Curiosidades interesantes XXVIII

Fray Luis de Leon
Imagen de Fra Luis de Leon, monje agustino.Todos hemos escuchado alguna vez la frase «Decíamos ayer…» empleada para regresar a un tema o un asunto pendiente olvidado hace tiempo, y si no la has escuchado, no pasa nada, ahora mismo te lo explicamos. Esta expresión se ha atribuido al agustino Fray Luis de León (1527-1591) encarcelado a instancias de un tribunal religioso entre el 27 de marzo de 1571 y el 7 de diciembre de 1576 en Valladolid por haber traducido libremente sin la autorización eclesiástica pertinente un texto del El Cantar de los Cantares, uno de los libros de la Biblia. En aquel tiempo el clérigo era profesor de Teología en la Universidad de Salamanca y el Concilio de Trento había prohibido la traducción de textos sagrados al idioma vulgar. En el fondo, la cuestión del encarcelamiento tenía más que ver con que Fray Luis mantenía permanentes disputas teológicas con sus colegas de profesión, especialmente con los frailes de la orden de Santo Domingo, de quién dependía la Inquisición. Aunque Fray Luis permaneció en la cárcel cinco años —de este periodo son sus versos «Aquí la envidia y mentira/me tuvieron encerrado»— finalmente fue absuelto y regresó a Salamanca para seguir impartiendo lecciones donde pronunció su célebre frase al iniciar las clases: «Dicebamus eterna die…» («Decíamos ayer…»). Lo incierto de la historia es que a lo largo de los siglos se pensó que Fray Luis pronunció estas palabras cuando retomó la clase que no pudo proseguir al día siguiente al ser detenido por la Inquisición pero en realidad las dijo en una clase diferente, pues al incorporarse a la universidad salmantina lo hizo como catedrático de Teología Eclesiástica.

Robert Capa
Muerte de un miliciano, de Robert Capa, agencia Magnun

La célebre fotografía Muerte de un miliciano (Death of a Loyalist Soldier) tomada por Robert Capa con su Leica III durante la guerra civil española y publicada por la revista francesa Vu se convirtió desde ese momento en la mejor fotografía de guerra de la historia. Pero esa magnífica instantánea encerraba un secreto: en realidad, la fotografía fue un posado del miliciano protagonista. El montaje se descubrió en 1996 al conocerse la identidad del fotografiado. Se trataba de Federico Borrell García, un joven de 25 años natural de Alcoy y molinero de profesión que luchaba en la Columna Alcoyana en el bando de la República. La controvertida fotografía fue tomada el 5 de septiembre de 1936, a las 5 de la tarde. Capa había acordado con un grupo de milicianos realizar algunas fotografías en las inmediaciones de Cerro Muriano, una localidad a unos 15 kilómetros de Córdoba.

Orden del Temple
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En el amanecer del viernes 13 de octubre de 1307 el Gran Maestre de la Orden del Temple, Jacques de Molay, y cuatro mil templarios franceses eran arrestados en distintos puntos de Francia por orden del rey Felipe IV. El monarca, con el apoyo de Guillermo de Nogaret y con la equidistante indiferencia del Papa Clemente V, había enviado varias cartas de doble pliego a sus senescales y alcaldes para que se cumplieran sus órdenes. El rey quería acabar decididamente con la Orden del Temple, de quien dependía militar y financieramente. Para ello urdió una trama en la que acusaba a sus miembros de promover la herejía. Felipe IV ponía fin a la más poderosa e influyente orden militar de la época, pero desde ese momento el viernes 13 se ha considerado en Occidente como una fecha tenebrosa.

Croissant

El célebre croissant francés, símbolo de la gastronomía gala, es en realidad un invento del gremio de pasteleros de Viena. Cuando en 1683 el Imperio Otomano trató de invadir el Imperio Austrohúngaro por segunda vez tras haberlo intentado en 1529, la principal puerta de entrada a Europa, los turcos establecieron como objetivo estratégico la conquista de Viena por ser la capital centroeuropea desde la que partían las rutas marítimas (a través del Danubio) y terrestres de Centroeuropa. Los vieneses soportaron un largo y doloroso asedio hasta que en la decisiva Batalla de Viena, con la ayuda de las tropas polacas, lograron derrotar al enemigo turco. Para celebrar la victoria, el gremio de pasteleros de Viena organizó un concurso para escoger un pastel conmemorativo de tan señalada fecha. Se llevó el primer premio un brioche en forma de media luna igual al que los turcos llevaban en sus banderas.

La primera referencia francesa del croissant data de 1853 cuando Anselme Payen escribió su receta en el célebre libro de gastronomía francés “Des substanees alimentaires”.

Una bandeja de croissants en el horno recién hechos. Ñam, ñam.