Casanova, el amante perfecto

Casanova retrato

En la vida cotidiana, si tienes cierta edad, habrás oído utilizar dos términos donjuan y casanova de forma errónea. La RAE los define de esta manera:

rae_sonjuan

rae_casanova

Don Juan es un personaje ficticio de una obra de José Zorrilla, Don Juan Tenorio (1844) y Casanova es un hombre real que es famoso por ser un ligón empedernido.

Don Juan es el amante arrollador, conquista los corazones femeninos, elimina toda resistencia, panerótico y arrogante; era capaz de conquistar a las mujeres, pero no amarlas, era como una prueba y una vez conseguido, las abandonaba ipso facto; realmente es un misógino que odia las mujeres y las utiliza simplemente para su disfrute personal.

Casanova era un amante que amaba de verdad a las mujeres, de forma efímera, pero cierta. Todo duraba lo que el enamoramiento. Y saltaba de una amor a otro de forma inmediata. Pero tenía un código ético de seducción muy estricto: nunca se aprovecho de una mujer ebria y fue amigo y protector de antiguas amantes. La diferencia entre donjuan y casanova era básicamente, que al primero las mujeres le odiaban tras dejarlas, y al segundo le guardaban cierta simpatía y afecto.

Escribió un libro La historia de mi vida, que nada tiene que ver con las obras del Marqués de Sade y tampoco con las maldades de Chordelos de Laclos en su Las amistades peligrosas, es un libro más de coquetería que de historias pornográficas.

Nació en Venecia el 2 de abril de 1725 y falleció el 4 de junio de 1798 en Dux, Bohemia, ahora Duchcov, Chequia. Logro codearse con reyes y emperadores para terminar sus días en brazos del Charles-Joseph de Ligne, príncipe de Ligne. Casanova se ha convertido en sinónimo de «libertino».

Su obra, como ya dijimos, ha dejado su testimonio escrito de sus proezas, que según sus propias cuentas se cifran en 132. Escrito en francés por el simple hecho de que era la lengua más hablada en las cortes europeas ha permitido a este personaje sobrevivir a contemporáneos suyos tan celebres como Pietro Metastasio o Giuseppe Parini. Su «autobiografía» sirve además como descripción perfecta de la vida y la sociedad del período rococó.

Fotograma de la película sobre Casanova del director italiano Fellini

Apuntó formas desde muy joven. Con 21 años fue expulsado de un seminario por conducta disoluta y escandalosa. Fue también violinista, pero lo abandono por ser un empleo poco digno. Se unió a la masonería en 1750 cuando estuvo en Lion. Fue denunciado por brujo y sentenciado a cinco años en la Prisión de los Plomos en las mazmorras del Palacio del Dogo por un escandaloso ménage à quatre [Acto sexual que involucra a cuatro personas; un grupo de cuatro personas]. Un año después, el 31 de octubre de 1756, consiguió escaparse de la cárcel y huir a París. Tuvo que permanecer exiliado durante 18 años. En París introdujo el juego de la lotería en 1757 y allí es donde gracias a sus dotes empáticas consiguió relacionarse e introducirse en la aristocracia.

En 1760 adoptó el nombre que mantuvo durante el resto de su vida, Caballero de Seingalt, pero para poder huir de sus acreedores. Como culo de mal asiento se dedicó a dar vueltas por toda Europa. En 1764 Federico II le ofreció un cargo de confianza. De nuevo un nuevo escándalo, esta vez cosas de duelos y honor que le hizo recavar en España.

En su libro podemos leer unas cuantas aventuras por España. Pasó unos días en el Madrid de Carlos III, donde lo detuvieron por tenencia ilícita de armas. Después pasó por Valencia. Allí conoció a Nina Bergonzi, en una corrida de toros, apodada “la Nina”, una dama peligrosa como le gustaban a él. Había nacido en Venencia, bailarina y amante del Capitán General de Cataluña. ¿Que más se puede pedir?

Corría el año de nuestro señor de 1768 y en esto estábamos, cuando el señor Capitán se entera de que su querida tiene un romance con Casanova, por lo que decide mandar un esbirro para que lo asesine, pero ocurre al revés, en un duelo, tema en el que Casanova es todo un experto, lo mata. Cuando es apresado, es conducido a Ciutadella, hoy parque público, entonces fortaleza, de ahí la procedencia de su nombre, Ciudadela. A poco más de un mes de su ingreso, es puesto en libertad y marcha de España. Nina fue desterrada por ser mal ejemplo para la juventud.

Podemos leer en su diario de su paso por cárcel:

Al acordarme de los placeres que he experimentado, los revivo y gozo con ellos por segunda vez, y me río de las penas que ya he sufrido y que ya no siento. […] Los franceses siempre me han gustado por sus modales tan gentiles y corteses. Sin embargo, en más de una ocasión he sido engañado por los franceses. Jamás por los españoles. Desconfiemos pues de nuestros gustos.

