlo por los suelos.