De aquí a Venecia y allí se quedo como librero del conde Von Waldstein en el castillo del Dux.

Su mayor obra epistolar fue su autobiografía publicada por primera vez tras su muerte con el título de Memorias de J. Casanova de Seingalt, 12 volúmenes (1826-1838). Aunque la definitiva edición, basada en el manuscrito original del autor vio las luz en 1960-1962 con el título de Historia de mi vida.

Resulta sorprendente que Casanova haya pasado al salón de la fama de las letras sin haber realizado ninguna hazaña reseñable, ya sea en el copo de las letras, militar o política; por el contrario, su vida esta íntimamente ligada a a la vida licenciosa, libertina y de exaltación del hedonismo de su ego personal.

Caratula de la película sobre Casanova del director italiano Federico Fellini

En base a esta tesis, en 1755, la Inquisición de Venecia emitía dedicado a su persona , el siguiente informe secreto:

Se dice que es literato, pero de espíritu dado a las cábalas; ha estado en Inglaterra y en Francia; que ha sabido sacar ventajas no permitidas de muchas damas y caballeros; pues su arte es vivir a costa de los otros y manejar a los crédulos a su antojo y provecho… Cuando se conoce a Casanova se ve en él unido, en una misma persona, al más impío, embustero, impúdico y sensual.

Casanova no negaba estás acusaciones, es más, le parecía divertido no haber sido un incauto. Pero lo que nunca permitió es que se le comparara con estafadores de taberna, con personas groseras y soeces. Era un elitista, un clasista despechado. Se consideraba digno de ser admirado por su trabajo “delicado” y sutil que muy pocos eran capaces de hacer. Su filosofía se basaba en reírse a costa de los necios, engañar a los vanidosos, estafar a los avaros y burlar a los maridos; tomaba el engaño no como algo indecente e inmoral, sino como un deber para la sociedad.

Su padre fue actor y había aprendido la profesión desde la cuna y el mundo era una gran teatro donde podía dar rienda suelta a todo su talento; pudo haberse quedado en un puesto seguro, poseer una posición social honrada y económicamente bien retribuida. Pero su vida estaba dirigida por la búsqueda incesante de placer. Se expresaba correctamente en inglés, francés, hebreo, griego y español. Tuvo amplios conocimientos en matemáticas y en filosofía, en medicina, química e historia de la literatura; investigo y aprendió Astrología y Alquimia. Tocaba el violín y actuó de forma profesional. Dominó el baile, la esgrima, la equitación y los juegos de azar. Era inteligente y poseía una memoria prodigiosa. Con setenta años recordaba perfectamente a cuanta gente había conocido y las obras que había leído. Nunca deseo hacer nada útil u honrado; solo mostraba interés en disfrutar y engañar a los simples. Hizo famoso el término Carpe diem.

Casanova en plena acción

Su principal motivación era vivir la vida sin preocupaciones. Los problemas de la humanidad no le eran afines. Decía:

Nunca fui capaz de dominar mis pasiones, ni lo seré nunca […] he amado locamente a las mujeres, pero aún he preferido la libertad […] el solo pensamiento de atarme a algo me fue siempre repulsivo, como algo contrario a la Naturaleza.

Un personaje tan promiscuo como Casanova debió sufrir algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS). En la época de Casanova no se disponían de fármacos para combatir dichas enfermedades. Además las condiciones higiénicas de la época tampoco acompañan. Entre los 17 y los 41, Casanova sufrió cuatro blenorragias (gonorrea), cinco chancros blandos, una sífilis y herpes prepucial.

Su vida amatoria intensa aprovechaba la ausencia de maridos, padres y tíos para acostarse con esposas, hijas y sobrinas. Prometía amor eterno, que nunca fue cierto. Perdió la virginidad a los dieciséis años en un ménage á trois con dos hermanas huérfanas.

Una vez se ofreció como médico a Matteo Bragadin, al que “curó” de un infarto de miocardio, del que saco una pequeña fortuna que le ayudo a introducirse en mundo de la magia y la cábala. la Inquisición al descubrirlo, lo obligo a huir de Venecia. El amor de su vida fue Henriette con la que estuvo emparejado 9 meses. Y a pesar de que se separaron, ella, mandó que se ocuparan de él.

En 1976, el cineasta italiano Federico Fellini (1920-1993) rodó Il Casanova, en el que Donald Shuterland ejerce de Casanova en el momento álgido de su vida. Algunas de las imágenes que ilustran esta entrada pertenecen a dicha película.

Reflejo de la sociedad de la época de Casanova

Casanova murió en el castillo checo de Duchov, anciano y solo; sus últimos recuerdos fueron para Henriette; sus últimas palabras, según la leyenda, fueron:

He vivido como un filósofo, pero muero como un cristiano.